Viviane Morales regresa al Gobierno De La Espriella.
Viviane Morales regresa al Gobierno De La Espriella. EL TIEMPO

La exministra de Educación y exfiscal general fue designada como consejera comisionada de Paz. También asumirá temporalmente la dirección de la Unidad de Implementación del Acuerdo de Paz, en medio de los anuncios del Ejecutivo sobre cambios en la política de paz y revisión del uso de los recursos públicos.

La exfiscal general de la Nación y exministra de Educación Viviane Morales Hoyos regresará al Gobierno del presidente Abelardo De La Espriella, esta vez como consejera comisionada de Paz. El anuncio, divulgado por la Presidencia el 23 de octubre de 2026, marca su retorno al Ejecutivo después de su salida del Ministerio de Educación, cargo que dejó tras presentar su renuncia por motivos personales.

La nueva designación le asigna una responsabilidad central en la revisión de la implementación del Acuerdo de Paz firmado en 2016 entre el Estado colombiano y las antiguas Farc. Además, Morales asumirá de manera encargada la dirección de la Unidad de Implementación del Acuerdo de Paz, dependencia encargada de coordinar y hacer seguimiento a los compromisos relacionados con ese proceso.

Su regreso se produce en un momento en el que el Gobierno busca replantear distintos componentes de la política de paz desarrollada por administraciones anteriores. La Casa de Nariño ha planteado la necesidad de evaluar los resultados de los acuerdos, verificar el destino de los recursos públicos e identificar posibles fallas institucionales que, según el Ejecutivo, habrían afectado la justicia, la reparación de las víctimas y las condiciones de seguridad.

¿Cuál será la misión de Viviane Morales?

De acuerdo con el comunicado presidencial, Morales liderará una revisión de la implementación de los acuerdos, evaluará el cumplimiento de los compromisos adquiridos y examinará la destinación de los recursos estatales destinados a estos programas.

Entre las tareas anunciadas también figura la identificación de obstáculos institucionales que, a juicio del Gobierno, han dificultado el cumplimiento de los objetivos relacionados con la justicia, la reparación de las víctimas y la seguridad de los colombianos.

La administración de De La Espriella ha utilizado la expresión "falsa paz" para cuestionar los resultados de la política de paz de gobiernos anteriores. Bajo ese argumento, anunció que buscará desmontar estructuras que considera burocráticamente innecesarias y revisar las políticas que, según su diagnóstico, se hayan apartado de sus propósitos originales.

No obstante, los alcances concretos de esa revisión dependerán de las decisiones administrativas que se adopten y de los procedimientos legales aplicables. Los cambios relacionados con instituciones, compromisos estatales y mecanismos de implementación no pueden entenderse como ejecutados únicamente por el anuncio de una nueva designación.

La Unidad de Implementación del Acuerdo de Paz, en el centro de la revisión

Uno de los aspectos más relevantes del nombramiento es que Morales no solo estará al frente de la Consejería Comisionada de Paz, sino que también asumirá temporalmente la dirección de la Unidad de Implementación del Acuerdo de Paz.

Esta dependencia tiene un papel en la coordinación institucional necesaria para avanzar en los compromisos derivados del acuerdo de 2016. Su funcionamiento involucra la articulación entre distintas entidades estatales y el seguimiento de las medidas contempladas en el proceso.

El presidente De La Espriella ha manifestado su intención de reorganizar esta estructura e incluso de integrarla a otra dependencia gubernamental. La propuesta abre un debate sobre la manera en que el Ejecutivo pretende modificar la arquitectura institucional creada para hacer seguimiento al acuerdo.

En este escenario, Morales deberá participar en la revisión administrativa y jurídica de los mecanismos existentes. Cualquier transformación deberá considerar las competencias de las entidades involucradas, las obligaciones vigentes y las disposiciones constitucionales y legales aplicables.

La reorganización también plantea interrogantes sobre cómo se garantizará la continuidad del seguimiento a los compromisos y la coordinación entre las instituciones responsables de ejecutarlos.

Una figura con experiencia en el sector público

Viviane Morales cuenta con una trayectoria política y jurídica que incluye su paso por la Fiscalía General de la Nación, el Congreso de la República y el servicio diplomático. Su experiencia en diferentes cargos públicos la ha situado en debates nacionales sobre justicia, institucionalidad y política.

Antes de este nuevo nombramiento, Morales ocupó el Ministerio de Educación durante las primeras semanas del Gobierno de De La Espriella. Su salida se conoció a comienzos de septiembre, después de que presentara una renuncia irrevocable por una situación familiar que, según explicó entonces, requería su atención.

Su retorno al Ejecutivo, menos de dos meses después, la ubica nuevamente en una posición de responsabilidad nacional, esta vez relacionada directamente con la política de paz y la revisión de los compromisos derivados del acuerdo con las antiguas Farc.

La revisión del acuerdo y el futuro de la política de paz

La designación se enmarca en una discusión más amplia sobre los resultados de la implementación del Acuerdo de Paz, sus avances, las dificultades pendientes y el funcionamiento de las instituciones creadas para acompañar el proceso.

Para el Gobierno, la revisión debe permitir determinar si los recursos se han utilizado conforme a sus objetivos y si las estructuras administrativas cumplen una función efectiva. También sostiene que las políticas de paz deben estar acompañadas de garantías de seguridad, justicia y reparación para las víctimas.

Sin embargo, cualquier balance integral requiere examinar los compromisos establecidos, los resultados verificables, las dificultades territoriales y las obligaciones del Estado. La evaluación de estos aspectos será determinante para establecer qué medidas podrían modificarse y cuáles requieren continuidad.

La revisión también tendrá implicaciones para las entidades que participan en la implementación y para los mecanismos de seguimiento institucional. Por ello, las decisiones que se adopten deberán observar los procedimientos legales correspondientes y considerar los efectos sobre los compromisos estatales vigentes.

Un regreso que abre una nueva etapa en el Gobierno

Con el nombramiento de Viviane Morales, el Gobierno de Abelardo De La Espriella pone en manos de una nueva funcionaria la revisión de uno de los asuntos más sensibles de la agenda nacional: la implementación del Acuerdo de Paz.

Su gestión estará marcada por la evaluación de los compromisos, el análisis del uso de los recursos públicos y la eventual propuesta de reformas institucionales. También deberá afrontar el reto de traducir los anuncios del Ejecutivo en decisiones concretas, sujetas a las competencias y límites legales correspondientes.

El desarrollo de esta revisión permitirá conocer el alcance real de los cambios que busca impulsar el Gobierno y sus efectos sobre las instituciones responsables de la política de paz. Por ahora, la designación confirma el regreso de Morales al Ejecutivo y su participación en una nueva etapa de la estrategia gubernamental frente al acuerdo firmado en 2016.