Gustavo Petro, Alejandro Ordóñez y Abelardo De La Espriella.
Gustavo Petro, Alejandro Ordóñez y Abelardo De La Espriella. Foto 1: Presidencia / Foto 2: Colprensa / Foto 3: Presidencia

El expresidente Gustavo Petro reaccionó al nombramiento del exprocurador como ministro del Interior y revivió el enfrentamiento que ambos protagonizaron por la destitución del entonces alcalde de Bogotá. A través de sus redes sociales, cuestionó la designación y recordó la batalla judicial que terminó con la anulación de la sanción en su contra.

La llegada de Alejandro Ordóñez Maldonado al Ministerio del Interior del Gobierno de Abelardo De La Espriella desató nuevas reacciones en el escenario político colombiano. Una de las más contundentes fue la del expresidente Gustavo Petro, quien aprovechó el nombramiento para recordar el enfrentamiento que sostuvo con el exprocurador cuando ocupaba la Alcaldía de Bogotá.

Ordóñez fue designado por De La Espriella el 21 de octubre de 2026, en reemplazo de Rodrigo Lara Restrepo, quien llevaba poco más de dos meses al frente de la cartera. El anuncio reavivó las diferencias políticas entre Petro y el exprocurador, protagonistas de una disputa que se remonta a 2013, cuando este último ordenó la destitución e inhabilidad del entonces alcalde de la capital.

Petro reaccionó mediante una publicación en su cuenta de X, en la que cuestionó la decisión presidencial y sostuvo que había derrotado judicialmente a Ordóñez en los procesos relacionados con su salida de la Alcaldía. El exmandatario acompañó sus comentarios con un video que recopilaba declaraciones polémicas del nuevo ministro del Interior sobre distintos asuntos políticos, religiosos y sociales.

Petro recordó la destitución que marcó su enfrentamiento con Ordóñez

La controversia entre ambos comenzó en diciembre de 2013, cuando Ordóñez, entonces procurador general de la Nación, sancionó a Petro con destitución e inhabilidad por 15 años, en medio de la polémica por la implementación del modelo de recolección de basuras conocido como Basura Cero en Bogotá.

La decisión provocó una fuerte controversia jurídica y política. Petro sostuvo que la sanción constituía una vulneración de sus derechos políticos y cuestionó la actuación de la Procuraduría.

Posteriormente, el Consejo de Estado anuló la sanción disciplinaria en 2017. En 2020, la Corte Interamericana de Derechos Humanos también emitió una sentencia contra Colombia en un caso relacionado con los derechos políticos de Petro, en la que estableció límites a la facultad de autoridades administrativas para destituir e inhabilitar a funcionarios elegidos por voto popular.

Al recordar ese episodio, Petro reivindicó las decisiones judiciales que le permitieron regresar a la Alcaldía y cuestionó que el mismo funcionario que ordenó su destitución ahora ocupe una de las carteras políticas más importantes del Gobierno nacional.

La frase con la que cerró su mensaje —"Hay que volverlo a derrotar"— fue interpretada como una referencia a la confrontación política y jurídica que ambos sostuvieron y como una señal de que la oposición continuará cuestionando las decisiones del nuevo ministro.

El video que Petro difundió sobre el nuevo ministro

Además de cuestionar el nombramiento, Petro compartió un video con fragmentos de intervenciones públicas de Ordóñez que han generado controversia a lo largo de su trayectoria.

Entre los apartes difundidos aparece una declaración del exprocurador sobre la quema de libros. En una entrevista, Ordóñez reconoció que había participado en ese acto cuando era estudiante y sostuvo que no se arrepentía. El episodio ocurrió en Bucaramanga en 1978 y se ha convertido en uno de los momentos más recordados de su trayectoria pública.

El material también recoge declaraciones de Ordóñez sobre el aborto y su oposición al Acuerdo de Paz firmado en 2016 entre el Gobierno de Juan Manuel Santos y las antiguas Farc. Estos antecedentes fueron utilizados por Petro para cuestionar la llegada del exprocurador al Ministerio del Interior.

La publicación volvió a poner sobre la mesa las diferencias ideológicas entre ambos dirigentes. Mientras Ordóñez ha defendido posiciones conservadoras en asuntos sociales y ha sido crítico del acuerdo con las Farc, Petro ha reivindicado la decisión judicial que anuló su destitución y ha cuestionado el papel que desempeñó el entonces procurador.

¿Qué implica la llegada de Ordóñez al Ministerio del Interior?

El Ministerio del Interior tiene a su cargo la interlocución política del Gobierno con el Congreso, los partidos, las autoridades territoriales y diferentes sectores sociales. También participa en asuntos relacionados con la gobernabilidad, la convivencia y la coordinación de políticas públicas dentro de sus competencias.

Por ello, el nombramiento de Ordóñez tiene implicaciones que van más allá de la disputa personal con Petro. Su llegada ocurre en un momento en que el Gobierno de De La Espriella enfrenta debates legislativos y busca avanzar en su agenda política.

Antes de asumir el cargo, Ordóñez se desempeñaba como embajador de Colombia ante la Organización de los Estados Americanos (OEA). En su trayectoria también figuran sus años como procurador general, entre 2009 y 2016, además de su paso por el Consejo de Estado y otros cargos judiciales.

Mientras se completa la transición, el ministro de Justicia, Iván Cancino, quedó encargado temporalmente de las funciones del Ministerio del Interior, según informó la Presidencia.

La designación también ha generado cuestionamientos sobre la capacidad del nuevo titular para construir acuerdos con sectores políticos que mantienen diferencias profundas con sus posiciones. Estas inquietudes forman parte del debate público y deberán contrastarse con las decisiones y actuaciones que adopte durante su gestión.

Alejandro Ordóñez, próximo ministro del Interior de Abelardo.
Alejandro Ordóñez, próximo ministro del Interior de Abelardo De La Espriella. Colprensa

Una confrontación que vuelve al centro del debate político

La reacción de Petro muestra que la llegada de Ordóñez al gabinete puede convertirse en un nuevo punto de tensión entre el Gobierno y la oposición. El episodio de 2013 sigue siendo uno de los antecedentes más relevantes de la relación entre ambos dirigentes y continúa teniendo repercusiones en el debate sobre los límites del poder disciplinario y los derechos políticos de los funcionarios elegidos por voto popular.

Para Petro, la anulación de la sanción representó una victoria jurídica que ahora vuelve a recordar ante el nombramiento de quien la ordenó. Para el Gobierno de De La Espriella, la designación de Ordóñez responde a la decisión de incorporar a un funcionario con experiencia en el sector público y trayectoria en la administración de justicia.

El desarrollo de esta nueva etapa dependerá de las actuaciones del ministro, su relación con el Congreso y la respuesta de los sectores políticos frente a las decisiones del Ejecutivo. Por ahora, el nombramiento ha reactivado una disputa histórica y ha situado nuevamente a Petro y Ordóñez en lados opuestos de la discusión pública.