Terremoto restaría 0,11 puntos al PIB de Colombia en 2026
Terremoto restaría 0,11 puntos al PIB de Colombia en 2026, pero la reconstrucción impulsaría la economía en 2027 JOAQUIN SARMIENTO / AFP via Getty Images

El terremoto ocurrido en Colombia el pasado 10 de agosto de 2026 restaría 0,11 puntos porcentuales al crecimiento económico del país durante este año, pero el proceso de reconstrucción tendría, en cambio, un efecto positivo de 0,25 puntos porcentuales en 2027, según las estimaciones presentadas por Visión Davivienda.

El análisis señala que el impacto negativo estará concentrado principalmente en el tercer trimestre de este año, mientras que la reposición de viviendas, empresas e infraestructura podría impulsar posteriormente la actividad productiva del país.

De acuerdo con la estimación preliminar de Visión Davivienda, el terremoto tendría un impacto negativo de 0,32 puntos porcentuales sobre el crecimiento del PIB durante el tercer trimestre de 2026. Para el cuarto trimestre, en cambio, el efecto marginal sería cercano a cero, por lo que el impacto acumulado sobre el crecimiento anual se ubicaría en -0,11 puntos porcentuales para todo el año.

Dos vías por las que un terremoto afecta la economía

El informe explica que los terremotos de alta magnitud pueden afectar la economía de un país principalmente a través de dos vías distintas. La primera está relacionada con la destrucción o el daño del capital fijo, como viviendas, empresas e infraestructura pública. La segunda corresponde a las interrupciones temporales de la producción, ocasionadas por inspecciones técnicas, labores de reparación, o la ausencia de trabajadores durante los días inmediatamente posteriores al evento sísmico.

En el caso específico del sismo de agosto, el primer mecanismo tendría un efecto limitado y concentrado únicamente en el trimestre en el que ocurrió el evento, dadas las características particulares de este terremoto. Los departamentos de Caldas, Chocó, Quindío, Risaralda y Valle del Cauca, que estuvieron entre los más afectados, hacen parte de una zona clasificada como de alta amenaza sísmica, de acuerdo con la categorización mencionada dentro del informe.

Visión Davivienda señala que las normas de construcción sismorresistente, vigentes desde 1984 y posteriormente actualizadas en distintas ocasiones, podrían explicar por qué numerosos edificios lograron soportar el movimiento telúrico pese a su considerable magnitud. Sin embargo, el documento también advierte que existen rezagos importantes en la aplicación efectiva de estas disposiciones normativas, un elemento que incide directamente en la capacidad real de las edificaciones para enfrentar eventos de esta naturaleza.

La actividad económica se frenó tras el sismo de agosto

El segundo mecanismo tuvo una incidencia más directa sobre la actividad económica del país. Según el análisis, el 10 de agosto se registró una interrupción parcial o total de actividades en diferentes zonas del territorio nacional, ya fuera como medida preventiva o mientras se realizaban las inspecciones necesarias para determinar las condiciones de seguridad de las edificaciones. Algunos trabajadores también suspendieron sus actividades laborales durante el resto de esa jornada, o incluso durante varios días adicionales.

Los cinco departamentos más afectados por el sismo representan conjuntamente el 14,5% del PIB de Colombia, una proporción que ayuda a dimensionar el alcance económico potencial de este evento. Mientras actividades como la agricultura y la minería no registraron afectaciones significativas, sectores como la manufactura, el comercio y el turismo enfrentaron varios días de paralización en las zonas directamente impactadas por el terremoto.

El efecto sobre el producto interno, sin embargo, no se limita únicamente a las pérdidas derivadas de la interrupción temporal de actividades. Cuando las empresas, los hogares o las entidades públicas deben reparar o reemplazar activos dañados, el proceso posterior de reconstrucción puede generar actividad económica adicional. Este impacto puede reflejarse especialmente en sectores vinculados con la construcción y en la formación bruta de capital fijo del país.

El informe también destaca el efecto que tuvo la ayuda enviada desde otras regiones del país hacia las zonas afectadas. Miles de toneladas de productos fueron trasladadas hacia estas regiones, lo que generó un incremento en el consumo y la actividad comercial en los lugares de origen de esa ayuda. No obstante, desde una perspectiva macroeconómica, Visión Davivienda considera que este efecto sería marginal frente al tamaño total de la economía nacional.

La reconstrucción aportaría al crecimiento económico en 2027

El escenario cambia de manera considerable cuando se incorpora la etapa de reconstrucción dentro del análisis. Visión Davivienda estima que el terremoto tendría un aporte positivo de 0,25 puntos porcentuales al crecimiento del PIB en 2027, después del impacto negativo previsto para 2026. Este efecto positivo también se extendería hacia los años posteriores, aunque con una contribución cada vez menor a medida que se vaya diluyendo el impulso inicial de la reconstrucción.

La magnitud real de este efecto dependerá directamente de la velocidad con la que se ejecuten los recursos destinados a reparar y reemplazar los activos afectados por el sismo. La reconstrucción de viviendas, establecimientos productivos e infraestructura puede traducirse en mayor actividad para el sector de la construcción y en un aumento general de la inversión, siempre que los recursos tanto públicos como privados lleguen efectivamente hasta los proyectos correspondientes.

Una economía que ya venía acelerando su crecimiento

Este comportamiento se produce, además, en una economía que, según explica Visión Davivienda, ya venía acelerando su crecimiento durante el segundo trimestre de 2026. El PIB avanzó 3,5% de manera anual entre abril y junio, una cifra considerablemente superior al 2,2% que se había registrado durante el primer trimestre del año. Este resultado llevó a la entidad financiera a elevar en 0,1 puntos porcentuales su proyección de crecimiento para todo 2026, hasta ubicarla en 2,5%.

El informe advierte, sin embargo, que el impulso observado durante el segundo trimestre no necesariamente se mantendrá con la misma intensidad durante el resto del año. El gasto público explicó más de la mitad del crecimiento del PIB registrado en ese periodo, pero las presiones fiscales y el ajuste que deberá afrontar el Gobierno nacional reducirán progresivamente su contribución a la actividad económica del país. En ese escenario particular, la inversión privada adquiere una relevancia mucho mayor para sostener la expansión económica durante los próximos trimestres.

Las proyecciones para 2027

Para 2027, Visión Davivienda proyecta un crecimiento económico de 2,3% para la economía colombiana. Dentro de ese resultado, la reconstrucción asociada específicamente al terremoto aportaría los ya mencionados 0,25 puntos porcentuales, compensando de manera parcial el impacto negativo registrado durante 2026.

De esta manera, el sismo no solo tendrá una dimensión de emergencia y recuperación humanitaria, sino también una incidencia temporal considerable sobre la trayectoria del producto interno bruto del país, con un golpe inicial concentrado en el tercer trimestre de este año, seguido por el impulso económico que representará la reposición de capital durante el año siguiente.

El reto de ejecutar los recursos a tiempo

El desempeño económico final dependerá, en gran medida, de la capacidad que tenga el Estado colombiano para ejecutar oportunamente los recursos destinados a la reconstrucción, y de la velocidad con la que se logre recuperar la operación normal de las zonas afectadas por el terremoto.

Por ahora, la estimación de Visión Davivienda muestra un efecto acotado sobre el crecimiento anual de 2026, pero anticipa una contribución mucho más visible durante 2027. El principal reto que enfrenta el país, según se desprende de este análisis, estará precisamente en convertir la reconstrucción de viviendas, empresas e infraestructura en inversión efectiva, y en lograr una recuperación sostenida de la actividad económica dentro de las regiones más golpeadas por este evento sísmico.