Comprar vivienda en Colombia exige 57 meses de ingresos
Comprar vivienda en Colombia exige 57 meses de ingresos solo para la cuota inicial, según estudio ESTEBAN VEGA LA-ROTTA / AFP via Getty Images

El acceso a una vivienda propia exige esfuerzos muy distintos dependiendo del país donde se encuentre una persona. En el caso particular de Colombia, la distancia que existe entre los ingresos que perciben los trabajadores y el precio promedio de los inmuebles hace que reunir el dinero necesario para comenzar una compra represente un reto considerablemente mayor que en otras economías de la región latinoamericana.

Un estudio realizado por la firma BestBrokers ubicó al país en el último lugar de una comparación regional centrada en el tiempo de ingresos que se necesitaría para cubrir la cuota inicial de una vivienda. El ejercicio tomó como referencia el 20% del valor promedio de un inmueble y lo contrastó directamente con los ingresos brutos mensuales que perciben los trabajadores en cada país analizado.

De acuerdo con los resultados de este análisis, en Colombia ese monto correspondiente al 20% inicial equivale a 57 meses de ingresos completos. Esto significa que, bajo este escenario teórico, una persona necesitaría destinar cuatro años y nueve meses completos de todo lo que recibe antes de impuestos, exclusivamente para lograr reunir la cuota inicial de una vivienda de tamaño medio.

Esta cifra ayuda a dimensionar con claridad la brecha existente entre el costo actual de los inmuebles y los ingresos promedio de los hogares colombianos. Sin embargo, es importante aclarar que no representa el tiempo real que necesitaría efectivamente un comprador para lograr ahorrar ese monto, ya que el cálculo parte de un escenario puramente teórico y no contempla las condiciones reales de vida de una familia.

Para poder establecer esta clasificación regional, BestBrokers comparó los precios promedio de las viviendas con los ingresos brutos de trabajadores pertenecientes a distintos países de América Latina. A partir de esa relación específica, la firma determinó cuántos meses de ingresos representarían efectivamente una cuota inicial equivalente al 20% del precio de una vivienda de tamaño medio en cada uno de los mercados analizados.

Colombia, el país con mayor esfuerzo dentro de la región

El resultado final de este ejercicio comparativo muestra diferencias considerablemente importantes dentro del panorama latinoamericano. Argentina y Panamá encabezan la lista de países con menor esfuerzo relativo, requiriendo apenas 32 meses de ingresos cada uno para completar la cuota inicial. Chile, por su parte, requiere 33 meses, mientras que Brasil aparece con 38 meses y México con 40 meses de ingresos necesarios.

Ecuador, por su lado, registra 44 meses dentro de esta clasificación, y Perú llega hasta los 53 meses. Colombia ocupa finalmente el último puesto entre todos los países latinoamericanos incluidos dentro de esta comparación regional, con los ya mencionados 57 meses de ingresos necesarios. Esta diferencia refleja claramente el mayor esfuerzo relativo que deben asumir los trabajadores colombianos para alcanzar el monto correspondiente a la cuota inicial de una vivienda.

Las cifras detrás del cálculo

Para el caso específico de Colombia, el estudio calcula un ingreso bruto mensual promedio de 569 euros, cifra que equivale aproximadamente a 2.085.954 pesos colombianos según la tasa de cambio utilizada por la firma. Al mismo tiempo, el análisis estima que una vivienda de tamaño medio dentro del mercado colombiano tiene un precio promedio de 162.032 euros, lo que representa cerca de 594.009.312 pesos colombianos.

Con base en estos valores de referencia, la cuota inicial correspondiente al 20% del valor total del inmueble alcanzaría los 32.406 euros, una cifra equivalente a 118.800.396 pesos colombianos. Ese es precisamente el monto que, bajo los supuestos planteados por el estudio, representaría los 57 meses de ingresos brutos mencionados anteriormente dentro de la comparación regional.

Las limitaciones del cálculo

Este ejercicio comparativo tiene varias limitaciones importantes que deben tenerse en cuenta a la hora de interpretar correctamente sus resultados. BestBrokers plantea un escenario en el que el 100% de los ingresos brutos de una persona se destinaría exclusivamente a reunir la cuota inicial de la vivienda, sin contemplar ningún otro tipo de gasto durante ese periodo de ahorro.

Por esta razón, el indicador presentado por el estudio no incorpora dentro de su cálculo los gastos habituales que debe cubrir cualquier hogar mientras adelanta este proceso de ahorro, entre los que se incluyen los impuestos, la alimentación diaria, el pago del arriendo, las deudas existentes y otros gastos cotidianos propios de cualquier núcleo familiar. Tampoco se incluyen dentro del análisis los intereses asociados a un eventual crédito hipotecario, ni otros compromisos financieros que normalmente debe asumir una familia colombiana.

En consecuencia, resulta evidente que el tiempo efectivo necesario para reunir esta cuota inicial sería considerablemente mayor para cualquier persona que no pudiera destinar absolutamente todo su salario a este propósito específico, un escenario que resulta poco realista para la gran mayoría de los hogares colombianos.

Factores que influyen en el acceso a vivienda propia

El acceso efectivo a una vivienda propia también está estrechamente relacionado con las condiciones particulares de cada mercado inmobiliario. Los ingresos disponibles de los hogares, el valor específico de los inmuebles, las tasas de interés vigentes y las características propias del sistema inmobiliario de cada país influyen directamente sobre el esfuerzo real que debe asumir un comprador para lograr completar exitosamente su cuota inicial.

Por esta razón, la comparación presentada por el estudio no plantea en ningún momento que todos los trabajadores tengan exactamente las mismas posibilidades de ahorro, ni que el periodo calculado represente necesariamente una meta que resulte alcanzable para cada hogar en particular. Se trata, más bien, de un indicador construido específicamente para comparar el peso relativo que tiene el precio de la vivienda frente a los ingresos de los trabajadores en distintos países de la región.

El estudio parte de una idea central que ayuda a entender mejor la magnitud del desafío que enfrentan los compradores: mientras que en algunos mercados latinoamericanos la cuota inicial representa un número menor de años de ingresos acumulados, en otros países como Colombia esta meta exige varios años completos de trabajo, siempre bajo el supuesto teórico de un ahorro total del salario.

Un contraste con los estándares internacionales

El panorama regional que refleja este estudio contrasta directamente con otro dato relevante citado dentro del mismo análisis: entre los países que conforman la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (Ocde), la tasa de propietarios de vivienda alcanza actualmente un 70% de la población total. Este indicador internacional sirve únicamente como referencia comparativa general, y no debe interpretarse como una proyección individual aplicable a cada hogar colombiano en particular.

En definitiva, este estudio de BestBrokers pone sobre la mesa una radiografía preocupante sobre la dificultad que enfrentan actualmente los colombianos para acceder a una vivienda propia, especialmente cuando se compara la situación del país frente a otras economías latinoamericanas que, pese a compartir desafíos económicos similares, muestran una relación considerablemente más favorable entre los precios de sus inmuebles y los ingresos de sus respectivos trabajadores.