El ministro de Hacienda, Miguel Gómez.
El Presupuesto 2027 sube a $634,9 billones: así quedaron los ministerios que ganan y pierden recursos Colprensa

El Presupuesto 2027 sube a $634,9 billones: así quedaron los ministerios que ganan y pierden recursos

Contrario al recorte que muchos analistas y sectores esperaban, el nuevo Presupuesto General de la Nación para 2027 —radicado este jueves por el ministro de Hacienda, Miguel Gómez— no se redujo, sino que aumentó $59,3 billones tras su devolución por parte del Congreso de la República.

Las razones del incremento

Al explicar este crecimiento, el Gobierno Nacional señaló que el primer proyecto de presupuesto había subestimado obligaciones clave para responder por la salud y su crisis, las pensiones, las universidades públicas, las próximas elecciones regionales y los subsidios de energía y gas, entre otros compromisos. A esto se suman los gastos que se derivan directamente de la reconstrucción tras el terremoto del 10 de agosto. Pero, en particular, el Gobierno identificó un golpe más severo aún: el crecimiento acelerado de los recursos necesarios para pagar la deuda pública, resultado del histórico aumento del endeudamiento durante el gobierno anterior.

Frente al presupuesto que se está ejecutando en 2026, el nuevo proyecto representa un incremento de 14,2%, equivalente a $79 billones. Pero el principal motor de ese aumento es, precisamente, el servicio de la deuda, que sube 54,7%, es decir, $55 billones adicionales. Para responder a estas necesidades crecientes, el Gobierno deberá acudir a nuevos empréstitos, que tendrán que aumentar en 2027 un 67%, equivalentes a $95,6 billones.

Los ingresos no crecen al mismo ritmo

La proyección de ingresos corrientes de la Nación —principalmente impuestos— para 2027 asciende a $299,1 billones, el 14,1% del PIB, lo que representa una reducción de 1,9 puntos del PIB respecto al aforo del proyecto de ley inicial, que llegaba a $322,8 billones (16% del PIB).

De $575,6 billones a $634,9 billones

El monto total del presupuesto pasó de los $575,6 billones propuestos inicialmente por la administración de Gustavo Petro a $634,9 billones bajo los ajustes del gobierno de Abelardo De la Espriella, un incremento del 10,3%.

En la distribución de los recursos, el Ministerio de Educación encabeza la asignación con $78,77 billones, seguido de cerca por el Ministerio de Salud, que dispondrá de $77,05 billones. El Ministerio de Trabajo ocupa el tercer lugar, con $58,82 billones. En el otro extremo, los montos más bajos los tendrán los ministerios de Culturas ($706.196 millones), Cancillería ($699.681 millones), Ciencia y Tecnología ($342.382 millones), Deporte ($297.705 millones), TIC ($153.182 millones) e Igualdad ($128.120 millones).

En el análisis comparativo respecto a las apropiaciones de este año, las entidades con las mayores reducciones porcentuales para 2027 son el Ministerio de la Igualdad (-60,4%), el Departamento Nacional de Planeación (-50,3%), el Ministerio de Minas y Energía (-41,6%), el Ministerio del Deporte (-40%) y el Ministerio de Ambiente (-36,3%). En la orilla opuesta, los mayores incrementos porcentuales los encabezan el Ministerio de las TIC (+44,8%), el Ministerio de Hacienda (+42,7%), el Sena (+25,4%), el Ministerio de Defensa (+21,7%) y el Ministerio de Vivienda (+20,4%).

El "Plan de Rescate Económico"

El ministro de Hacienda enmarcó estos ajustes como la primera fase de lo que denominó el "Plan de Rescate Económico" del Gobierno, diseñado para enfrentar lo que calificó de una crisis inédita heredada del gobierno anterior, agravada por los efectos del terremoto reciente. "Vamos a recuperar la capacidad del Estado para cumplirle a los colombianos y a garantizar los recursos para las obligaciones esenciales", afirmó el funcionario, según fue citado por El Tiempo.

Según Gómez, el nuevo presupuesto corrige lo que calificó de irregularidades en la propuesta presentada por la administración Petro, la cual —aseguró— dejó desfinanciados sectores clave como la salud, las pensiones, las universidades públicas, las elecciones regionales y los subsidios de energía y gas. Para revertir esta situación, el proyecto de ley no solo asigna los fondos necesarios para cubrir estos compromisos, sino que incorpora estrictas medidas de austeridad, ajustando los gastos burocráticos al ritmo de la inflación tras, en palabras del ministro, "años de derroche". Gómez también anunció que el Ejecutivo radicará ante el Congreso la llamada "Ley Rescate", un paquete legislativo diseñado para contener en el corto plazo el acelerado crecimiento del gasto público y "la explosión de la deuda que amenaza el futuro de la economía" del país.

Cómo se financiará y en qué se gastará

La financiación del presupuesto estará respaldada principalmente por ingresos corrientes de la Nación, que pasaron de $309,8 billones en la propuesta anterior a $315 billones en el nuevo proyecto. Los recursos de capital aportarán $281,3 billones, un monto considerablemente superior a los $181,2 billones que planteaba la administración Petro.

Del total del gasto, la mayor parte se destinará a funcionamiento: $392,5 billones, frente a los $365,8 billones asignados en 2026, con las transferencias ($297,5 billones) como la partida de mayor peso, seguidas del gasto de personal ($72,2 billones). El servicio de la deuda pasará de $100,4 billones en 2026 a $155,4 billones en 2027, con el pago de intereses saltando de $68,7 billones a $94,4 billones. Finalmente, la inversión —el rubro más impactado del presupuesto— se reduce de los $89,4 billones aprobados para 2026 a $86,9 billones para el próximo año.