Colombia necesita una reforma tributaria “urgente y muy grande”
El exviceministro Juan Alberto Londoño advierte sobre la necesidad de una reforma tributaria ante el déficit fiscal de Colombia.

Colombia necesita una reforma tributaria "urgente y muy grande", advierte el exviceministro Juan Alberto Londoño
El nuevo presupuesto presentado por el Gobierno ante el Congreso volvió a poner el foco sobre la delicada situación fiscal de Colombia. El proyecto contempla un nivel de gasto superior al que muchos analistas esperaban y, según explicó el exviceministro de Hacienda Juan Alberto Londoño en entrevista con La FM, esto responde en buena medida a obligaciones del Estado que hasta ahora no se habían reconocido en su totalidad.
Una metáfora para explicar el diagnóstico
Londoño consideró que el Gobierno está mostrando una realidad fiscal más complicada de lo que se había admitido previamente, y lo resumió con una comparación entre enfermedades: mientras la administración anterior había planteado la situación como algo leve, el Gobierno actual reconoce que el cuadro es mucho más grave de lo esperado.
Cuatro deudas detrás del hueco fiscal
Según el análisis de Londoño, existen cuatro grandes frentes que están presionando las finanzas públicas del país. El primero es la salud: la Unidad de Pago por Capitación, el mecanismo mediante el cual se financia el aseguramiento en salud de todos los colombianos, se encuentra por debajo de lo que realmente cuesta garantizar los servicios que cubre, generando una presión adicional sobre las cuentas del Estado.
El segundo frente es el sector energético. El Estado mantiene deudas pendientes con empresas de este sector, lo que —según Londoño— representa un riesgo de apagón que no depende únicamente del fenómeno de El Niño, sino también de la falta de pago a las empresas generadoras.
El tercer punto identificado es la deuda acumulada en el Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles, el mecanismo que compensa la diferencia entre los precios internos y los internacionales de la gasolina y el diésel, una obligación que Londoño incluyó entre los compromisos que el Estado debe enfrentar.
El cuarto frente tiene que ver con el tamaño del funcionamiento del Estado. El exviceministro cuestionó el crecimiento de la nómina pública, al señalar una diferencia considerable entre las cifras de empleados que se habían reportado inicialmente y el número real, sensiblemente más alto.
"El gobierno nos está diciendo que está desfinanciado"
Más allá de identificar estas obligaciones, Londoño señaló que el Gobierno está reconociendo que no cuenta con ingresos suficientes para cubrirlas y que tendrá que recurrir al endeudamiento para hacerlo. Para el exviceministro, ser transparente sobre esta situación puede ser positivo desde el punto de vista de la credibilidad institucional, pero también implica un riesgo concreto: que los mercados financieros, al conocer la magnitud real del déficit y de los problemas estructurales de las cuentas públicas, decidan ser más cautelosos a la hora de prestarle al país.
El riesgo sobre la inversión pública
Otro de los riesgos que identificó Londoño es que el pago de estas obligaciones termine limitando el espacio disponible para la inversión pública. Aunque reconoció que decir la verdad sobre la situación fiscal es un paso importante, advirtió que el país podría terminar destinando una proporción considerable de sus recursos al pago de deudas y compromisos pendientes, en detrimento de la inversión.
¿Es inevitable una reforma tributaria?
Aunque el Gobierno ha sido claro en que no contempla, por ahora, una nueva reforma tributaria, Londoño considera que el escenario fiscal actual podría hacerla necesaria. Usando de nuevo una comparación médica, explicó que un diagnóstico grave no se resuelve con un remedio menor: reconocer la magnitud del problema fiscal, dijo, implica que los recortes de gasto por sí solos no bastarán para solucionarlo. El exviceministro fue enfático en que, además del recorte de gasto y la reforma estructural al funcionamiento estatal que ya ha planteado el Gobierno, el país necesitará buscar nuevas fuentes de ingreso.
Durante la entrevista también se abordó si una estrategia más agresiva contra la evasión fiscal y el cobro de las deudas pendientes con la DIAN podría evitar una reforma tributaria. Londoño sostuvo que combatir la evasión es indispensable, pero no sería suficiente para resolver el problema de fondo, dado que existe una brecha estructural muy amplia entre el tamaño del presupuesto —cercano al 30% del PIB— y los ingresos corrientes del Estado, que representan apenas el 15% del PIB.
La conclusión: varias medidas a la vez, no una sola
Para Londoño, la magnitud de las obligaciones que debe asumir el Estado colombiano hace difícil pensar que el problema pueda resolverse únicamente con recortes de gasto. Su conclusión es que el país necesita combinar una reducción del gasto público, un mejor cobro de las obligaciones pendientes y una reforma tributaria de gran envergadura. El exviceministro considera que el nuevo presupuesto permite finalmente dimensionar la magnitud real del reto que enfrenta Colombia, y advirtió que las decisiones que se tomen en los próximos meses tendrán efectos directos sobre el endeudamiento, la inversión y la capacidad del Estado para financiar sus obligaciones esenciales.





















