Desempleo en Colombia baja a 8,1% en julio de 2026,
Desempleo en Colombia baja a 8,1% en julio de 2026, la tasa más baja de la serie histórica para ese mes DANIEL MUNOZ/AFP via Getty Images

El Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane) reveló que la tasa de desempleo en Colombia llegó al 8,1% a nivel nacional durante el mes de julio de 2026, una cifra que representa una reducción de 0,7 puntos porcentuales frente al 8,8% que se había registrado un año atrás, en el mismo mes de 2025.

Ricardo Valencia, director del Dane, explicó que este resultado refleja el proceso de ajuste que ha venido experimentando la economía colombiana en los últimos meses, un fenómeno que, según indicó, también se ha visto reflejado directamente en el comportamiento del mercado laboral del país. El funcionario destacó que, con este resultado, se está registrando la tasa de desocupación más baja de toda la serie histórica para un mes de julio.

De acuerdo con las cifras entregadas por la entidad, la población en edad de trabajar en el país llegó a 41,2 millones de personas durante este periodo. De ese total, la población ocupada se situó en 24,5 millones de personas, lo que representa un incremento de 578.000 personas ocupadas frente al mismo periodo del año anterior.

Por su parte, la población desocupada se ubicó en 2,1 millones de personas, una disminución de 160.000 personas frente a la cifra registrada un año atrás. Mientras tanto, la población que se encuentra fuera de la fuerza de trabajo llegó a 14,5 millones de personas, lo que representa un incremento de 131.000 personas frente al periodo de comparación.

Al analizar el comportamiento del desempleo según el género, el informe del Dane reveló que la tasa de desocupación entre las mujeres se ubicó en 10,1% durante julio de 2026, mientras que entre los hombres esta cifra fue considerablemente menor, situándose en 6,7%. Esta diferencia deja una brecha de género de 3,4 puntos porcentuales entre ambos grupos poblacionales.

El comportamiento del desempleo por sectores económicos

El incremento que se registró en la población ocupada del país estuvo impulsado principalmente por la rama de administración pública y defensa, educación y atención de la salud humana, sector que aportó 404.000 nuevos puestos de trabajo durante este periodo. A este resultado también contribuyeron de manera significativa el comercio y la reparación de vehículos, con 158.000 nuevos ocupados, así como el sector de la construcción, que sumó 156.000 personas adicionales dentro de sus filas laborales.

En contraste con estos resultados positivos, el sector de agricultura, ganadería, caza, silvicultura y pesca registró una reducción de 204.000 personas ocupadas durante el mismo periodo, lo que representa una de las principales caídas dentro del panorama sectorial del mercado laboral colombiano.

La disminución que experimentó la población desocupada del país alcanzó una variación de -6,9%, equivalente a 160.000 personas menos en esta condición. Esta reducción se explica principalmente por el comportamiento registrado en los dominios geográficos correspondientes a otras cabeceras municipales, que presentaron una variación de -15,1%, así como en los centros poblados y zonas rurales dispersas, donde la caída fue de -18,3%.

Cifras desestacionalizadas y comportamiento regional

La tasa de desocupación desestacionalizada preliminar se ubicó en 8,3% para el total nacional, mientras que para las 13 principales ciudades y áreas metropolitanas del país este indicador llegó a 8,4%. En el mes de junio de 2026, ambos dominios geográficos habían registrado una tasa de 8,2%, lo que evidencia una leve variación entre ambos periodos de medición.

Durante el trimestre móvil comprendido entre mayo y julio de 2026, la tasa de desocupación para el total nacional se ubicó en 8,1%, mientras que la tasa de ocupación se situó en 59,5% y la tasa global de participación llegó a 64,8%. Según el Dane, todos estos indicadores presentaron una variación estadísticamente significativa frente a periodos anteriores.

En cuanto al comportamiento regional del desempleo, las ciudades que registraron las mayores tasas de desocupación fueron Quibdó, con 23%, seguida de Cartagena, con 13,6%, y Sincelejo, con 13%. Vale la pena resaltar que Cartagena fue la única de estas tres ciudades que presentó una variación estadísticamente significativa frente a mediciones anteriores.

Por el lado contrario, las ciudades que registraron las menores tasas de desocupación del país fueron el área metropolitana de Pereira, con 7,5%, el área metropolitana de Bucaramanga, con 7,2%, y Medellín, que se ubicó como la ciudad con la tasa más baja de desempleo, con apenas 7%.

El desempleo juvenil sigue siendo un reto

Para el mismo periodo de análisis, la tasa de desocupación entre la población joven, comprendida entre los 15 y los 28 años de edad, se ubicó en 14,1%, una cifra considerablemente más alta que el promedio general de desempleo del país. Dentro de este segmento poblacional, las ciudades con las mayores tasas de desocupación juvenil fueron nuevamente Quibdó, con 33,6%, seguida de Sincelejo, con 25,8%, y Cartagena, con 25,4%, siendo esta última ciudad la que presentó una variación estadísticamente significativa dentro de este indicador específico.

En contraste, las ciudades que registraron las menores tasas de desempleo juvenil fueron Florencia, con 12,5%, el área metropolitana de Medellín, también con 12,5%, y el área metropolitana de Pereira, que se ubicó como la de menor desocupación juvenil del país, con 12,1%.

La informalidad laboral se mantiene elevada, pero a la baja

En el mismo informe divulgado por el Dane, la entidad reveló que la proporción de ocupados informales dentro del país se redujo en todos los dominios geográficos analizados durante este periodo. A nivel nacional, este indicador pasó de 54,8% hace un año a 54,5% durante 2026, una disminución que, aunque modesta, mantiene la tendencia decreciente que ha caracterizado a este indicador en los últimos periodos.

Al desagregar esta cifra por dominios geográficos, la tasa de informalidad se ubicó en 40,5% para las 13 principales ciudades y áreas metropolitanas del país, en 41,8% para el grupo de 23 ciudades y áreas metropolitanas, y llegó hasta un preocupante 82,5% en los centros poblados y zonas rurales dispersas, lo que evidencia la enorme brecha que persiste entre las zonas urbanas y rurales del país en materia de formalización laboral.

Según explicó el Dane dentro de su metodología, se consideran como ocupados informales aquellos trabajadores asalariados y empleados domésticos que no realizan cotizaciones al sistema de salud y pensión a través de su relación laboral formal, un criterio que resulta determinante para clasificar el nivel de informalidad dentro del mercado laboral colombiano.

Adicionalmente, la entidad estadística también clasifica dentro de esta categoría de informalidad a los trabajadores familiares que no reciben ningún tipo de remuneración económica por su labor, así como a las personas que trabajan por cuenta propia, y a quienes se desempeñan como empleadores o patronos dentro de unidades productivas que pertenecen al sector informal de la economía.

Con estos resultados, el mercado laboral colombiano cierra el mes de julio de 2026 mostrando señales de recuperación en varios de sus indicadores principales, aunque persisten retos importantes relacionados con la brecha de género en el desempleo, las diferencias regionales entre ciudades y la elevada informalidad que aún caracteriza a buena parte de la fuerza laboral del país, especialmente en las zonas rurales y en los centros poblados más alejados de las principales ciudades.