Programa de ahorro de energía inicia el 1 de septiembre en Colombia: ¿quiénes pagarán más?
La Creg establece medidas para reducir el consumo eléctrico y proteger las reservas hídricas del país.

La llegada del Fenómeno de El Niño le está poniendo presión al sistema energético nacional. De acuerdo con los pronósticos internacionales, existe una probabilidad del 81% de que este fenómeno climático alcance una intensidad muy fuerte entre octubre y diciembre de este año, un escenario que llevó al país a activar medidas orientadas a cuidar los embalses y garantizar el suministro eléctrico en los próximos meses.
La Comisión de Regulación de Energía y Gas (Creg) fijó un nuevo programa nacional de ahorro de energía que comenzó a regir en el país a partir del 1 de septiembre de 2026, dirigido específicamente a hogares y pequeños negocios, con el propósito de que estos usuarios hagan un consumo más inteligente de la electricidad que utilizan mes a mes.
La medida quedó establecida mediante la Resolución CREG 101 120 de 2026, y su fecha de inicio fue posteriormente modificada a través de la Resolución CREG 101 126 de 2026. Según explicó la propia entidad reguladora, el objetivo central de este programa es contribuir a reducir la demanda de energía durante escenarios de baja hidrología, estrechez energética o riesgo para la confiabilidad del suministro eléctrico nacional.
El esquema se basará en el historial individual de consumo de cada usuario durante los últimos doce meses, a partir del cual se calculará una meta de consumo personalizada. Con base en esa referencia, el sistema determinará si cada hogar o negocio logró ahorrar energía o si, por el contrario, superó el nivel de consumo que le fue asignado.
Cómo funcionará el programa de ahorro
La lógica central del programa establece que los usuarios que superen su meta individual en más de un 10% deberán asumir un cobro adicional sobre los kilovatios hora que hayan excedido. Este recargo no será uniforme para todos los usuarios, sino que contempla factores diferenciados según el tipo de consumidor: 1,30 para los estratos 1, 2 y 3; 1,50 para los estratos 4, 5 y 6; y 1,70 para los usuarios comerciales e industriales, lo que en la práctica se traduce en incrementos de entre el 30% y el 70% sobre el valor correspondiente a los kilovatios excedentes.
En sentido contrario, los hogares y pequeños negocios que logren reducir su consumo mensual en más de un 10% frente a su meta individual podrán acceder a un beneficio económico, el cual se reflejará como un saldo a favor dentro de su factura de energía. Este beneficio se liquidará únicamente al cierre del programa, y su monto dependerá directamente de los recursos que efectivamente hayan sido recaudados a través de los cobros adicionales aplicados a otros usuarios, de acuerdo con las reglas establecidas dentro del propio esquema regulatorio.
La Creg fue clara al aclarar que la primera factura que se emita después del 1 de septiembre tendrá un carácter meramente pedagógico, aunque el consumo registrado durante ese primer ciclo de facturación sí será tenido en cuenta dentro del cálculo general del programa.
Según explicó la entidad reguladora, este cobro adicional tiene un carácter transitorio y no modifica en ningún momento la tarifa regular del servicio de energía, ni forma parte integral de ella. Asimismo, los recursos que se recauden a través de este mecanismo no ingresarán en ningún caso al patrimonio de las empresas comercializadoras de energía, sino que se destinarán íntegramente a reconocer los ahorros logrados por los usuarios que participen dentro de la campaña, dentro de su mismo mercado de comercialización.
Un ejemplo práctico
Para facilitar la comprensión del esquema, la propia Creg presentó un ejemplo concreto de cómo funcionará el programa en la práctica. Si un usuario tiene, por ejemplo, una meta de consumo de 100 kWh y termina presentando un consumo real de 115 kWh, ese usuario tendrá un cobro adicional correspondiente a los 5 kWh que superaron el límite del 10% permitido, dependiendo del tipo de usuario que sea.
En el caso contrario, si un hogar con esa misma meta de 100 kWh logra un consumo de apenas 85 kWh durante el periodo evaluado, ese usuario podrá acceder a un beneficio económico reflejado en su factura al finalizar el programa, siempre y cuando los recursos recaudados a través de los cobros adicionales de otros usuarios así lo permitan.
Al cierre de los seis meses de duración del programa, serán las propias empresas comercializadoras de energía las encargadas de calcular el total de los recursos recaudados y de distribuir ese dinero entre los usuarios ahorradores, en forma de saldo a favor dentro de sus respectivas facturas.
Quiénes quedan exentos del programa
Es importante aclarar que este programa de ahorro energético no aplicará para la totalidad de los usuarios del sistema. Hospitales, instituciones educativas, organismos de emergencia y de seguridad quedan completamente exentos de esta medida, al igual que aquellos usuarios que actualmente cuentan con medidor prepago o que tienen su servicio de energía suspendido por cualquier motivo.
De igual manera, quedarán excluidos del programa los usuarios regulados que se encuentren ubicados en los municipios que fueron identificados como afectados por el terremoto ocurrido el pasado 10 de agosto de 2026, una decisión que busca evitar que estas comunidades, que ya enfrentan las consecuencias de la emergencia sísmica, tengan que asumir cargas adicionales relacionadas con su consumo eléctrico.
También quedarán fuera del esquema aquellas personas que dependan de equipos eléctricos por condiciones médicas específicas, quienes tendrán la posibilidad de solicitar directamente a sus comercializadores de energía que no sean incluidos dentro de este programa de ahorro, evitando así que su situación de salud se vea afectada por eventuales restricciones o cobros adicionales asociados al consumo eléctrico.
Seguimiento y monitoreo del programa
La directora ejecutiva de la Creg, Adriana María Jiménez, explicó que actuar de manera anticipada resulta fundamental para proteger las reservas hídricas del país frente al fenómeno climático que se avecina. "Actuar desde ya es la mejor forma de cuidar nuestras reservas hídricas. Ahorrar no es un castigo, es una invitación a que todos pongamos nuestro grano de energía. Lo que ahorremos hoy nos ayudará a contar con la energía que necesitaremos mañana", señaló la funcionaria al presentar oficialmente el programa.
Jiménez también explicó que los pronósticos internacionales estiman una probabilidad de hasta el 81% de que el Fenómeno de El Niño alcance una intensidad muy fuerte entre los meses de octubre y diciembre de este año, un escenario que traería consigo menores aportes de agua hacia los embalses del país, justo en un momento en que la demanda de energía suele alcanzar sus máximos históricos.
El seguimiento periódico del programa estará a cargo de XM, la empresa operadora del Sistema Interconectado Nacional, que se encargará de publicar tableros informativos sobre el avance general de la iniciativa. A esta labor de monitoreo también se sumarán la propia Creg, el Ministerio de Minas y Energía, y la Superintendencia de Servicios Públicos, entidades que estarán encargadas de vigilar de cerca los resultados que vaya arrojando esta estrategia a lo largo de sus seis meses de vigencia inicial.
Con esta medida, el Gobierno nacional busca anticiparse a los efectos que podría generar el fenómeno climático sobre el sistema energético colombiano, apostando por el ahorro voluntario de los usuarios como una herramienta clave para proteger tanto las reservas hídricas del país como la confiabilidad del suministro eléctrico durante los próximos meses, en momentos en que la región Caribe, tradicionalmente afectada por facturas más altas que el resto del país, también quedará cobijada por este nuevo esquema regulatorio.





















