De la Espriella posesionó a los nuevos magistrados del CNE
De la Espriella posesionó a los nuevos magistrados del CNE Consejo Nacional Electoral

El presidente Abelardo De la Espriella tomó juramento a los nuevos magistrados del Consejo Nacional Electoral (CNE) durante una ceremonia realizada en la ciudad de Barranquilla, en la que les pidió proteger la confianza que los ciudadanos depositan en los procesos electorales, actuar con independencia frente a los sectores políticos que respaldaron sus respectivas postulaciones, y garantizar que los resultados de las votaciones reflejen fielmente la voluntad expresada por los votantes.

Los nueve integrantes que conforman actualmente el Consejo Nacional Electoral ejercerán sus funciones durante los próximos cuatro años, después de que el Congreso en pleno los eligiera formalmente el pasado 25 de agosto. Este organismo tiene entre sus principales funciones la vigilancia de los partidos políticos, los movimientos ciudadanos, las candidaturas y el desarrollo de las campañas electorales dentro del territorio nacional.

Durante su intervención, De la Espriella sostuvo que el CNE tendrá una responsabilidad central en la preservación de las reglas democráticas del país. "A partir de hoy tendrán bajo su cuidado buena parte de la confianza que los colombianos depositan en las reglas mediante las cuales entregan, renuevan y retiran el poder político", afirmó el mandatario ante los magistrados recién posesionados.

El presidente planteó que la legitimidad de las instituciones del país depende directamente del respeto que se tenga hacia el sufragio popular. Según explicó, una democracia puede contar con una Constitución sólida, partidos políticos consolidados y ciudadanos comprometidos con la vida pública, pero termina perdiendo su base fundamental cuando se debilita la confianza en los procesos electorales.

Un llamado a proteger la igualdad de los votantes

Durante su discurso, De la Espriella se refirió al voto como el instrumento que permite igualar a todos los ciudadanos en el momento de una elección. Señaló que factores como la riqueza personal, el apellido, la profesión que se ejerza, el lugar de nacimiento o el cargo que se ostente no deben alterar en absoluto el valor de la decisión que cada persona deposita en las urnas.

"El ciudadano tiene derecho a perder una elección, pero jamás tiene que aceptar que se le arrebate el voto en las urnas", afirmó el mandatario, agregando que la voluntad electoral expresada por los ciudadanos no puede ser modificada bajo ninguna circunstancia, sin importar el resultado que arroje cada proceso.

El jefe de Estado vinculó directamente esta obligación con las atribuciones específicas que tiene la organización electoral colombiana. Recordó que el CNE interviene en asuntos relacionados con la financiación de las campañas políticas, la publicidad electoral, las encuestas de opinión, los procesos de escrutinio y la protección efectiva de los derechos tanto de la oposición como de las minorías políticas del país.

Según el criterio del presidente, la revisión de los recursos utilizados durante las campañas debe garantizar condiciones reales de igualdad entre todos los competidores electorales. También indicó que las sanciones que se apliquen frente a infracciones a las normas electorales deben transmitir con claridad que quienes incumplen dichas reglas no están en condiciones de acceder legítimamente al poder político.

Las críticas del presidente al gobierno anterior

Durante la ceremonia de posesión, Abelardo De la Espriella también cuestionó abiertamente al gobierno anterior por lo que él mismo describió como actuaciones que, en su criterio, afectaron negativamente la confianza ciudadana en el proceso electoral colombiano. Sus comentarios partieron de una advertencia que atribuyó directamente al procurador general de la Nación sobre un riesgo que, según explicó, habría enfrentado en algún momento el cumplimiento del calendario electoral del país.

"Hace pocos días escuchamos con estupor al señor procurador general afirmar que en algún momento estuvo en riesgo el cumplimiento del calendario electoral", expresó el mandatario durante su intervención pública.

De la Espriella sostuvo, además, que durante el periodo de campaña se presentaron "maniobras, presiones e intentos de sembrar incertidumbre alrededor de las elecciones" en el país. El mandatario fue más allá al afirmar que, según su criterio, el "régimen anterior" habría buscado alterar la voluntad popular expresada por los ciudadanos, a través de acciones que vinculó directamente con hechos de corrupción y con estructuras de carácter terrorista.

"El régimen anterior carcomió absolutamente todo con la corrupción y se empeñó, con las estructuras terroristas, en alterar la voluntad popular", declaró el presidente ante los magistrados y los asistentes al evento. Sin embargo, dentro de sus declaraciones públicas, el mandatario no precisó hechos concretos, señaló responsables específicos ni hizo referencia a decisiones judiciales que respaldaran directamente esta acusación particular.

El jefe de Estado también se refirió a lo ocurrido inmediatamente después de la realización de los comicios presidenciales. Aseguró que la administración anterior habría intentado desconocer el resultado que quedó expresado en las urnas por parte de los votantes colombianos, pese a que, según su propia intervención, la jornada electoral se desarrolló con normalidad y la voluntad de los ciudadanos fue efectivamente respetada durante ese proceso.

"Desde el día de las elecciones presidenciales, el régimen anterior se ha empeñado, contra toda evidencia, en desconocer el resultado que los colombianos expresaron en las urnas", afirmó De la Espriella durante su discurso.

El presidente sostuvo, no obstante, que quienes resultan derrotados en un proceso electoral cuentan con el derecho legítimo de controvertir las decisiones que consideren pertinentes y de ejercer su labor de oposición dentro del marco de las normas vigentes, aunque rechazó categóricamente cualquier intento de invalidar el resultado expresado por la mayoría de los votantes. "Quien pierde debe reconocer el resultado sin pretextos, ejercer la oposición conforme a las normas y prepararse para volver a competir en las próximas elecciones", manifestó el mandatario ante los presentes.

La invitación a proponer reformas al sistema electoral

El presidente también aprovechó su intervención para invitar formalmente a los nuevos magistrados a identificar, a lo largo de su periodo, las dificultades que encuentren dentro del funcionamiento actual del sistema electoral colombiano, y a presentar ante el país las iniciativas de reforma que consideren necesarias para corregirlas. Explicó que las campañas políticas, las nuevas tecnologías y las distintas formas de propaganda electoral cambian constantemente con el paso del tiempo, razón por la cual las instituciones del país deben adaptarse de manera permanente a esas transformaciones.

"Espero, como presidente de la República, que durante los próximos cuatro años identifiquen sin temor las dificultades de nuestro sistema electoral y que le propongan al país las reformas que consideren necesarias para corregirlas", afirmó el mandatario durante el cierre de su intervención.

De la Espriella aseguró, finalmente, que el Gobierno nacional respetará en todo momento la autonomía del Consejo Nacional Electoral, y que mantendrá la colaboración institucional necesaria para garantizar la realización de procesos electorales seguros, transparentes y confiables en los próximos años dentro del territorio colombiano.

Quiénes son los nuevos magistrados del CNE

Los magistrados que fueron posesionados durante esta ceremonia realizada en Barranquilla son: Nubia Stella Martínez, en representación del Centro Democrático; Silvio Carrasquilla, del Partido Liberal; Juan Carlos Wills, del Partido Conservador; Juan Felipe Lemos, del partido de La U; Antonio José Parra, de Salvación Nacional; Plinio Alarcón, del partido Mira; Gersel Pérez, de Cambio Radical; y Cielo Rusinque y Ana Jimena Bautista, ambas en representación del Pacto Histórico.

Con esta composición, el nuevo Consejo Nacional Electoral queda conformado por representantes de distintas corrientes políticas del país, un organismo que tendrá a su cargo, durante los próximos cuatro años, la vigilancia directa de los procesos electorales que se desarrollen en Colombia, así como la resolución de las controversias que puedan surgir en torno a la financiación de campañas, la publicidad política y la protección de los derechos tanto de los partidos de oposición como de las minorías políticas del país.