Gerente del Banco de la República pide nuevo Marco Fiscal ante déficit de 9,4% del PIB previsto para 2027
Leonardo Villar insta al Gobierno a actualizar el Marco Fiscal para reflejar el verdadero impacto del déficit y la deuda pública.

El gerente general del Banco de la República, Leonardo Villar, pidió formalmente al Gobierno nacional elaborar un nuevo Marco Fiscal de Mediano Plazo, o un documento equivalente, debido a que las metas actualmente vigentes ya no logran reflejar con precisión el desequilibrio fiscal que el propio Gobierno reconoció para la vigencia de 2027.
Esta solicitud surgió justo después de conocerse el proyecto revisado del Presupuesto General de la Nación, junto con la actualización del Plan Financiero del país. Ambos documentos mostraron presiones considerablemente mayores sobre el déficit, la deuda pública, el gasto y las necesidades de financiamiento del Gobierno Nacional Central para el próximo año.
"En estas circunstancias será útil que el Gobierno elabore un nuevo Marco Fiscal de Mediano Plazo o un documento equivalente que haga explícitas las bases cuantitativas y las metas del mencionado proceso de ajuste", manifestó Villar durante su intervención ante el Congreso de la República.
Es importante precisar que esta recomendación del gerente del Banco de la República no implica, en ningún caso, retirar nuevamente el proyecto presupuestal por $634,9 billones que actualmente se discute en el Congreso. El propósito central de esta petición es más bien actualizar la hoja de ruta que proyecta los ingresos, los gastos, el déficit y la deuda del país, incorporando dentro de ese análisis las presiones fiscales que inicialmente no habían sido reconocidas de manera explícita.
El déficit fiscal podría llegar al 9,4% del PIB en 2027
El Marco Fiscal de Mediano Plazo elaborado en 2026 estimaba, para el año 2027, un déficit total equivalente al 4,5% del Producto Interno Bruto (PIB), junto con una deuda neta del Gobierno Nacional Central cercana al 58,9%. Sin embargo, estas cifras quedaron considerablemente desactualizadas frente al nuevo diagnóstico fiscal que se conoció recientemente.
El Plan Financiero revisado elevó el déficit potencial hasta el 9,4% del PIB, y proyectó que la deuda neta del país podría llegar a representar el 66,2% del PIB. Estos resultados corresponden específicamente al escenario que se presentaría en caso de que el Gobierno no logre adoptar de manera oportuna nuevas medidas fiscales adicionales a las ya anunciadas.
La diferencia entre ambas proyecciones resulta especialmente relevante, ya que el Marco Fiscal actualmente vigente debería orientar de manera directa las decisiones presupuestales del país y mostrar con claridad la sostenibilidad real de las cuentas públicas colombianas. Sin una actualización oportuna de este documento, el presupuesto de 2027 quedaría respaldado por metas que ya no representan de manera plena su verdadero impacto sobre las finanzas del Estado.
Villar valoró positivamente que el Gobierno nacional haya reconocido la magnitud real del desequilibrio fiscal que enfrenta el país, y calificó ese ejercicio de transparencia como un avance importante en la dirección correcta. Sin embargo, el gerente del Banco de la República fue enfático al señalar que este reconocimiento debe estar acompañado, necesariamente, de decisiones concretas y verificables orientadas a la racionalización efectiva del gasto público.
El proyecto presupuestal revisado alcanza actualmente los $634,9 billones, una cifra que representa $59,3 billones adicionales frente a la propuesta que había sido radicada inicialmente en julio de este año. Frente a la apropiación vigente para 2026, calculada en $555,8 billones, el aumento previsto para el próximo año sería del 14,2%.
Un ajuste de $45 billones dejaría el déficit fiscal en 7,2%
El Gobierno nacional prepara actualmente una Ley de Ajuste Fiscal orientada principalmente a racionalizar el gasto público del país. Esta iniciativa buscaría reducir el déficit primario correspondiente a 2027 en 2,2 puntos porcentuales del PIB, un esfuerzo que representaría cerca de $45 billones, de acuerdo con las magnitudes oficiales anunciadas por el propio Gobierno.
Si esta corrección logra ejecutarse por completo, el déficit primario del país bajaría hasta el 2,3% del PIB. El déficit total, por su parte, disminuiría del 9,4% al 7,2%, una mejora considerable frente al escenario que se presentaría en caso de no adoptar ninguna medida adicional.
Sin embargo, aun con esta reducción, las cuentas públicas del país permanecerían considerablemente alejadas de las previsiones que habían sido incluidas dentro del Marco Fiscal de 2026. El ajuste anunciado tampoco permitiría recuperar, desde el año 2028, la trayectoria de la regla fiscal en los términos que originalmente habían sido planteados por el propio Gobierno nacional.
"Estos niveles serían aún muy elevados e incompatibles con la recuperación de la regla fiscal vigente a partir del año 2028, tal como se planteaba en el Marco Fiscal", advirtió Villar al presentar sus comentarios sobre el presupuesto revisado ante el Congreso de la República.
El gerente del Banco de la República también indicó que la corrección fiscal necesaria no puede limitarse únicamente a las medidas anunciadas para el próximo año en particular. "La estabilidad macroeconómica solo estará garantizada si el proceso de ajuste fiscal continúa y se profundiza durante varios años", afirmó Villar durante su intervención pública ante los congresistas.
Por esta razón, el nuevo documento que debería elaborar el Gobierno tendría que establecer con claridad cómo disminuirá de manera gradual el déficit fiscal del país, cuál será la trayectoria esperada de la deuda pública en los próximos años, y qué decisiones concretas respaldarán efectivamente las metas planteadas. El documento también deberá aclarar si la racionalización del gasto público que se está anunciando tendrá un carácter permanente, o si se tratará únicamente de una medida de carácter temporal.
El presupuesto de 2027 elevará las necesidades de financiamiento
La revisión presupuestal también modificó de manera significativa la composición de los recursos necesarios para financiar el gasto público del país durante el próximo año. Los recursos de capital aumentaron desde los $187 billones que se habían contemplado inicialmente, hasta $287 billones, una diferencia superior a los $100 billones frente al proyecto presupuestal radicado originalmente en julio.
Al mismo tiempo, la estimación de ingresos corrientes disminuyó de $325,8 billones a $315,1 billones. La combinación entre un menor recaudo tributario esperado y unos mayores recursos de capital termina incrementando, de manera considerable, la dependencia del endeudamiento público para completar la financiación total del presupuesto nacional para 2027.
Del monto total previsto dentro del presupuesto revisado, $392,6 billones se destinarían específicamente a gastos de funcionamiento del Estado, $87 billones quedarían disponibles para inversión, y $155,4 billones se destinarían al pago del servicio de la deuda pública. Este último componente aumentó $37,4 billones frente al cálculo que había sido presentado inicialmente por el Gobierno nacional.
La aprobación y posterior ejecución del ajuste fiscal anunciado permitirían disminuir las necesidades de deuda del país en cerca del 2% del PIB, una cifra equivalente aproximadamente a $42 billones. Sin embargo, aun con esta reducción, el desequilibrio fiscal continuaría siendo superior al que había sido contemplado originalmente dentro del Marco Fiscal actualmente vigente.
Un llamado a la certeza sobre las medidas fiscales
Mientras las medidas anunciadas por el Gobierno no terminen de convertirse en decisiones presupuestales efectivas y verificables, las proyecciones actuales de déficit y endeudamiento público continuarán estando expuestas a distintos riesgos económicos y fiscales. El Banco de la República considera necesario que el Gobierno nacional precise, con la mayor claridad posible, de qué manera los anuncios realizados hasta el momento se traducirán efectivamente en menores apropiaciones presupuestales, o en una ejecución del gasto que resulte verdaderamente contenida durante los próximos años.
La petición formulada por Leonardo Villar busca, en última instancia, reconciliar el presupuesto revisado del país con una trayectoria fiscal que resulte creíble tanto para el Congreso de la República como para los mercados financieros y los organismos de control durante los próximos años. El nuevo Marco Fiscal de Mediano Plazo que se solicita deberá cuantificar con precisión el ajuste necesario, actualizar las metas fiscales del país, y mostrar de manera clara cómo Colombia planea reducir de forma gradual las presiones actuales sobre el gasto público y sobre el nivel general de la deuda nacional.





















