La impugnación de Henríquez
Presidente del Senado, Honorio Henríquez, junto al presidente Abelardo de la Espriella en la posesión del 7 de agosto. El Espectador - Gustavo Torrijos

Honorio Henríquez impugna fallo que le ordena disculparse por vulnerar la neutralidad religiosa en la posesión

El presidente del Senado, Honorio Henríquez, impugnó el fallo en el que el juez quinto laboral del circuito de Bogotá le ordenó a él y al presidente Abelardo de la Espriella pedir disculpas por haber vulnerado el principio de neutralidad religiosa durante la posesión presidencial del pasado 7 de agosto.

"No es una decisión individual"

Según el comunicado, Henríquez aseguró que estos actos fueron avalados mediante una decisión colectiva del Congreso en pleno, por lo que no sería procedente atribuir responsabilidades de manera individual. El presidente del Senado se basó en principios como la inviolabilidad parlamentaria, la separación de poderes y la autonomía del Congreso, y resaltó la diversidad de credos que estuvo presente el 7 de agosto, al considerar que esta pluralidad evidencia que no se presentó ninguna irregularidad: en total estuvieron presentes cuatro líderes religiosos, el capellán de la Presidencia, un rabino, un pastor y un representante católico.

De esta manera, se asegura que "la orden judicial pretende atribuir una responsabilidad individual y personal al Presidente del Congreso por una decisión que fue debidamente votada, deliberada y aprobada por la mayoría de la Plenaria del Congreso", dice la misiva. Y se agrega: "El Presidente del Congreso dirige la sesión y ejecuta los reglamentos, pero no es el responsable de la voluntad del Congreso".

La defensa de la pluralidad religiosa

"No existió vulneración a la neutralidad estatal o al principio de laicidad, ya que no hubo adhesión ni favorecimiento hacia un credo o iglesia oficial. En el acto intervinieron de forma diversa representantes de distintas confesiones religiosas: un rabino, un pastor protestante y un representante católico. La laicidad en Colombia implica imparcialidad e inclusión del pluralismo, no ateísmo ni discriminación hacia el fenómeno religioso", puntualiza el documento presentado por el presidente del Senado.

Las disculpas condicionadas de De la Espriella

En este mismo contexto, el presidente Abelardo de la Espriella, durante la alocución presidencial en la noche del pasado domingo 30 de agosto, ofreció disculpas de manera condicionada y defendió su derecho a expresar públicamente su fe católica. Al finalizar su intervención, De la Espriella afirmó: "¡Que viva Cristo Rey! Que Dios bendiga a Colombia".

"Si este acto pudo generar incomodidad o si ofendió a alguna persona, en mi condición de jefe de Estado ofrezco excusas por ello", manifestó el presidente durante su pronunciamiento. El jefe de Estado explicó que la ceremonia de transmisión de mando hacía parte del orden del día aprobado por el Congreso para la sesión conjunta en la que asumió oficialmente la Presidencia.

El protocolo y la postura personal del mandatario

De acuerdo con su explicación, la definición de dicho orden del día estaba a cargo de las mesas directivas del Congreso, que fueron las encargadas de incorporar un espacio denominado "invocación". Y manifestó que es creyente y católico, aunque aseguró que reconoce y respeta la separación entre la Iglesia y el Estado. De igual manera, sostuvo que durante su mandato protegerá las libertades y derechos de todos los ciudadanos, incluido el derecho a profesar cualquier religión o a no pertenecer a ninguna.

"Así como la Constitución ampara mi derecho a profesar libremente la mía y a hacerlo de manera pública y privada", agregó el mandatario.