Banco Mundial enciende las alarmas por la deuda de Colombia: operaciones financieras del Gobierno Petro quedan bajo cuestionamiento
El país obtuvo unos US$9.300 millones mediante swaps respaldados con títulos de deuda pública, mientras su deuda externa llegó a US$255.956 millones.

El organismo internacional examinó las polémicas operaciones de financiación realizadas por Colombia mediante contratos conocidos como Total Return Swaps (TRS). Aunque el Gobierno canceló estos compromisos en mayo de 2026, el endeudamiento externo del país continúa creciendo y supera los US$255.956 millones.
La deuda pública de Colombia vuelve a estar en el centro del debate económico internacional. El Banco Mundial puso bajo análisis las operaciones financieras realizadas durante 2025 por el Gobierno de Gustavo Petro, mediante las cuales el país consiguió miles de millones de dólares utilizando títulos de deuda pública como garantía.
La advertencia quedó consignada en el Informe sobre la Deuda Internacional 2026 del Grupo Banco Mundial, documento que examina las estrategias de financiación utilizadas por diferentes economías y los riesgos que pueden representar determinados mecanismos de endeudamiento.
De acuerdo con el informe, Colombia obtuvo aproximadamente US$9.300 millones a través de operaciones financieras conocidas como Total Return Swaps (TRS), para las cuales comprometió títulos de deuda pública valorados en cerca de US$15.100 millones.
Estas transacciones fueron ejecutadas desde la Dirección General de Crédito Público y Tesoro Nacional, cuando Javier Cuéllar estaba al frente de esa dependencia, y generaron controversia por la estructura financiera utilizada y las garantías que debía entregar el país.
¿En qué consistieron las polémicas operaciones?
Los Total Return Swaps son instrumentos financieros derivados que permiten obtener financiación mediante acuerdos en los que se intercambian los rendimientos y riesgos asociados a determinados activos.
En el caso colombiano, el mecanismo permitió conseguir recursos comprometiendo títulos de deuda pública cuyo valor superaba considerablemente el dinero recibido.
Las operaciones tuvieron un plazo aproximado de un año y exigieron garantías equivalentes al 160 % de los recursos obtenidos. En otras palabras, por cada dólar recibido, Colombia comprometió aproximadamente 1,60 dólares en títulos de deuda pública.
La estrategia tenía como propósito mejorar las condiciones de financiación, administrar las obligaciones del Estado y buscar una reducción de los costos asociados al endeudamiento.
Sin embargo, este tipo de mecanismos también puede generar riesgos relacionados con las variaciones del mercado, las exigencias adicionales de garantías y las condiciones pactadas con las entidades financieras.
El Gobierno canceló los contratos, pero la deuda sigue creciendo
Uno de los aspectos destacados por el informe es que el Gobierno colombiano anunció la cancelación total de los contratos TRS en mayo de 2026, dos meses antes de su vencimiento inicialmente previsto para julio.
El Ministerio de Hacienda presentó esta decisión como un avance en su estrategia de manejo de deuda y fortalecimiento de las finanzas públicas.
No obstante, las cifras del endeudamiento muestran que el desafío fiscal continúa. Según los datos citados por el Banco Mundial, la deuda bruta del país pasó del 61,3 % del producto interno bruto (PIB) en 2024 al 64,4 % en 2025. Por su parte, la deuda neta se ubicó en el 58,5 % del PIB.
El organismo internacional no concluye que Colombia enfrente un problema inmediato de incumplimiento de sus obligaciones, pero advierte sobre la importancia de vigilar este tipo de operaciones debido a su complejidad y a los compromisos financieros que pueden generar.
La deuda externa de Colombia superó los US$255.000 millones
Otro de los datos que genera atención es el crecimiento de la deuda externa colombiana.
El informe revela que durante 2025 esta obligación aumentó un 13,8 %, hasta alcanzar los US$255.956 millones, frente a los aproximadamente US$224.900 millones registrados en 2024.
De ese total, US$156.533 millones corresponden a deuda pública, mientras que US$79.276 millones pertenecen al sector privado. Adicionalmente, US$20.148 millones corresponden a obligaciones de corto plazo.
El documento también señala que la deuda externa equivale al 57 % del ingreso nacional bruto de Colombia y representa aproximadamente el 315 % de sus exportaciones anuales.
Estas cifras reflejan la magnitud de los compromisos financieros que tiene el país frente a su capacidad de generar ingresos y divisas.

Colombia, entre los países que más emitieron deuda
El Banco Mundial también ubicó a Colombia entre las economías de ingresos bajos y medios que más recurrieron a los mercados internacionales para conseguir financiación durante 2025.
El país ocupó el tercer lugar entre los mayores emisores de bonos públicos, con operaciones por US$27.500 millones. Solamente fue superado por México, que registró US$42.000 millones, y Turquía, con US$27.700 millones.
Asimismo, Colombia ocupó el segundo lugar en operaciones de recompra de deuda, con aproximadamente US$6.600 millones, detrás de México, que alcanzó los US$17.600 millones.
Este tipo de transacciones permite retirar anticipadamente bonos que ya están en circulación y reemplazarlos por nuevas obligaciones, con el propósito de reorganizar los vencimientos o modificar las condiciones de financiación.
Conseguir financiación también le está costando más al país
El informe también pone de manifiesto las diferencias en los costos de endeudamiento. Durante 2025, los nuevos préstamos obtenidos por Colombia de acreedores privados tuvieron un costo promedio del 7,6 %, mientras que los recursos provenientes de organismos y prestamistas oficiales registraron una tasa promedio del 4,7 %.
La diferencia evidencia que acceder a financiación en los mercados privados puede representar un mayor esfuerzo económico para el Estado.
Además, el documento señala que la deuda externa colombiana pasó de US$125.006 millones en 2015 a US$255.956 millones en 2025, lo que significa que prácticamente se duplicó en una década, medida en dólares.
El desafío fiscal que enfrenta Colombia
El análisis del Banco Mundial vuelve a poner sobre la mesa la discusión acerca de la sostenibilidad de las finanzas públicas colombianas y la necesidad de establecer estrategias de endeudamiento que permitan atender las obligaciones del Estado sin comprometer excesivamente los ingresos futuros.
Aunque la cancelación de los contratos TRS representó el cierre de una operación financiera que generó controversia, el crecimiento de la deuda externa y los costos de financiación siguen siendo asuntos de especial atención para los mercados internacionales.
El reto para Colombia será mantener el acceso al crédito, mejorar las condiciones de financiación y garantizar que el crecimiento de las obligaciones públicas sea compatible con la capacidad económica del país.
Por ahora, el informe del Banco Mundial deja un mensaje central: no basta con conseguir recursos para financiar al Estado; también es necesario evaluar los riesgos, las garantías y el costo que deberán asumir las finanzas públicas para responder por esas obligaciones.

