El negocio fiduciario crece 11,3% y administra cerca de $1.200 billones
Asofiduciarias reportó el aumento a septiembre de 2026 y destacó el papel de las fiduciarias en la reconstrucción, la inversión y el desarrollo de proyectos estratégicos.

El sector fiduciario colombiano registró un crecimiento anual de 11,3% en la administración de activos a septiembre de 2026 y alcanzó un volumen cercano a los $1.200 billones, según el balance presentado por Germán Arce, presidente de la Asociación de Fiduciarias de Colombia (Asofiduciarias).
De acuerdo con el dirigente gremial, estos recursos están distribuidos en aproximadamente 25.000 negocios fiduciarios y vinculados a 2,75 millones de clientes. Las cifras reflejan el papel que han adquirido estas entidades en la administración de recursos de empresas, inversionistas, instituciones públicas y ciudadanos.
Uno de los principales motores del crecimiento fueron los Fondos de Inversión Colectiva (FIC) y la custodia de inversión extranjera de portafolio. Según Arce, estas actividades tuvieron un desempeño favorable en un entorno de tasas de interés elevadas. En contraste, la fiducia inmobiliaria ha permanecido estancada, en parte por la culminación del programa Mi Casa Ya.
Las sociedades fiduciarias cumplen una función de administración y gestión de recursos de terceros mediante contratos y vehículos especializados. Su actividad comprende, entre otras áreas, la administración de patrimonios autónomos, la gestión de recursos para proyectos, los fondos de inversión y la custodia de valores. Por esta razón, su importancia no se limita al mercado financiero: también pueden facilitar la ejecución de proyectos públicos y privados.
Un papel en la reconstrucción de las regiones afectadas
Uno de los asuntos que ocupará la agenda del sector será su participación en los procesos de reconstrucción de las zonas afectadas por el terremoto del 10 de agosto. Asofiduciarias anunció que este tema tendrá un espacio central en su próximo congreso, junto con el análisis de la economía nacional, la política fiscal y la recuperación de la inversión.
Arce explicó que las fiduciarias pueden contribuir mediante la estructuración de mecanismos para recibir, administrar y distribuir recursos destinados a proyectos de reconstrucción. En este esquema, las entidades fiduciarias gestionan los recursos bajo reglas de transparencia y trazabilidad, mientras que las obras son ejecutadas por constructores y otros responsables.
El presidente del gremio señaló que las donaciones recaudadas superan los $1,2 billones, mientras que los daños estimados por el Gobierno se acercan a los $29 billones. La diferencia evidencia la necesidad de articular recursos públicos, territoriales y privados para atender las necesidades de las comunidades afectadas.
Cambios regulatorios y perspectivas para 2027
Otro de los desafíos del sector es la actualización de su marco normativo. Según Arce, el proceso de construcción de una nueva arquitectura regulatoria, trabajado durante varios años, busca delimitar con mayor claridad las responsabilidades de las sociedades fiduciarias y las de terceros que participan en proyectos, como los constructores.
La agenda contempla avanzar en este proceso junto con la Superintendencia Financiera, con el objetivo de concluir la actualización normativa al cierre del primer trimestre de 2027.
Para los próximos años, el gremio identifica oportunidades en proyectos de infraestructura, energía, minería y mecanismos como Obras por Regalías y Obras por Impuestos. Sin embargo, advierte que la recuperación de la inversión privada requiere condiciones de estabilidad jurídica, regulatoria y tributaria.
El crecimiento de los activos administrados confirma la relevancia del sector fiduciario como intermediario del ahorro y la inversión en Colombia. Su capacidad para movilizar recursos también podría convertirse en una herramienta importante para financiar proyectos estratégicos, siempre que existan reglas claras, controles adecuados y confianza entre las instituciones y los ciudadanos.

