María Fernanda Suárez fue ministra de Minas y Energía.
María Fernanda Suárez fue ministra de Minas y Energía. El Espectador - Gustavo Torrijos

El Banco de Bogotá tendrá por primera vez una mujer al frente de su presidencia. La junta directiva de la entidad financiera aceptó el viernes 30 de octubre la renuncia de Juan Carlos Echeverry Garzón y designó en su reemplazo a María Fernanda Suárez Londoño, ejecutiva con más de 30 años de experiencia en los sectores público y privado.

El nombramiento representa un cambio significativo en la dirección de una de las instituciones financieras más importantes del país y del Grupo Aval. Suárez llega al cargo después de haber liderado durante cerca de tres años el Banco Popular, entidad en la que encabezó una etapa de transformación de su estrategia comercial y posicionamiento.

La salida de Echeverry se produjo apenas cinco meses después de su llegada a la presidencia del Banco de Bogotá, cargo que había asumido en mayo de 2026. La junta directiva agradeció su compromiso y liderazgo durante el periodo en el que estuvo al frente de la organización.

Una trayectoria entre el sector público y privado

María Fernanda Suárez es administradora de empresas del Colegio de Estudios Superiores de Administración (CESA) y cuenta con una maestría en Gestión de Políticas Públicas de la Universidad de Georgetown, en Estados Unidos.

Su carrera profesional incluye responsabilidades en algunos de los sectores estratégicos de la economía colombiana. Fue ministra de Minas y Energía durante el Gobierno de Iván Duque, entre 2018 y 2020, periodo en el que participó en la formulación de políticas relacionadas con la transición energética, la industria petrolera y el desarrollo del sector minero-energético.

También se desempeñó como vicepresidenta ejecutiva de Estrategia y Finanzas de Ecopetrol y presidenta de Accenture Colombia. Su experiencia incluye cargos en el Ministerio de Hacienda, Porvenir, Citibank y Bank of America.

Esta combinación de experiencia financiera, empresarial y gubernamental constituye uno de los principales antecedentes de su llegada a la dirección del Banco de Bogotá.

Su gestión al frente del Banco Popular

Antes de asumir su nuevo desafío, Suárez lideró el Banco Popular desde 2023. Durante su administración, la entidad desarrolló una estrategia comercial enfocada en la denominada economía plateada, un segmento que comprende a las personas mayores de 50 años y sus necesidades financieras.

Esta orientación estuvo acompañada de una renovación de la imagen corporativa y de una propuesta de servicios dirigida a pensionados y clientes que se encuentran en diferentes etapas de su vida laboral y financiera.

Según los reportes divulgados sobre su gestión, el banco fortaleció su posicionamiento en este segmento y desarrolló una base de clientes enfocada en las necesidades de la población adulta. Su experiencia en esta transformación será uno de los antecedentes que acompañarán su llegada a una entidad de mayor tamaño dentro del grupo financiero.

Los desafíos de una de las principales entidades financieras del país

El Banco de Bogotá forma parte de Grupo Aval y ocupa una posición relevante en el sistema financiero colombiano. De acuerdo con información publicada por El Espectador, a diciembre de 2025 la entidad registraba activos consolidados por $156,2 billones y una participación del 12,6 % en la cartera bruta del sistema financiero.

La nueva presidenta tendrá entre sus principales retos mantener la solidez de la entidad, fortalecer su competitividad, impulsar el crecimiento rentable y sostenible y responder a las transformaciones tecnológicas que están modificando la relación entre los bancos y sus clientes.

Asimismo, deberá continuar desarrollando estrategias para ampliar el acceso a los servicios financieros y consolidar la presencia de la institución en los diferentes segmentos del mercado.

La llegada de María Fernanda Suárez marca un nuevo capítulo en la historia del Banco de Bogotá. Su nombramiento no solo representa un avance en la participación femenina en los niveles más altos de dirección empresarial, sino también una nueva etapa para una institución que enfrenta los desafíos de un sistema financiero cada vez más competitivo, digital y exigente.