Al Gobierno le faltan $1,6 billones para financiar la reconstrucción
La DIAN certificó ingresos por $1,1 billones frente a una meta de $2,7 billones, mientras el Congreso estudia la adición presupuestal para 2026.

El Gobierno colombiano enfrenta un faltante de $1,6 billones en los recursos que espera recaudar para financiar la atención y reconstrucción de las zonas afectadas por el terremoto del 10 de agosto. Al 24 de octubre, la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (DIAN) había certificado ingresos por $1,1 billones, frente a una meta de $2,7 billones prevista para adicionar al Presupuesto General de la Nación de 2026.
Las cifras fueron confirmadas por el ministro de Hacienda, Miguel Gómez Martínez, en medio de la discusión de un proyecto de adición presupuestal que comenzó a debatirse en las comisiones económicas del Congreso el 27 de octubre. Los recursos están destinados al Fondo Milagro, creado para financiar medidas de atención, recuperación y reconstrucción después de la emergencia.
El Gobierno espera completar el recaudo mediante los mecanismos tributarios aprobados durante la emergencia. Según la información divulgada por el Ministerio de Hacienda, el plazo para acogerse a esos beneficios vence el 19 de noviembre.
El recaudo todavía está por debajo de la meta
Los $1,1 billones recaudados representan aproximadamente el 40,7 % de los $2,7 billones que el Gobierno espera incorporar al presupuesto. Para alcanzar la meta, todavía sería necesario obtener otros $1,6 billones.
El ministro de Hacienda explicó que los mecanismos de alivio tributario comenzaron a generar recursos de manera gradual y que el recaudo podría aumentar a medida que se acerque la fecha límite para acceder a los beneficios.
Sin embargo, al corte informado por la DIAN, el monto total esperado todavía no estaba garantizado. La diferencia entre lo recaudado y la meta plantea un desafío para la financiación de las medidas previstas, aunque el resultado definitivo dependerá del comportamiento de los ingresos durante las semanas restantes del plazo.
El Congreso estudia una adición presupuestal de $2,7 billones
El proyecto presentado por el Gobierno busca incorporar $2,7 billones al presupuesto de 2026 para atender las consecuencias del terremoto. La iniciativa comenzó su trámite en las comisiones económicas del Congreso y cuenta con mensaje de urgencia.
La propuesta pretende destinar los recursos al Fondo Milagro, mecanismo mediante el cual se financiarían acciones de asistencia, recuperación e infraestructura en las zonas afectadas.
La aprobación de la adición presupuestal y la disponibilidad efectiva de los recursos son asuntos relacionados, pero diferentes. El trámite legislativo debe avanzar conforme a los procedimientos correspondientes, mientras el recaudo tributario determina cuánto dinero se obtiene a través de los mecanismos establecidos para financiar la iniciativa.
Por eso, el debate no se limita a autorizar una modificación del presupuesto: también exige determinar si los ingresos previstos serán suficientes para respaldar los compromisos que se buscan financiar.
La propuesta incluye recursos para el sector energético
El proyecto que estudia el Congreso también contempla un traslado de $1,2 billones al Fondo Empresarial de la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios. La medida busca contribuir a atender las dificultades financieras del sector energético, incluidas las relacionadas con la empresa Air-e.
A diferencia de la adición destinada al Fondo Milagro, el traslado corresponde a una reasignación de recursos presupuestales y no a una nueva meta de recaudo tributario. Ambas medidas forman parte de una propuesta que comprende movimientos por $3,9 billones.
El componente energético añade otra dimensión a la discusión fiscal: el Gobierno debe atender las necesidades de financiación de la emergencia y, al mismo tiempo, tramitar recursos destinados a contribuir a la estabilidad del servicio de energía.
El plazo de noviembre será determinante
El 19 de noviembre constituye una fecha clave para conocer cuánto dinero adicional logra recaudar el Gobierno mediante los alivios tributarios. Hasta entonces, la evolución de los ingresos permitirá evaluar si la meta de $2,7 billones se encuentra al alcance o si persiste una diferencia importante frente a lo previsto.
La cifra definitiva también será relevante para examinar la financiación de las acciones de recuperación en las zonas afectadas por el terremoto. No obstante, el recaudo por sí solo no permite establecer cuánto dinero ha sido ejecutado ni cuáles obras o programas se han completado: esos resultados requieren información específica sobre la asignación y ejecución de los recursos.
El faltante presupuestal refleja la importancia de distinguir entre los ingresos proyectados, el dinero efectivamente recaudado y los recursos que finalmente se ejecutan. En un contexto de necesidades de reconstrucción y presión sobre las finanzas públicas, el seguimiento a estas tres variables será fundamental para evaluar la capacidad del Estado de cumplir sus compromisos.

