Terremoto del 10 de agosto: indemnizaciones superan el billón de pesos
Fasecolda reportó 102.370 avisos de siniestros en 519 municipios y 31 departamentos, con corte al 23 de octubre de 2026.

Las compañías aseguradoras en Colombia han pagado $1,08 billones en indemnizaciones por los daños ocasionados por el terremoto del pasado 10 de agosto. Sin embargo, el valor estimado para atender las reclamaciones recibidas supera los $7,1 billones, según el más reciente balance de la Federación de Aseguradores Colombianos (Fasecolda), con corte al 23 de octubre de 2026.
El reporte registra 102.370 avisos de siniestros relacionados con el movimiento sísmico, distribuidos en 519 municipios de 31 departamentos del país. De ese total, 26.915 reclamaciones, equivalentes aproximadamente al 26 %, habían recibido al menos un pago por parte de las compañías aseguradoras.
Durante la semana previa al corte del informe, las aseguradoras desembolsaron $163.770 millones adicionales. Este incremento representó un crecimiento del 18 % frente al balance anterior, publicado con cifras al 16 de octubre, cuando los pagos acumulados ascendían a $913.609 millones.
Valle del Cauca y el Eje Cafetero concentran buena parte de las reclamaciones
El Valle del Cauca registra la mayor cantidad de avisos de siniestros, con 41.947 reportes y un valor estimado de $3,14 billones para atender las reclamaciones. Risaralda ocupa también un lugar destacado, con 21.693 avisos y una estimación de $2,39 billones.
En Quindío, el valor calculado para atender los daños reportados alcanza los $495.087 millones, mientras que en Caldas asciende a $419.725 millones. Estas cifras reflejan las estimaciones económicas asociadas a las reclamaciones y no corresponden exclusivamente a indemnizaciones ya pagadas.
Por ciudades, Pereira registra el mayor monto acumulado de indemnizaciones, con $362.297 millones, seguida de Cali, con $230.419 millones. También se reportan desembolsos en otros municipios afectados, entre ellos Dosquebradas, Armenia y Manizales.
La diferencia entre los pagos y las reclamaciones estimadas
Aunque las indemnizaciones superaron el billón de pesos, el monto estimado de las reclamaciones llegó a más de $7,1 billones. Esta diferencia no debe interpretarse automáticamente como una deuda vencida por la totalidad de esos recursos: el valor estimado corresponde al costo calculado para atender los siniestros reportados, mientras que cada indemnización depende de la evaluación de los daños, la documentación presentada y las condiciones de cobertura de la póliza correspondiente.
Además, el registro de un aviso de siniestro no significa necesariamente que el valor reclamado haya sido aprobado ni que exista una obligación de pago por el monto inicialmente informado. Las compañías deben revisar cada caso para determinar qué daños están cubiertos y cuánto corresponde reconocer.
La magnitud de las cifras evidencia el impacto económico del terremoto sobre hogares, edificios residenciales, establecimientos comerciales y empresas. También muestra la importancia de que los afectados conozcan las condiciones de sus seguros y mantengan sus trámites actualizados.
Recomendaciones para los afectados
Fasecolda recomendó a los propietarios de viviendas y a los administradores de edificios y conjuntos residenciales comunicarse directamente con sus aseguradoras para consultar el estado de las reclamaciones y entregar la documentación que pueda estar pendiente.
El gremio también recordó la posibilidad de consultar el Registro Único de Seguros para verificar si una copropiedad residencial cuenta con una póliza vigente que cubra los bienes comunes. Esta consulta puede ayudar a los administradores y residentes a identificar coberturas y adelantar las gestiones correspondientes.
El proceso de atención continuará dependiendo de la revisión de los daños, la documentación aportada y las condiciones de cada contrato de seguro. Por ello, el avance de las indemnizaciones deberá evaluarse a partir de los pagos efectivos y de la evolución de las reclamaciones, sin asumir que el valor total estimado ya ha sido reconocido o desembolsado.
El balance de Fasecolda ofrece una medida de la dimensión económica de la emergencia, pero también recuerda que detrás de las cifras hay familias, comunidades y negocios que necesitan recuperar sus espacios y actividades. La atención oportuna de las reclamaciones será uno de los elementos relevantes para acompañar ese proceso de recuperación.

