Video del carro bomba en Casanare revela la huida de los sospechosos mientras avanza la investigación
El atentado en el peaje San Pedro dejó cuatro personas heridas, graves daños materiales y cerca de 100 aves muertas. La posible responsabilidad del ELN sigue bajo investigación.

Las imágenes de seguridad que muestran cómo dos personas abandonaron el vehículo que explotó en el peaje San Pedro, en Casanare, se convirtieron este viernes en una de las principales pistas conocidas públicamente sobre el atentado ocurrido durante la madrugada. La explosión dejó cuatro personas heridas, provocó graves daños en la infraestructura y causó la muerte de cerca de un centenar de aves. Las autoridades ofrecen una recompensa de hasta $50 millones por información que permita identificar y capturar a los responsables.
Las imágenes aportan nuevas pistas
El ataque ocurrió en el peaje San Pedro, ubicado en la vía que comunica a Villanueva con Monterrey, en el sur de Casanare. Según los primeros reportes, un vehículo acondicionado con explosivos fue abandonado en las instalaciones y detonó poco después.
Las grabaciones de las cámaras de seguridad muestran a dos personas que habrían participado en la operación: una abandona el automóvil y corre hacia una motocicleta, cuyo conductor la espera cerca del lugar. Ambos se alejan antes de la explosión.
El registro audiovisual quedó en poder de las autoridades, que adelantan las investigaciones para establecer la identidad de los sospechosos, reconstruir su recorrido y determinar quiénes organizaron el ataque. Las imágenes constituyen un elemento de investigación, pero por sí solas no permiten establecer la identidad de los responsables ni la organización que estaría detrás de los hechos.

Cuatro personas resultaron heridas
El balance divulgado por las autoridades reportó cuatro personas lesionadas, trabajadoras de la concesionaria encargada de la operación del peaje. Las víctimas fueron trasladadas al hospital de Villanueva para recibir atención médica. Los informes publicados durante la jornada indicaron que se encontraban fuera de peligro.
La onda explosiva ocasionó daños considerables en las casetas y en las instalaciones del peaje. Tras el atentado, se activaron los protocolos de seguridad y se desplegaron unidades especializadas para inspeccionar la zona y recoger pruebas.
La afectación también tuvo consecuencias para la movilidad. Durante la respuesta inicial, el paso vehicular permaneció cerrado mientras los equipos antiexplosivos revisaban el área. Las autoridades y los responsables de la vía debían evaluar las condiciones de seguridad antes de normalizar la circulación.
La hipótesis sobre el ELN sigue bajo investigación
Durante la tarde del viernes, Caracol Radio informó que datos preliminares de inteligencia apuntaban al Ejército de Liberación Nacional (ELN) como posible responsable del atentado. La hipótesis relaciona el ataque con operaciones recientes de la Fuerza Pública en el norte de Casanare y otras regiones.
Sin embargo, esta atribución no equivale a una conclusión judicial. Al cierre de esta información, no se había presentado públicamente una determinación definitiva sobre la autoría material e intelectual del ataque.
La investigación deberá establecer si existe una conexión entre el atentado y las operaciones militares señaladas, además de identificar a quienes habrían participado en la preparación y ejecución del hecho. Hasta que las autoridades aporten pruebas concluyentes, la posible responsabilidad del ELN debe mantenerse en el terreno de la hipótesis investigativa.
Una recompensa para obtener información
El gobernador de Casanare, César Ortiz Zorro, anunció una recompensa de hasta $50 millones para quienes suministren información que contribuya a identificar y capturar a los responsables. También anunció un consejo extraordinario de seguridad para coordinar las acciones institucionales y definir medidas de protección para la población y la infraestructura del departamento.
El Ejército Nacional informó que reforzaría la presencia de tropas en el sur de Casanare, mientras avanzan las labores de investigación y seguridad.
La recompensa busca incentivar la colaboración ciudadana, pero las autoridades deberán garantizar que la información recibida sea verificada y utilizada dentro de los procedimientos correspondientes.
El impacto ambiental también entra en el balance
Además de los daños materiales y las personas heridas, la explosión tuvo consecuencias para la fauna del sector. Un reporte de Caracol Radio indicó que cerca de 100 aves murieron en los alrededores del peaje. Personal del Ejército participó en el levantamiento de los animales encontrados entre los escombros.
La cifra corresponde a un conteo preliminar divulgado durante la jornada. No se ha establecido públicamente una evaluación completa del impacto ambiental ni se conocen todos los efectos que la explosión pudo tener sobre el entorno inmediato.
El episodio evidencia que los ataques contra infraestructura vial pueden producir consecuencias que van más allá de la interrupción del tránsito: ponen en riesgo a los trabajadores, afectan los servicios y generan daños materiales y ambientales.
Una investigación que aún debe responder preguntas
Las grabaciones conocidas el 23 de octubre aportan una reconstrucción inicial de la huida de los sospechosos y ofrecen nuevas pistas a los investigadores. No obstante, siguen pendientes preguntas esenciales: quiénes son los implicados, quién ordenó el ataque, qué tipo de explosivo se utilizó y cuál fue el móvil de la acción.
Mientras se recogen pruebas y se contrastan las hipótesis de inteligencia, las autoridades enfrentan el reto de esclarecer los hechos y prevenir nuevos ataques en la región.
La prioridad inmediata es identificar a los responsables, garantizar la seguridad del corredor vial y esclarecer las circunstancias del atentado sin anticipar conclusiones que todavía dependen de la investigación.

