Felipe Restrepo y Sebastián Mejía.
Después del terremoto, Sebastián Mejía y Felipe Restrepo crearon una plataforma digital para centralizar la información de las donaciones, distribuirlas y organizar la ola de solidaridad Cortesía/El País

Una plataforma digital creada por dos emprendedores colombianos busca organizar la ayuda ciudadana y apoyar la reconstrucción de Pereira después del terremoto del 10 de agosto de 2026. La iniciativa, denominada Alluda, nació para centralizar información sobre centros de acopio, voluntarios y recursos disponibles, con el propósito de facilitar la coordinación entre quienes necesitan asistencia y quienes están dispuestos a ofrecerla.

Sebastián Mejía y Felipe Restrepo desarrollaron la herramienta ante las dificultades para organizar la respuesta comunitaria después de la emergencia. En medio de la llegada de donaciones y la movilización de voluntarios, la dispersión de la información podía dificultar la identificación de necesidades, la distribución de recursos y la coordinación entre organizaciones y ciudadanos.

El proyecto plantea una solución tecnológica a un problema que aparece con frecuencia durante las emergencias: la voluntad de ayudar puede ser amplia, pero su efectividad depende de que las necesidades estén identificadas, los recursos se distribuyan de manera coordinada y las personas sepan dónde acudir.

Una plataforma para conectar la ayuda

Alluda comenzó como una herramienta para registrar centros de acopio y voluntarios, y posteriormente incorporó funciones para organizar alertas, identificar vehículos disponibles y conectar a personas interesadas en participar en las labores de recuperación.

Según el perfil publicado por EL PAÍS el 19 de octubre, la plataforma registró rápidamente puntos de recolección y voluntarios durante los primeros días de funcionamiento. La herramienta buscaba reducir la duplicación de esfuerzos y facilitar que las donaciones llegaran a los lugares donde fueran necesarias.

El modelo se basa en centralizar información que, durante una emergencia, suele circular por múltiples canales: redes sociales, grupos de mensajería, llamadas telefónicas y comunicaciones entre organizaciones. Reunir esos datos en un solo lugar puede ayudar a identificar recursos disponibles y necesidades pendientes.

Sin embargo, una plataforma de coordinación no reemplaza las funciones de los organismos de emergencia ni garantiza por sí sola que todas las ayudas lleguen a su destino. Su efectividad depende de que la información esté actualizada, los registros sean verificables y exista coordinación con las autoridades y organizaciones que atienden a la población afectada.

De la emergencia a la recuperación económica

La iniciativa también amplió su alcance hacia la recuperación económica. De acuerdo con la información divulgada, Alluda incorporó un banco digital de empleo para conectar a trabajadores con oportunidades relacionadas con la reconstrucción, incluida la actividad del sector de la construcción.

Este componente responde a una necesidad que suele aparecer después de los desastres: la emergencia no termina cuando se distribuyen alimentos, agua o materiales. Las familias también necesitan recuperar sus ingresos, reparar sus viviendas y restablecer sus actividades económicas.

La conexión entre trabajadores, empresas y proyectos de reconstrucción puede facilitar la identificación de capacidades disponibles. No obstante, el impacto de esa función debe medirse a partir de resultados verificables, como ofertas publicadas, contrataciones realizadas y personas que efectivamente consiguieron empleo.

La plataforma también ha promovido jornadas de trabajo comunitario bajo la iniciativa "Pereira se levanta en convite". La propuesta busca reunir a vecinos y voluntarios para apoyar actividades específicas de recuperación, fortaleciendo la participación local.

La reconstrucción necesita coordinación y transparencia

La experiencia de Alluda muestra cómo las herramientas digitales pueden contribuir a organizar la respuesta ciudadana en un momento de alta demanda de ayuda. Su principal aporte consiste en facilitar el acceso a información sobre recursos, voluntarios y actividades comunitarias.

Pero el uso de tecnología en situaciones de emergencia también plantea responsabilidades. Los datos de las personas afectadas deben manejarse con cuidado, las necesidades registradas deben verificarse y la información sobre donaciones debe ser suficientemente clara para que los participantes conozcan cómo se utilizan los recursos.

La transparencia resulta especialmente importante cuando se movilizan donaciones de dinero, materiales o servicios. Una coordinación eficiente requiere procedimientos que permitan comprobar qué se recibió, dónde se entregó y qué necesidades continúan pendientes.

También es necesario evitar que la información desactualizada genere desplazamientos innecesarios o concentre recursos en lugares que ya han recibido suficiente asistencia. La tecnología puede reducir esos problemas, pero requiere supervisión humana y colaboración con las comunidades.

Una herramienta que busca prolongar la solidaridad

El desafío de Alluda es pasar de la coordinación inicial de una emergencia a una herramienta sostenible durante las distintas etapas de recuperación. La reconstrucción de viviendas, la reactivación de pequeños negocios y la recuperación de los medios de vida requieren procesos que se extienden mucho más allá de los primeros días posteriores a un desastre.

La plataforma puede contribuir a mantener conectados a voluntarios, organizaciones, empresas y ciudadanos, siempre que la información continúe siendo útil y se adapte a las necesidades de cada etapa.

Su experiencia también deja una lección para futuras emergencias: la solidaridad ciudadana puede movilizar recursos con rapidez, pero necesita canales de coordinación, información confiable y mecanismos de rendición de cuentas para traducirse en resultados concretos.

Alluda representa una iniciativa que busca unir esas dimensiones mediante una herramienta digital. Su aporte definitivo deberá evaluarse por la capacidad de convertir la información y la participación comunitaria en ayudas efectivas, empleos y avances verificables en la recuperación de Pereira.