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El presidente de Bancolombia planteó que el incremento salarial para el próximo año se ubique entre el 8 % y el 9 %. La propuesta se suma a las posiciones de empresarios y sindicatos, que comienzan a marcar sus diferencias de cara a la negociación oficial.

La discusión sobre el aumento del salario mínimo en Colombia para 2027 empieza a tomar fuerza. En medio de las expectativas por la próxima negociación entre el Gobierno nacional, los empresarios y las centrales obreras, el presidente de Bancolombia, Juan Carlos Mora, planteó que el incremento debería ubicarse en un rango de entre el 8 % y el 9 %.

El directivo expuso su posición durante el Congreso Colombiano de la Construcción 2026, donde señaló que el ajuste debe tener en cuenta la inflación, la productividad laboral y algunos puntos adicionales que permitan compensar la pérdida de poder adquisitivo de los trabajadores.

De acuerdo con el escenario planteado, un incremento cercano al 9 % llevaría el salario mínimo básico desde los actuales $1.750.905 hasta aproximadamente $1.908.486 mensuales, sin incluir el auxilio de transporte. Esto representaría un aumento de $157.581 frente al valor vigente.

Sin embargo, el cálculo de $1.912.905 mencionado en el titular de Portafolio corresponde a una variación aproximada del 9,25 %, por lo que no equivale exactamente a un incremento del 9 %. En cualquier caso, se trata de proyecciones y no de una cifra aprobada.

Inflación y productividad, claves para definir el incremento

Juan Carlos Mora explicó que la negociación debería apoyarse en criterios económicos que permitan proteger los ingresos de los trabajadores sin generar presiones adicionales sobre los precios de bienes y servicios.

Según el presidente de Bancolombia, una fórmula basada en la inflación, la productividad y algunos puntos adicionales podría ofrecer un equilibrio entre las necesidades de los hogares y las condiciones de la economía.

El directivo mencionó que la inflación de referencia se ubica alrededor del 6,29 %, mientras que la productividad laboral podría aportar entre 1,5 y 2 puntos porcentuales. Con estos componentes, consideró razonable un ajuste que se encuentre entre el 8 % y el 9 %.

Mora también destacó que el salario mínimo tiene una dimensión social que debe ser considerada durante las conversaciones, debido a que para millones de personas constituye la principal fuente de ingresos y el sustento de sus familias.

Empresarios y sindicatos tienen propuestas diferentes

La posición de Bancolombia se suma a las propuestas que han comenzado a presentar los distintos sectores que participarán en la concertación salarial.

Por el lado empresarial, la Federación Nacional de Comerciantes (Fenalco), presidida por Jaime Alberto Cabal, manifestó que el aumento no debería superar el 9 %. El gremio considera que el ajuste debe guardar relación con la inflación y la productividad, y advierte sobre los posibles efectos de un incremento elevado en los costos empresariales, el empleo formal y los precios.

Otros gremios económicos, entre ellos Asofondos, Andesco y la Sociedad de Agricultores de Colombia (SAC), también han defendido incrementos de un solo dígito, con propuestas que se ubican alrededor del 8,5 % y el 9,5 %.

En contraste, las centrales obreras han planteado una solicitud considerablemente mayor. La Central Unitaria de Trabajadores (CUT), la Confederación de Trabajadores de Colombia (CTC) y la Confederación General del Trabajo (CGT) han anunciado que defenderán un aumento del 38,5 %.

El dirigente sindical Fabio Arias ha argumentado que la solicitud busca avanzar hacia un salario mínimo vital y reducir la brecha entre los ingresos de los trabajadores y el costo de vida de los hogares colombianos.

La diferencia entre las posiciones refleja el principal desafío de la negociación: encontrar un incremento que responda a las necesidades de los trabajadores y, al mismo tiempo, tenga en cuenta la capacidad de las empresas y el comportamiento de la economía nacional.

¿Cuándo se conocerá el nuevo salario mínimo?

La cifra definitiva dependerá de las conversaciones que se adelanten en la Comisión Permanente de Concertación de Políticas Salariales y Laborales, integrada por representantes del Gobierno, los empresarios y las organizaciones sindicales.

Durante noviembre se conocerán nuevos indicadores económicos, entre ellos los datos de productividad que publique el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), fundamentales para sustentar las propuestas de cada sector.

De acuerdo con el calendario establecido por la Ley 278 de 1996, el primer plazo para alcanzar un acuerdo vence el 15 de diciembre. Si no se logra consenso, las partes tendrán hasta el 30 de diciembre para continuar las conversaciones antes de que el Gobierno determine el incremento mediante decreto.

El nuevo salario mínimo comenzará a regir el 1.º de enero de 2027.

Por ahora, las cifras presentadas por Bancolombia y los gremios empresariales son propuestas que sirven como referencia para la discusión. La decisión final todavía está pendiente y deberá considerar los argumentos económicos y sociales de los distintos sectores.