La Ley de Rescate Económico
El vicepresidente José Manuel Restrepo y ministros del Gobierno presentaron la Ley de Rescate Económico. Montaje Semana

La Ley de Rescate Económico propone cambiar las tarifas de cotización al sistema de salud desde enero de 2027. Quienes ganen más de dos salarios mínimos podrían asumir aportes superiores a los actuales, mientras que los trabajadores independientes también enfrentarían nuevas tarifas.

Los aportes al sistema de salud podrían cambiar para millones de colombianos si el Congreso aprueba la Ley de Rescate Económico presentada por el Gobierno. La iniciativa plantea abandonar el porcentaje único que actualmente pagan los trabajadores dependientes y establecer una escala progresiva de cotización, de acuerdo con el nivel de ingresos.

La propuesta está contemplada en el artículo 21 del proyecto y tendría aplicación a partir del 1.º de enero de 2027. El cambio también alcanzaría a quienes trabajan por cuenta propia, cuyos aportes aumentarían gradualmente según sus ingresos mensuales.

Actualmente, los empleados dependientes aportan el 4 % de su salario al sistema de salud, mientras que el empleador asume, por regla general, el 8,5 %. Con el nuevo esquema, los trabajadores que ganen hasta dos salarios mínimos conservarían el porcentaje actual, pero quienes superen ese nivel tendrían descuentos más altos.

Es importante aclarar que estas tarifas todavía no están vigentes. Se trata de una propuesta que deberá surtir su trámite en el Congreso y podría ser modificada durante el debate legislativo.

Cambios en los aportes a salud
El vicepresidente José Manuel Restrepo presentó la Ley de Rescate Económico, que plantea cambios en los aportes a salud. Guillermo Torres - Semana | Getty Images

Así cambiarían los aportes de salud para los empleados

El proyecto establece diferentes porcentajes de cotización para los trabajadores que tienen un contrato laboral. La tarifa aumentaría a medida que crezca el salario, con un máximo del 8 % para quienes reciban entre 20 y 25 salarios mínimos.

La escala propuesta sería la siguiente:

Ingreso mensualAporte del trabajador
Hasta 2 salarios mínimos4 %
Más de 2 y hasta 4 salarios mínimos5,5 %
Más de 4 y hasta 5 salarios mínimos6 %
Más de 5 y hasta 10 salarios mínimos6,5 %
Más de 10 y hasta 15 salarios mínimos7 %
Más de 15 y hasta 20 salarios mínimos7,5 %
Más de 20 y hasta 25 salarios mínimos8 %

Esto significa que una persona que actualmente recibe un salario superior a dos mínimos podría experimentar un aumento en el descuento mensual destinado a salud.

Por ejemplo, un trabajador que devengue tres salarios mínimos pasaría de aportar el 4 % al 5,5 %, si la propuesta se aprueba sin modificaciones. Para quienes reciben ingresos más altos, el porcentaje aumentaría de manera escalonada.

¿Cuánto pagarían los trabajadores independientes?

Los independientes también están incluidos en la propuesta. A diferencia de los empleados dependientes, quienes cotizan por cuenta propia asumirían porcentajes más elevados, debido a que deben cubrir directamente su cotización como aportantes.

El proyecto contempla las siguientes tarifas:

Ingreso mensualAporte del independiente
Hasta 2 salarios mínimos12,5 %
Más de 2 y hasta 4 salarios mínimos13 %
Más de 4 y hasta 5 salarios mínimos13,5 %
Más de 5 y hasta 10 salarios mínimos14 %
Más de 10 y hasta 15 salarios mínimos14,5 %
Más de 15 y hasta 20 salarios mínimos15 %
Más de 20 y hasta 25 salarios mínimos15,5 %

De esta manera, un independiente que perciba ingresos superiores a dos salarios mínimos tendría que destinar un porcentaje mayor de su base de cotización al sistema de salud.

La modificación podría afectar a profesionales que trabajan por prestación de servicios, comerciantes, consultores, contratistas y personas que desarrollan actividades económicas por cuenta propia.

¿Qué pasaría con los aportes que realizan las empresas?

La iniciativa también contempla modificaciones para los empleadores. Actualmente, las empresas aportan generalmente el 8,5 % del salario de sus trabajadores al sistema de salud, aunque existen exoneraciones para determinados empleadores y empleados.

El proyecto plantea modificar esas condiciones y limitar algunos beneficios de exoneración según el salario del trabajador.

La propuesta conservaría las exoneraciones para trabajadores que devenguen hasta dos salarios mínimos. Para determinados rangos superiores se aplicarían aportes reducidos o completos, de acuerdo con las condiciones establecidas en el articulado.

Además, se plantean cambios en las contribuciones al Sena y al Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF). Esto podría representar mayores costos de contratación para algunas empresas y modificar el costo total de mantener trabajadores vinculados formalmente.

El Gobierno sostiene que la reorganización de las fuentes de financiación permitiría fortalecer los recursos destinados al sistema de protección social.

¿Para qué se utilizarían los nuevos recursos?

La propuesta forma parte de un conjunto de medidas que buscan aumentar los recursos disponibles para financiar el sistema de salud y atender sus dificultades económicas.

Uno de los componentes señalados en el proyecto es la destinación de 1,5 puntos porcentuales del total de las cotizaciones para contribuir a la financiación del régimen subsidiado, que atiende a la población que no cuenta con capacidad económica suficiente para cotizar al régimen contributivo.

La ministra de Salud, Ana María Vesga, ha defendido la necesidad de adoptar medidas que permitan mejorar la sostenibilidad financiera del sistema, garantizar la atención médica y fortalecer los mecanismos de solidaridad.

Desde el Gobierno, el argumento central es que los cambios permitirían contar con nuevas fuentes de financiación para cubrir procedimientos, medicamentos y pagos al talento humano en salud. Sin embargo, el alcance de los recursos y sus efectos dependerán de la implementación definitiva de la propuesta.

Una reforma que podría reducir el ingreso disponible de algunos trabajadores

El cambio en los porcentajes de cotización abre un debate sobre el impacto que tendría en los ingresos de los hogares. Para los trabajadores que ganan hasta dos salarios mínimos, el porcentaje de aporte se mantendría en el 4 %. En cambio, quienes superen ese nivel podrían ver una reducción de su salario neto por el aumento del descuento de salud.

En el caso de los independientes, el efecto dependería de sus ingresos y de la base sobre la cual deben realizar sus cotizaciones.

La discusión también involucra a las empresas, que podrían enfrentar nuevas obligaciones económicas por los cambios en las exoneraciones y los aportes patronales.

Por ahora, los porcentajes presentados corresponden al texto radicado por el Gobierno y no deben confundirse con tarifas aprobadas. El Congreso tendrá que estudiar el proyecto y decidir si mantiene, modifica o elimina estas disposiciones.

De aprobarse, el nuevo esquema representaría un cambio importante en la manera en que trabajadores dependientes, independientes y empleadores contribuyen a financiar la salud en Colombia.