Uno de cada cinco hogares de Bogotá tiene una sola persona
La Encuesta Multipropósito Bogotá-Cundinamarca 2025 muestra diferencias marcadas entre localidades en tamaño de los hogares, educación, conectividad y tiempos de desplazamiento.

La composición de los hogares de Bogotá está cambiando. Los hogares son cada vez más pequeños y aumenta la proporción de mujeres que están al frente de ellos, según los resultados de la Encuesta Multipropósito Bogotá-Cundinamarca 2025, presentada por el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE).
De acuerdo con los resultados divulgados el 28 de octubre de 2026, uno de cada cinco hogares de la zona urbana de Bogotá está conformado por una sola persona. Además, el promedio de integrantes por hogar descendió de 2,8 en 2021 a 2,7 en 2025.
La medición también encontró que la proporción de hogares con jefatura femenina aumentó de 45,9 % a 47,9 % durante el mismo periodo. Estos resultados muestran transformaciones en la manera en que los habitantes de la capital organizan su vida familiar y residencial.
Chapinero y La Candelaria, entre las localidades con más hogares unipersonales
La distribución de los hogares no es uniforme en toda la ciudad. Chapinero registra un promedio de 1,8 personas por hogar y La Candelaria, de 1,9. En estas localidades, los hogares conformados por una sola persona representan el 50,2 % y el 47,4 %, respectivamente.
En contraste, varias localidades del sur de Bogotá mantienen hogares más numerosos. San Cristóbal registra un promedio de 3,1 personas por hogar, mientras que Ciudad Bolívar, Bosa y Rafael Uribe Uribe presentan un promedio de 3,0.
Estas diferencias reflejan distintas realidades residenciales dentro de la capital. Por eso, los cambios en la composición de los hogares deben analizarse teniendo en cuenta las características de cada localidad, en lugar de asumir que la tendencia se manifiesta de la misma manera en toda Bogotá.
Aumenta la proporción de hogares con jefatura femenina
Otro resultado destacado es el crecimiento de los hogares encabezados por mujeres. En Bogotá, su participación pasó de 45,9 % en 2021 a 47,9 % en 2025.
Antonio Nariño registró la proporción más alta, con 54 %, seguida de Barrios Unidos, con 51,7 %, y Santa Fe, con 50,8 %.
La jefatura femenina es un indicador estadístico sobre quién es reconocido como jefe o jefa del hogar. Por sí solo, no permite establecer si esa persona vive sin pareja, si comparte las responsabilidades económicas con otros integrantes o cuáles son las condiciones de ingreso de su familia. Para comprender esas diferencias es necesario examinar otros indicadores de la encuesta.
Las diferencias también aparecen en educación y acceso a tecnología
La Encuesta Multipropósito no solo examinó la composición de los hogares. También identificó diferencias territoriales en educación, conectividad, desplazamientos al trabajo, salud y condiciones de vivienda.
En educación, el 47,3 % de la población urbana de Bogotá de 15 años o más había alcanzado algún nivel de educación superior. Sin embargo, la proporción variaba considerablemente entre localidades: en Teusaquillo llegaba al 84,5 %, mientras que en Usme era del 26,4 %.
En materia de conectividad, el 88 % de los habitantes de cinco años o más utilizaba internet, frente al 49 % que usaba computador. Teusaquillo registró los mayores porcentajes de uso de ambos recursos, mientras que Usme presentó los más bajos.
La movilidad cotidiana también mostró diferencias. En Usme, el 38,2 % de las personas ocupadas tardaba más de una hora en llegar al trabajo. Le seguían Bosa, con 31,8 %, y Ciudad Bolívar, con 29,6 %.
Estos datos evidencian que las condiciones de vida en Bogotá varían según el territorio y que el tamaño del hogar es solo una de las dimensiones necesarias para comprender las necesidades de sus habitantes.
Una ciudad que necesita comprender mejor sus hogares
La reducción del número de personas por hogar tiene implicaciones para la planificación urbana, la oferta de vivienda y la prestación de servicios. Los hogares pequeños y unipersonales pueden tener necesidades diferentes en materia de espacio residencial, distribución de gastos y acceso a servicios cotidianos.
Sin embargo, los resultados no permiten atribuir el crecimiento de los hogares unipersonales a una sola causa. Para explicar esta transformación sería necesario analizar factores como la edad, las condiciones económicas, las decisiones residenciales y las dinámicas familiares.
La Encuesta Multipropósito Bogotá-Cundinamarca 2025 ofrece información para estudiar estos cambios y orientar decisiones públicas con mayor conocimiento de las realidades territoriales. El desafío consiste en utilizar esos datos para responder a las necesidades de una ciudad diversa, en la que conviven hogares de una persona con familias numerosas y condiciones de vida muy distintas.

