Terremoto en Panamá desata caos aéreo: más de 1.280 pasajeros afectados y siete aeropuertos activados en Colombia
La suspensión temporal del aeropuerto de Tocumen obligó a reorientar 16 vuelos hacia Barranquilla y otras terminales, mientras las autoridades coordinaban asistencia para los viajeros.

La emergencia obligó a desviar aeronaves que tenían como destino Ciudad de Panamá. La Aeronáutica Civil de Colombia activó siete aeropuertos alternos y coordinó con las aerolíneas la atención de los viajeros afectados.
El terremoto que sacudió a Panamá el viernes 9 de octubre provocó una contingencia en el transporte aéreo regional y generó alteraciones en vuelos internacionales que tenían previsto aterrizar en el Aeropuerto Internacional de Tocumen, en Ciudad de Panamá.
La situación llevó a las autoridades panameñas a suspender temporalmente las operaciones en esa terminal, mientras se evaluaban las condiciones de seguridad después del movimiento sísmico. Como consecuencia, varias aeronaves tuvieron que modificar sus itinerarios y dirigirse a aeropuertos alternos, entre ellos terminales colombianas.
En Colombia, uno de los puntos más afectados fue el Aeropuerto Internacional Ernesto Cortissoz, en Barranquilla. Según información de la Aeronáutica Civil, alrededor de 16 vuelos fueron reorientados hacia esa terminal: ocho aeronaves lograron continuar posteriormente hacia Panamá, mientras que los otros ocho vuelos fueron cancelados.
La situación dejó a más de 1.280 pasajeros afectados en el aeropuerto barranquillero, quienes necesitaron asistencia mientras las aerolíneas reorganizaban sus itinerarios y buscaban alternativas para continuar sus viajes.
Barranquilla coordinó la atención de los pasajeros
Ante la llegada de los viajeros afectados, la Aeronáutica Civil, la Alcaldía de Barranquilla, Copa Airlines, Wingo y otros actores del sector aéreo coordinaron acciones para brindar asistencia.
Las medidas incluyeron la entrega de alimentos y bebidas, además de gestiones para conseguir alojamiento para los pasajeros cuyos vuelos fueron cancelados.
La Aerocivil explicó que, junto con los operadores aeroportuarios y las compañías aéreas, trabajaba para garantizar la atención de los viajeros y facilitar la normalización de los itinerarios.
La contingencia representó un desafío logístico debido al número de pasajeros involucrados y a la necesidad de reorganizar vuelos internacionales en un periodo reducido. La disponibilidad de habitaciones, la asignación de nuevos vuelos y la coordinación de los servicios aeroportuarios fueron parte de las tareas necesarias para atender la emergencia.
¿Cuáles son los siete aeropuertos habilitados en Colombia?
Para responder a las afectaciones en Panamá, la Aeronáutica Civil activó un protocolo de soporte regional y habilitó siete terminales aéreas colombianas para recibir y gestionar vuelos desviados.
Los aeropuertos incluidos en el plan fueron:
- San Andrés: Aeropuerto Internacional Gustavo Rojas Pinilla.
- Cartagena: Aeropuerto Internacional Rafael Núñez.
- Barranquilla: Aeropuerto Internacional Ernesto Cortissoz.
- Santa Marta: Aeropuerto Internacional Simón Bolívar.
- Cali: Aeropuerto Internacional Alfonso Bonilla Aragón.
- Rionegro, Antioquia: Aeropuerto Internacional José María Córdova.
- Montería: Aeropuerto Internacional Los Garzones.
La selección de estas terminales permitió disponer de alternativas para las aeronaves que no podían aterrizar en Ciudad de Panamá. El objetivo era organizar el tráfico aéreo, evitar mayores alteraciones en las rutas y mantener las operaciones bajo los estándares de seguridad correspondientes.
La Aerocivil indicó que el plan involucraba a controladores de tráfico aéreo, personal técnico, trabajadores de los servicios aeroportuarios y autoridades locales. También anunció que mantendría la coordinación con la autoridad aeronáutica panameña y las aerolíneas para facilitar el restablecimiento de los itinerarios.
Migración Colombia también activó un protocolo especial
La contingencia no solo afectó la operación de los aviones. También exigió una respuesta de las autoridades migratorias, debido a que algunos vuelos internacionales tuvieron que aterrizar en ciudades diferentes a las previstas.
Migración Colombia informó que, hasta las 5:27 de la tarde del viernes 9 de octubre, había atendido al menos 31 vuelos en los puestos de control migratorio de Cartagena, Medellín, Barranquilla, Santa Marta, Montería y San Andrés.
Las aeronaves procedían de distintos países, entre ellos España, Estados Unidos, México, Jamaica y Haití.
La entidad señaló que continuaba trabajando con la Aerocivil, las aerolíneas y los concesionarios aeroportuarios para atender a los pasajeros y responder a los casos que requirieran asistencia especial.
Este despliegue fue necesario para gestionar los trámites de ingreso y salida de viajeros en terminales que recibieron vuelos desviados por una situación extraordinaria.
Copa Airlines reanudó sus operaciones
Después de la suspensión temporal, el Aeropuerto Internacional de Tocumen reanudó sus operaciones aéreas. Copa Airlines también informó que retomaba sus vuelos y que daría prioridad al regreso a Panamá de las aeronaves que habían sido desviadas hacia otros aeropuertos.
Sin embargo, la reactivación no significaba que todos los itinerarios pudieran normalizarse inmediatamente. La aerolínea advirtió que podían presentarse demoras y ajustes mientras se reorganizaban las operaciones.
Para los pasajeros con boletos emitidos hasta el 9 de octubre y viajes programados para el 9 y 10 de octubre de 2026, Copa anunció facilidades para cambiar sus reservas sin cargos por cambio ni diferencias tarifarias, con posibilidad de reprogramar los viajes hasta el 31 de octubre. También contempló la opción de solicitar un crédito por el valor del boleto, sujeto a las condiciones comunicadas por la compañía.
La recomendación para los viajeros fue consultar directamente con la aerolínea el estado de sus vuelos antes de desplazarse al aeropuerto y verificar cualquier modificación en los horarios o las rutas.
Una emergencia que puso a prueba la coordinación regional
El episodio evidenció la importancia de la cooperación entre las autoridades aeronáuticas de Colombia y Panamá para responder a situaciones que afectan la infraestructura y la navegación aérea.
La disponibilidad de aeropuertos alternos permitió gestionar los vuelos que no podían aterrizar en Tocumen, mientras los equipos en tierra atendían a los pasajeros y coordinaban las nuevas conexiones.
Aunque la reanudación de las operaciones en Panamá permitió iniciar el proceso de normalización, los viajeros afectados debían mantenerse atentos a los avisos de las aerolíneas, pues los cambios en los itinerarios podían prolongarse mientras se completaba la reorganización del tráfico aéreo.
Las autoridades colombianas reiteraron su disposición de colaborar con el país vecino durante la emergencia y de mantener los protocolos de atención mientras se restablecía la operación habitual.

