Nación y Distrito piden acelerar obras del Metro de Bogotá
Las autoridades mantienen septiembre de 2027 para iniciar las pruebas integrales y marzo de 2028 para la operación comercial, aunque el proyecto está por debajo del cronograma previsto.

La Primera Línea del Metro de Bogotá entró en una de sus etapas más exigentes. Aunque el proyecto mantiene como objetivo comenzar las pruebas integrales en septiembre de 2027 y la operación comercial en marzo de 2028, la Nación y el Distrito pidieron al consorcio constructor aumentar el personal en algunos frentes para reducir el riesgo de nuevos rezagos.
El llamado ocurre cuando la obra alcanza más de cuatro quintas partes de ejecución y el desafío comienza a desplazarse desde la construcción de las grandes estructuras hacia la terminación simultánea de estaciones, sistemas, espacio público y componentes ferroviarios.
El proyecto avanza, pero existe un rezago frente al cronograma
Según las cifras citadas este lunes por El Espectador, la Primera Línea registraba 82,33 % de avance, mientras el porcentaje programado para ese momento era de 86,79 %.
La diferencia no significa por sí sola que la fecha de entrada en operación haya sido modificada. Sin embargo, sí representa un margen que las autoridades quieren evitar que aumente durante la etapa final del proyecto.
La Gerencia Presidencial para Bogotá pidió al concesionario incorporar más trabajadores y recordó que la Nación aporta el 70 % de los recursos del proyecto.
El llamado se concentra especialmente en aquellos componentes donde la ejecución presenta mayores necesidades de personal.
Estaciones y sistemas, entre los puntos de mayor atención
Mientras la construcción del viaducto registra avances importantes, el Distrito ha señalado que algunos de los mayores desafíos se encuentran ahora en las estaciones, el espacio público y los sistemas de comunicación.
El alcalde Carlos Fernando Galán también pidió al concesionario Metro Línea 1 reforzar el personal en las estaciones.
La razón es sencilla: el Metro no puede entrar en operación únicamente porque el viaducto esté terminado.
Para que un sistema ferroviario pueda comenzar a transportar pasajeros deben estar funcionando de manera coordinada la infraestructura, los trenes, las estaciones, los sistemas eléctricos, la señalización, las comunicaciones y los mecanismos de seguridad y control.
Es precisamente esa integración la que convierte la recta final en una etapa especialmente compleja.
El viaducto está más avanzado
Uno de los componentes con mayor progreso es el viaducto.
De acuerdo con información publicada por el Distrito, al cierre de agosto ya se habían construido aproximadamente 18 kilómetros del viaducto de la Primera Línea. Además, para ese momento 19 de los 30 trenes previstos para la operación ya se encontraban en Bogotá.
La administración distrital ha señalado que el viaducto debería estar terminado aproximadamente entre enero y febrero de 2027.
Los cerca de 24 kilómetros de trazado comprenden el recorrido entre el Patio Taller, en Bosa, y la calle 72 con avenida Caracas.
Esto muestra por qué el foco de atención comienza a trasladarse hacia los componentes que todavía necesitan integrarse al sistema.
Septiembre de 2027 es el próximo gran hito
El cronograma contempla que la construcción llegue a un punto decisivo en septiembre de 2027, cuando comenzaría la denominada marcha blanca.
Esta etapa corresponde a las pruebas integrales sin pasajeros que permiten comprobar que los diferentes elementos del sistema funcionen conjuntamente antes de iniciar el servicio comercial.
La Alcaldía mantiene marzo de 2028 como fecha prevista para que los ciudadanos puedan utilizar la Primera Línea.
La diferencia entre ambos momentos es fundamental.
La marcha blanca no significa que el Metro ya esté abierto al público. Es una fase de pruebas necesaria antes de la operación comercial.
Una obra que ya está entrando en su fase de integración
El avance físico cambia la naturaleza del desafío.
En las primeras etapas, buena parte del esfuerzo estuvo concentrado en cimentaciones, columnas, viaductos y grandes estructuras.
Ahora, con una parte considerable de esa infraestructura terminada, la dificultad consiste en hacer que decenas de sistemas funcionen como uno solo.
El tren debe poder circular correctamente por el viaducto; las estaciones deben estar listas para recibir pasajeros; los sistemas de señalización y comunicación deben responder adecuadamente; y la infraestructura eléctrica debe operar de manera coordinada.
Cualquier retraso en uno de esos componentes puede afectar actividades posteriores.
Por eso, aumentar la mano de obra especializada en los puntos críticos busca evitar que un retraso localizado termine afectando la secuencia general del proyecto.
El Patio Taller presenta un avance superior
No todos los frentes tienen el mismo comportamiento.
El Patio Taller, ubicado en Bosa y fundamental para la operación de los trenes, registra un avance cercano al 94 %, por encima de lo esperado para ese componente, según la información publicada por El Espectador.
Este tipo de avances permite compensar parcialmente los rezagos que se presentan en otros frentes.
Sin embargo, la etapa final exige que los diferentes componentes lleguen prácticamente al mismo tiempo a las condiciones necesarias para iniciar las pruebas integrales.
El Metro ya tiene trenes en pruebas
El proyecto también ha avanzado en la incorporación de los trenes.
Durante septiembre, el Distrito informó que dos trenes llegaron a circular simultáneamente por el viaducto durante pruebas, una actividad destinada a revisar el comportamiento de los vehículos y de los sistemas de control, señalización y comunicación.
La presencia de los trenes permite comenzar a probar algunos elementos de la operación incluso mientras continúan otras obras.
El objetivo es que la integración progresiva reduzca los riesgos cuando llegue la marcha blanca.
¿Hay riesgo de que el Metro no llegue a tiempo?
Por ahora, no existe un anuncio oficial de cambio de la fecha de operación comercial de marzo de 2028.
Lo que existe es una advertencia sobre la necesidad de acelerar determinados trabajos para evitar que el rezago frente al cronograma aumente.
El alcalde Galán ha reconocido que el proyecto entró en una etapa crítica, pero también sostuvo que el objetivo continúa siendo terminar la construcción en septiembre de 2027 para iniciar la marcha blanca.
La diferencia es importante: hablar de riesgo de atraso no equivale a afirmar que el proyecto ya esté oficialmente atrasado en su fecha de apertura.
El costo de una eventual demora iría más allá del calendario
La fecha de entrada en funcionamiento tiene implicaciones para millones de habitantes de Bogotá.
La Primera Línea está diseñada para conectar el suroccidente de la ciudad con el centro y el norte mediante un sistema ferroviario elevado.
Por ello, cualquier retraso significativo tendría consecuencias sobre la planeación del transporte público, la movilidad de los usuarios y la coordinación con TransMilenio.
También prolongaría las afectaciones temporales asociadas con las obras en corredores estratégicos de la ciudad.
La presión actual busca precisamente evitar que una diferencia relativamente pequeña frente al cronograma se convierta posteriormente en un problema mayor.
La recta final será la prueba más compleja
Con más del 80 % de avance, la obra puede parecer cercana a su conclusión.
Pero los últimos porcentajes suelen concentrar algunas de las tareas más delicadas: acabados, instalaciones, integración de sistemas, pruebas y certificaciones.
En el caso del Metro, además, no basta con que cada componente esté terminado individualmente. Todos deben funcionar de manera coordinada antes de transportar pasajeros.
Por eso, el llamado conjunto de Nación y Distrito al constructor tiene como objetivo preservar el margen disponible para cumplir los próximos hitos.
La Primera Línea ya está entrando en una fase en la que la velocidad de ejecución debe ir acompañada de precisión técnica.
El reto para los próximos meses será conseguir que estaciones, viaducto, trenes y sistemas lleguen al mismo punto de preparación sin que los rezagos actuales se conviertan en una demora mayor.

