Gremios proponen aumentar entre 8 % y 9,5 % el salario mínimo de 2027
El ajuste elevaría el salario básico a un rango aproximado de entre $1.890.977 y $1.917.241, sin incluir el auxilio de transporte.

El debate sobre el salario mínimo de Colombia para 2027 comenzó a tomar forma con las primeras propuestas de los gremios empresariales. Varias organizaciones plantearon que el incremento debería ubicarse entre el 8 % y el 9,5 %, con base en la inflación y la productividad laboral. Si se aplicara ese rango al salario básico vigente de $1.750.905, el monto mensual quedaría entre aproximadamente $1.890.977 y $1.917.241, sin incluir el auxilio de transporte.
Las propuestas se conocieron el 9 de octubre, fecha límite para que empresarios y trabajadores presentaran sus aportes a la mesa técnica de concertación. La Comisión Permanente de Concertación de Políticas Salariales y Laborales tiene previsto reunirse nuevamente el 13 de octubre para continuar el análisis de las posiciones de los distintos sectores.
Por ahora, el rango anunciado corresponde a las recomendaciones de representantes empresariales, no a una cifra acordada por la mesa tripartita ni a un aumento aprobado por el Gobierno. El porcentaje definitivo dependerá del desarrollo de las conversaciones y de los indicadores económicos que se tengan en cuenta.
Inflación y productividad, en el centro de la propuesta empresarial
Camilo Sánchez, presidente de la Asociación Nacional de Empresas de Servicios Públicos y Comunicaciones (Andesco), señaló que el cálculo debe considerar la inflación real y sumar hasta dos puntos de productividad. Según su estimación, esa combinación situaría el incremento en un rango de entre el 8 % y el 9,5 %.
Andrés Velasco, presidente de Asofondos, defendió un criterio similar y sostuvo que el ajuste debe tomar como referencia la inflación anual y la productividad laboral certificada por el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) y el Departamento Nacional de Planeación (DNP).
Las posiciones empresariales reflejan la intención de vincular el aumento salarial con la evolución de los precios y la capacidad productiva de la economía. Sin embargo, los gremios no tienen una postura completamente uniforme: mientras algunos consideran viable un incremento de hasta el 9,5 %, otros han pedido que no supere el 8 %.
Nidia Hernández, presidenta de Colfecar, planteó un límite del 8 %, mientras que Fedetranscarga respaldó una propuesta de hasta el 9,5 %. Estas diferencias anticipan que la discusión no se concentrará únicamente en una cifra, sino también en los criterios que deberían determinarla.
¿En cuánto quedaría el salario mínimo?
Las estimaciones permiten dimensionar el efecto de las propuestas sobre el ingreso básico mensual. Con la base vigente de $1.750.905, un incremento del 8 % elevaría el salario a cerca de $1.890.977. Si el ajuste fuera del 9,5 %, llegaría aproximadamente a $1.917.241.
Estos cálculos corresponden al salario básico y no incluyen el auxilio de transporte. El valor de este beneficio para 2027 también está pendiente de definición, por lo que no es correcto presentar las cifras anteriores como el ingreso total que recibirían los trabajadores el próximo año.
La diferencia entre ambos escenarios sería de poco más de $26.000 mensuales en el salario básico. Aunque puede parecer limitada, la variación adquiere importancia cuando se considera el efecto acumulado sobre los ingresos de los trabajadores y los costos laborales de las empresas.
El equilibrio entre poder adquisitivo y empleo formal
El salario mínimo es una de las decisiones económicas con mayor impacto directo sobre los hogares que dependen de este ingreso. Un aumento contribuye a compensar la pérdida de poder adquisitivo ocasionada por la inflación, pero sus efectos también deben analizarse en relación con los costos de contratación, la productividad y la capacidad de pago de los empleadores.
Los gremios han advertido que un ajuste que se aleje demasiado de las condiciones económicas podría dificultar la contratación formal, especialmente en empresas pequeñas y sectores intensivos en mano de obra. Desde la perspectiva de los trabajadores, por otro lado, un aumento insuficiente frente al encarecimiento de los bienes y servicios reduciría la capacidad de compra del salario.
No existe una relación automática entre un porcentaje específico de aumento y la creación o destrucción de puestos de trabajo. El resultado depende de múltiples factores, entre ellos la actividad económica, los márgenes empresariales, la productividad y las condiciones del mercado laboral.
Por eso, el debate deberá evaluar tanto la capacidad de los hogares para afrontar el costo de vida como las condiciones necesarias para sostener el empleo formal.
La negociación continuará en octubre y noviembre
La reunión del 13 de octubre será uno de los siguientes pasos de la negociación. En las próximas semanas, los representantes del Gobierno, los empresarios y los trabajadores deberán discutir sus diferencias y determinar si existe espacio para llegar a un acuerdo.
Si las partes no logran concertar una cifra dentro del calendario legal, el incremento deberá definirse mediante el mecanismo previsto por la legislación colombiana. Hasta entonces, los porcentajes difundidos por los gremios deben interpretarse como propuestas iniciales y no como una decisión definitiva.
La discusión del salario mínimo de 2027 será determinante para millones de trabajadores y para las empresas que ajustan sus presupuestos laborales al comienzo de cada año. El desafío consistirá en encontrar un aumento que tenga en cuenta el costo de vida, la productividad y la sostenibilidad del empleo, sin confundir las expectativas de cada sector con el resultado final de la negociación.

