Pacífico 1 entra en la recta final: entregan túnel clave en Antioquia
La estructura fue construida durante 14 meses para proteger la doble calzada de desprendimientos y movimientos de tierra, sin suspender por completo el tránsito.

La obra, ubicada en Titiribí, Antioquia, fue ejecutada durante 14 meses para estabilizar una zona con condiciones geotécnicas complejas. La intervención permitió mantener habilitada la movilidad mientras se construía la estructura.
El proyecto vial Pacífico 1, una de las principales obras de infraestructura 4G de Antioquia, alcanzó un nuevo avance con la culminación de las obras del túnel falso en el sector de El Líbano, en jurisdicción del municipio de Titiribí.
La intervención permitió solucionar las condiciones de inestabilidad del terreno que se habían identificado en este punto y garantizar la continuidad de la doble calzada entre los intercambiadores de Camilo C y Titiribí. Los trabajos se extendieron durante 14 meses y fueron ejecutados sin suspender completamente el tránsito por este corredor.
Con este nuevo avance, Pacífico 1 supera el 97 % de ejecución, aunque todavía permanecen algunos puntos críticos pendientes antes de que el proyecto pueda considerarse completamente terminado.
Una obra para proteger la vía de derrumbes
El denominado túnel falso de El Líbano no es un túnel excavado dentro de una montaña. Se trata de una estructura construida sobre la carretera para proteger a los usuarios frente a posibles desprendimientos de roca, movimientos de tierra y otros fenómenos asociados a la inestabilidad del terreno.
La estructura tiene una longitud de 51 metros y fue diseñada como respuesta a las condiciones geotécnicas encontradas en el sector. La zona había presentado comportamientos anómalos de las laderas, lo que hizo necesaria una solución adicional para garantizar la estabilidad y seguridad del corredor.
Para ejecutar la obra se utilizaron 4.421 toneladas de acero, 12.323 metros cúbicos de concreto, 400 anclajes y más de 15.400 metros lineales de perforación especializada. En los trabajos participaron alrededor de 1.054 personas entre ingenieros, operadores y trabajadores de obra.
La movilidad nunca estuvo completamente suspendida
Uno de los principales retos de la intervención fue mantener la circulación durante los trabajos.
Desde el inicio de las obras se habilitó una conexión provisional o by-pass que permitió mantener el tránsito mientras se desarrollaban las labores de estabilización y construcción. De esta manera, los vehículos particulares, transporte de pasajeros y vehículos de carga pudieron continuar utilizando el corredor.
La solución permitió evitar un cierre total de este tramo durante los 14 meses de intervención, una condición especialmente relevante debido a la importancia de Pacífico 1 para la conexión entre Medellín y el suroeste de Antioquia.
Una vía estratégica para Antioquia y el suroccidente
Pacífico 1 conecta el Valle de Aburrá con el suroeste antioqueño y forma parte de una red de infraestructura que busca mejorar la conexión entre Antioquia, el Eje Cafetero y el suroccidente del país.
El corredor tiene una longitud cercana a los 50 kilómetros y contempla nuevos tramos de doble calzada, puentes, intercambiadores y túneles. La ANI ha señalado que la infraestructura permitirá mejorar la movilidad de productores, transportadores y comerciantes que se desplazan hacia regiones como Caldas, Risaralda y el Valle del Cauca, además de facilitar el acceso hacia el puerto de Buenaventura.
La importancia de la obra va más allá de los tiempos de viaje. El corredor hace parte de una red de proyectos 4G que busca fortalecer el transporte de mercancías y la conexión entre zonas productivas y los principales centros logísticos del país.
¿Cuánto tiempo podrían ahorrar los viajeros?
Con la consolidación de la doble calzada y la conexión con los demás proyectos de Pacífico, los usuarios podrán reducir considerablemente los tiempos de desplazamiento entre Medellín y diferentes municipios del Eje Cafetero.
La concesionaria ha señalado que la conexión completa de Pacífico 1, 2 y 3 podría permitir que el recorrido de vehículos de carga entre Medellín y el puerto de Buenaventura pase de alrededor de 15 horas a cerca de 10 horas.
También se esperan reducciones importantes en los recorridos hacia ciudades como Manizales y Pereira, aunque los tiempos finales dependerán de las condiciones de operación de toda la red.

El proyecto todavía tiene puntos pendientes
Aunque la entrega del túnel falso representa un avance importante, Pacífico 1 todavía no está completamente terminado.
El corredor supera actualmente el 97 % de ejecución y mantiene bajo seguimiento algunos puntos críticos, entre ellos los sectores de Sinifaná, Las Areneras, Retorno 2, el talud 23 y el peaje de Amagá.
Esto significa que la culminación del túnel de El Líbano no representa por sí sola la terminación total del proyecto, sino un paso adicional para resolver las dificultades que han retrasado la conclusión completa de la infraestructura.
Un proyecto marcado por desafíos geotécnicos
Pacífico 1 ha enfrentado diferentes dificultades relacionadas con las condiciones del terreno.
En el sector de El Líbano, la inestabilidad de la zona obligó a desarrollar soluciones adicionales a las inicialmente contempladas. La ANI había documentado previamente afectaciones en el terreno que impedían completar la Unidad Funcional 2 en las condiciones originalmente previstas.
La solución definitiva terminó involucrando la construcción y ampliación de estructuras destinadas a proteger la carretera y garantizar la estabilidad del corredor.
Estos desafíos muestran la complejidad de construir infraestructura de gran escala en zonas montañosas, donde las condiciones geológicas y las temporadas de lluvias pueden modificar las condiciones de seguridad y operación.
El reto ahora es completar el 100 %
Con la culminación de las obras en El Líbano, Pacífico 1 da otro paso hacia su finalización.
La nueva infraestructura permite contar con una conexión de doble calzada más continua y segura entre Camilo C, Titiribí y el suroeste antioqueño, al tiempo que fortalece una de las principales rutas de conexión del departamento con el Eje Cafetero y el occidente del país.
Ahora la atención se concentra en los puntos que todavía permanecen pendientes. El objetivo será completar las intervenciones restantes y llevar el proyecto al 100 % de ejecución, consolidando una infraestructura que busca reducir tiempos de viaje, mejorar las condiciones de seguridad y facilitar el transporte de pasajeros y mercancías.

