Gobierno inicia demoliciones para avanzar en la doble calzada hacia Buenaventura
El proyecto contempla cerca de 12 kilómetros de infraestructura, un patio para 350 tractocamiones y un plazo estimado de dos años.

Una obra estratégica para el acceso al Pacífico
La construcción de la doble calzada de la Vía Alterna Interna de Buenaventura comenzó a avanzar con la demolición de los predios que habían sido adquiridos previamente para permitir el desarrollo de la obra.
El anuncio fue realizado el 2 de octubre por la ministra de Transporte, Elsa Noguera, durante el Congreso de la Federación Colombiana de Transportadores de Carga (Colfecar). La funcionaria señaló que las demoliciones constituyen uno de los pasos necesarios para liberar el espacio donde se construirá la nueva calzada.
El proyecto hace parte del corredor Buga-Loboguerrero-Buenaventura, una conexión estratégica para el transporte de mercancías hacia uno de los principales puertos del país. Según información entregada durante el Congreso de Colfecar, por este corredor circula cerca del 42 % del comercio internacional de Colombia.
¿Qué contempla el proyecto?
La intervención de la Vía Alterna Interna contempla aproximadamente 12 kilómetros de infraestructura, incluyendo la construcción de una segunda calzada y trabajos sobre la vía existente.
La Agencia Nacional de Infraestructura informó que las obras actualmente iniciadas corresponden a las unidades funcionales 2, 3 y 4 del proyecto Buga-Buenaventura. En ese tramo se contemplan alrededor de 10 kilómetros de intervención, de los cuales unos 6,5 kilómetros corresponden a segunda calzada y otros 3,5 kilómetros a la puesta a punto de la carretera existente.
El proyecto también contempla infraestructura para los vehículos de carga, entre ella un patio para tractocamiones y una zona de servicios. La capacidad anunciada es de aproximadamente 350 vehículos de carga.
La finalidad es mejorar el ingreso y salida de mercancías del puerto y reducir la presión que actualmente soporta la movilidad urbana de Buenaventura.
Un proyecto que llevaba años esperando avances
Uno de los principales cuestionamientos planteados durante el anuncio fue el tiempo que ha tomado llevar el proyecto a la fase de construcción.
La ministra de Transporte afirmó que las obras ya contaban con contratación y financiación, pero que diferentes dificultades habían retrasado su ejecución. Entre los obstáculos mencionó trámites, licencias, permisos y situaciones relacionadas con algunas comunidades.
Con el comienzo de la demolición de los predios adquiridos, el Gobierno busca superar una de las etapas necesarias para liberar el terreno y permitir el avance de la construcción.
El proceso también muestra uno de los desafíos habituales de los grandes proyectos de infraestructura: contar con recursos y contratos no garantiza por sí solo que una obra pueda ejecutarse de inmediato, pues también requiere resolver asuntos prediales, ambientales, administrativos y sociales.
El plazo anunciado es de dos años
Durante el Congreso de Colfecar, la ministra Noguera señaló que el Gobierno espera que la construcción de la doble calzada pueda estar terminada en aproximadamente dos años.
El cumplimiento de ese plazo dependerá del desarrollo de las diferentes etapas de construcción y de que no vuelvan a presentarse los obstáculos que han retrasado el proyecto.
La obra tiene especial importancia para el transporte de carga porque el corredor Buga-Loboguerrero-Buenaventura conecta el interior del país con el Pacífico y con el puerto de Buenaventura.
¿Por qué Buenaventura es clave para el comercio colombiano?
Buenaventura concentra una parte importante del movimiento de mercancías que ingresan y salen de Colombia por el Pacífico. Por ello, las condiciones de las carreteras que conectan el puerto con el interior tienen un impacto directo sobre los tiempos de transporte y la logística nacional.
La ANI ha señalado que el proyecto Buga-Buenaventura busca mejorar las condiciones de movilidad del corredor, con intervenciones que incluyen rehabilitación de vías existentes, mejoramiento de corredores y construcción de nuevos tramos de segunda calzada.
Para los transportadores, una infraestructura con mayor capacidad puede contribuir a reducir tiempos de desplazamiento y mejorar la circulación de vehículos de carga. Para el puerto, una conexión terrestre más eficiente puede facilitar el movimiento de mercancías hacia los centros de producción y consumo del país.
El reto ahora es convertir el anuncio en obra terminada
El inicio de las demoliciones representa un avance concreto, pero todavía quedan etapas importantes antes de que la nueva infraestructura entre completamente en funcionamiento.
El Gobierno deberá avanzar en la construcción de los tramos previstos, resolver los aspectos pendientes y mantener el ritmo de ejecución durante los próximos meses.
El proyecto será además una prueba para la capacidad del Estado de destrabar obras de infraestructura que, pese a contar con contratos y recursos, han enfrentado dificultades durante su ejecución.
Por ahora, el compromiso anunciado por el Ministerio de Transporte es que la doble calzada pueda estar terminada en aproximadamente dos años. El avance de las obras permitirá determinar si ese cronograma puede cumplirse.

