Fondo Milagro: el millonario contrato que quedó en manos de Fiducoldex
El contrato tiene duración indeterminada y contempla una comisión de 142 salarios mínimos más IVA para manejar los recursos de atención y reconstrucción tras el terremoto.

El Gobierno formalizó la contratación directa de Fiducoldex para administrar el patrimonio autónomo creado tras el terremoto del 10 de agosto. El contrato contempla una comisión mensual de 142 salarios mínimos y tendrá una duración indeterminada.
El Gobierno Nacional formalizó el contrato mediante el cual Fiducoldex será la entidad encargada de constituir y administrar el patrimonio autónomo del denominado Fondo Milagro, creado para canalizar recursos destinados a atender la emergencia y financiar la recuperación y reconstrucción de las zonas afectadas por el terremoto del pasado 10 de agosto.

La decisión quedó establecida mediante el contrato de fiducia mercantil No. 6.001-2026, suscrito entre el Ministerio de Hacienda y Fiducoldex. El acuerdo establece las condiciones bajo las cuales serán administrados los recursos destinados a las obras de reconstrucción y atención de las comunidades afectadas.
¿Por qué Fiducoldex fue escogida?
Uno de los aspectos que más atención ha generado es que la fiduciaria fue seleccionada mediante contratación directa, sin un proceso competitivo entre varias entidades.
El Ministerio de Hacienda justificó esta decisión en el contexto de emergencia y explicó que evaluó diferentes criterios para determinar cuál fiduciaria tenía las condiciones necesarias para asumir la administración del fondo.
Según la explicación entregada por la cartera, Fiducoldex presentó mejores indicadores de liquidez, menor nivel de endeudamiento y mejores resultados en materia de eficiencia en la ejecución de recursos. También se tuvo en cuenta su calificación en administración de inversiones y otros criterios relacionados con su capacidad operativa.
Fiduprevisora también fue considerada durante la evaluación, pero finalmente no fue seleccionada. El Gobierno argumentó que esta entidad ya concentra una importante cantidad de negocios fiduciarios públicos de gran volumen, entre ellos el Fondo Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres, que también participa en la atención de la emergencia.
¿Cuánto recibirá Fiducoldex?
El contrato establece una comisión fija mensual equivalente a 142 salarios mínimos legales mensuales vigentes, más IVA, por las labores de administración del patrimonio autónomo.
Tomando como referencia el salario mínimo vigente para 2026, el pago representa aproximadamente $248,6 millones mensuales, es decir, cerca de $3.000 millones al año, si se mantiene durante doce meses.
La comisión comenzará a causarse desde el inicio de la ejecución del contrato y permanecerá vigente hasta su terminación. El acuerdo, además, tiene una duración indeterminada.
Este punto ya generó cuestionamientos de sectores políticos. La representante Cathy Juvinao señaló que la contratación se produjo con una sola oferta y cuestionó tanto el valor de la comisión como algunos elementos de la estructura de administración del Fondo Milagro. Estas son observaciones de la congresista y no equivalen, por sí mismas, a una conclusión oficial sobre la legalidad del contrato.
¿Qué función tendrá Fiducoldex?
La fiduciaria tendrá la responsabilidad de administrar el patrimonio autónomo creado por el Gobierno para canalizar los recursos destinados a la atención de la emergencia y la reconstrucción.
Sin embargo, los recursos no quedarán simplemente a disposición de Fiducoldex para ser utilizados de manera autónoma. El diseño del fondo contempla una estructura en la que los recursos públicos, donaciones y otros recursos destinados a la emergencia permanecen bajo mecanismos de control y se desembolsan de acuerdo con las decisiones y autorizaciones establecidas para cada proyecto.
El Fondo Milagro fue concebido para atender diferentes necesidades generadas por el terremoto, entre ellas la reconstrucción de infraestructura afectada y la recuperación de las zonas más golpeadas.
Un fondo creado para la reconstrucción
El Gobierno había anunciado la creación del Fondo Milagro como uno de los principales instrumentos para canalizar los recursos destinados a enfrentar las consecuencias del terremoto del 10 de agosto.
De acuerdo con la información conocida sobre su estructura, el fondo funcionará como un patrimonio autónomo y tendrá recursos provenientes de diferentes fuentes. La primera etapa contempla la atención de necesidades urgentes, mientras posteriormente se avanzaría en proyectos de reconstrucción de mayor alcance.
Entre las primeras prioridades se encuentran actividades como la demolición de estructuras que representan riesgos, la remoción de escombros y la consolidación de información sobre los municipios y comunidades afectadas. Para esta fase se han identificado recursos por alrededor de $627.000 millones, según información divulgada sobre la operación inicial del fondo.
Los cuestionamientos sobre el manejo de los recursos
La contratación también abrió un debate político sobre los controles que deberán acompañar la ejecución del Fondo Milagro.
La representante Cathy Juvinao cuestionó que algunos de los manuales que definirán las reglas de contratación y operación del fondo todavía estuvieran pendientes de aprobación. Según la congresista, esta situación podría retrasar la celebración de contratos derivados y algunos pagos.
Los documentos del fondo, sin embargo, contemplan precisamente una estructura de gobierno y supervisión para establecer cómo deberán ejecutarse los recursos y bajo qué condiciones podrán realizarse los desembolsos.
El debate se centra ahora en garantizar que los recursos destinados a la reconstrucción lleguen efectivamente a las zonas afectadas y que su ejecución pueda ser vigilada por las entidades correspondientes.
El reto: reconstruir con controles
Con la contratación de Fiducoldex, el Fondo Milagro entra en una nueva etapa. La fiduciaria tendrá a su cargo la administración financiera del patrimonio autónomo, mientras que las decisiones sobre los proyectos y las prioridades de inversión estarán sujetas a la estructura definida por el Gobierno.
El contrato representa así uno de los primeros pasos para poner en funcionamiento el mecanismo financiero diseñado para la reconstrucción tras el terremoto.
La atención estará ahora puesta en la ejecución de los recursos, los primeros contratos que se deriven del fondo y los mecanismos de transparencia y control que acompañarán las inversiones. En medio de la emergencia, el desafío será acelerar la reconstrucción sin dejar de garantizar la vigilancia sobre los recursos públicos y las donaciones destinados a las comunidades afectadas.

