Alejandro Ordóñez (centro), embajador de Colombia ante la OEA.
Alejandro Ordóñez (centro), embajador de Colombia ante la OEA. Colprensa

El embajador de Colombia ante la Organización de los Estados Americanos (OEA), Alejandro Ordóñez, realizó su primera intervención ante el Consejo Permanente del organismo desde su regreso al cargo. En su discurso habló de Dios, la familia, la patria, el imperio de la ley y la denominada "batalla cultural" promovida por el Gobierno de Abelardo De la Espriella.

Alejandro Ordóñez volvió al escenario diplomático interamericano con un discurso en el que dejó clara la orientación que, según explicó, tendrá la política exterior del Gobierno de Abelardo De la Espriella. Ante el Consejo Permanente de la OEA, el embajador colombiano habló de fe, familia, seguridad, justicia y valores nacionales, y cerró su intervención con la expresión "Viva Cristo Rey".

La intervención, que tuvo una duración inferior a diez minutos, fue presentada como una exposición de los principios que sustentan la denominada "Patria Milagro", concepto utilizado por la actual administración para definir parte de su proyecto político y de gobierno.

Ordóñez sostuvo que la política exterior colombiana no puede desligarse de los fundamentos que orientan al Ejecutivo y señaló como uno de sus elementos centrales la creencia en Dios como fundamento del orden moral y fuente de sentido para las decisiones públicas y privadas. A este principio sumó la defensa de la familia, el valor de la patria y el respeto por el imperio de la ley.

Alejandro Ordóñez (centro), nuevo embajador de Colombia ante la OEA.
Alejandro Ordóñez (centro), nuevo embajador de Colombia ante la OEA. Colprensa

La "batalla cultural" llega al escenario internacional

Uno de los conceptos destacados durante la intervención fue el de "batalla cultural", una expresión que también ha ocupado un lugar importante en el discurso político del presidente De la Espriella.

Según Ordóñez, esta apuesta busca recuperar el valor de la familia, la patria y la creencia en Dios como referentes de los principios que, desde la perspectiva del Gobierno, deben ocupar nuevamente un lugar central en la acción pública.

El embajador también vinculó estos principios con la seguridad y el funcionamiento del Estado. En su exposición hizo referencia al imperio de la ley, al combate contra la delincuencia y a la facultad estatal de utilizar legítimamente la fuerza para proteger a los ciudadanos frente a fenómenos como la criminalidad y la corrupción.

De esta manera, el discurso ante la OEA no se limitó a presentar asuntos estrictamente diplomáticos, sino que buscó explicar ante los representantes del organismo la visión política y los fundamentos que, de acuerdo con el Gobierno colombiano, orientarán su actuación internacional.

El regreso de Ordóñez a la OEA

La intervención también marcó oficialmente el regreso de Ordóñez a una institución que ya conoce. El funcionario había ocupado la representación permanente de Colombia ante la OEA entre 2018 y 2022, durante el Gobierno de Iván Duque.

Su nuevo nombramiento fue oficializado por el Gobierno de De la Espriella en septiembre de 2026. El 15 de septiembre, el canciller Omar Bula Escobar lo posesionó como embajador y jefe de la Misión Permanente de Colombia ante la OEA.

En ese momento, Ordóñez aseguró que asumiría la representación de Colombia defendiendo los principios que el presidente había planteado durante su campaña y los valores que, según manifestó, caracterizan a la nacionalidad colombiana.

El embajador cuenta además con una extensa trayectoria en el sector público. Fue procurador general de la Nación entre 2009 y 2016, magistrado y presidente del Consejo de Estado y anteriormente había ejercido como concejal de Bucaramanga, entre otros cargos.

Una frase que conecta con el discurso del presidente

El cierre de la intervención de Ordóñez tuvo especial atención debido a la expresión "Viva Cristo Rey", utilizada también por De la Espriella en diferentes intervenciones públicas.

Ordóñez explicó que hacía suyas las palabras con las que el presidente suele terminar sus intervenciones y, a continuación, afirmó que levantaba su voz en defensa de los principios fundacionales del país.

La frase adquiere especial relevancia dentro del discurso político del actual Gobierno, que desde la posesión presidencial ha incorporado referencias explícitas a la fe, Dios, la familia y los valores tradicionales.

De hecho, durante su discurso de posesión, De la Espriella presentó la recuperación del valor de la familia, el mérito, la disciplina, el respeto por la ley, el amor por la patria y la creencia en Dios como elementos de la denominada "batalla cultural".

El debate sobre religión y función pública

La intervención de Ordóñez se produce además en medio de un debate que ha acompañado al nuevo Gobierno desde sus primeros días: la relación entre las convicciones religiosas de sus integrantes y el ejercicio de las funciones públicas.

En agosto, De la Espriella tuvo que ofrecer disculpas públicas después de que una decisión judicial considerara que determinados elementos religiosos de su ceremonia de posesión habían vulnerado el principio de neutralidad religiosa del Estado. El mandatario sostuvo entonces que respeta la separación entre Iglesia y Estado, aunque defendió públicamente su derecho a profesar y expresar su fe.

El asunto ha generado posiciones encontradas. Mientras algunos sectores sostienen que los funcionarios tienen derecho a expresar sus creencias religiosas, otros han planteado que las comunicaciones y actuaciones oficiales deben mantener la neutralidad que corresponde a un Estado laico.

En ese contexto, el discurso de Ordóñez ante la OEA vuelve a poner el tema sobre la mesa, esta vez en un escenario internacional en el que Colombia participa junto con los demás países miembros del sistema interamericano.

Alejandro Ordóñez cuando fue procurador general de la Nación.
Alejandro Ordóñez cuando fue procurador general de la Nación. JUAN CARLOS SIERRA

Una nueva etapa diplomática para Colombia

Con su regreso a la OEA, Ordóñez vuelve a ocupar uno de los principales espacios multilaterales de representación del país en el continente. Su experiencia previa en la organización le permite regresar a un escenario que ya conoce, pero esta vez como representante de un Gobierno con una agenda política diferente.

Su primera intervención deja además un mensaje claro sobre los principios que la administración de De la Espriella quiere proyectar internacionalmente: fe, familia, patria, autoridad, imperio de la ley y lucha contra la criminalidad, junto con la defensa de lo que el Gobierno denomina sus principios fundacionales.

La intervención de Ordóñez, por tanto, no solo representó su presentación formal ante el Consejo Permanente de la OEA. También sirvió como una primera exposición internacional de la identidad política y de los valores que el Gobierno colombiano busca llevar a los escenarios diplomáticos durante su administración.