Efraín Cepeda Tarud.
Efraín Cepeda Tarud CCB - LinkedIn

La Cámara de Comercio de Barranquilla tiene nuevo presidente ejecutivo. La Junta Directiva de la entidad eligió este lunes, 5 de octubre de 2026, a Efraín Cepeda Tarud para asumir el cargo en reemplazo de Manuel Fernández Ariza, quien recientemente fue designado presidente de Bancóldex.

La elección fue unánime y abre una nueva etapa para una de las principales instituciones empresariales del Atlántico. Cepeda Tarud llega con experiencia en organizaciones gremiales, empresariales y en la propia Cámara de Comercio, donde permaneció durante 14 años como integrante de su Junta Directiva y ocupó la presidencia de ese órgano en 2019 y 2021.

El nuevo presidente ejecutivo plantea tres grandes prioridades: fortalecer la relación con los empresarios, profundizar la integración regional y aprovechar oportunidades para atraer inversión y conectar al Caribe con nuevos mercados.

Un relevo en una institución clave para el empresariado

El cambio se produce después de la salida de Manuel Fernández Ariza, quien pasó a dirigir Bancóldex.

Durante su gestión al frente de la Cámara de Comercio de Barranquilla, Fernández Ariza impulsó iniciativas relacionadas con competitividad empresarial, acceso al crédito, internacionalización, transformación digital, inteligencia artificial y productividad. Bancóldex destaca precisamente estos elementos entre los resultados de su experiencia reciente al frente de la Cámara.

Cepeda Tarud tendrá ahora el reto de dar continuidad a parte de esa agenda, pero también de imprimirle sus propias prioridades.

La Cámara informó que el nuevo presidente buscará mantener una relación más cercana con las empresas, escuchar sus necesidades y acompañarlas en procesos relacionados con productividad, innovación y competitividad.

Un dirigente con amplia experiencia regional

Cepeda Tarud es administrador de empresas y especialista en Negocios Internacionales de la Universidad del Norte. También cuenta con una maestría en Administración de Empresas del IE Business School de Madrid, donde obtuvo su título con honores, según la información divulgada por la Cámara y medios regionales.

Su trayectoria ha estado vinculada principalmente con el sector empresarial y gremial del Atlántico.

Antes de asumir la presidencia ejecutiva de la Cámara, se desempeñó desde 2020 como presidente ejecutivo del Comité Intergremial del Atlántico. También fue director ejecutivo de la Corporación Empresarial del Oriente del Atlántico durante seis años.

Su relación con la Cámara de Comercio tampoco es nueva. Además de haber integrado su Junta Directiva durante 14 años, presidió ese órgano en dos periodos, en 2019 y 2021.

Esta experiencia le permite asumir el cargo con conocimiento previo de la institución y de las necesidades del tejido empresarial de la región.

Tres prioridades para la nueva administración

La primera prioridad planteada por Cepeda Tarud es acercar la Cámara a los empresarios.

El objetivo anunciado es fortalecer el acompañamiento a las compañías para mejorar su productividad, innovación y competitividad, así como facilitar su llegada a mercados internacionales. También mencionó el uso de herramientas como la inteligencia artificial dentro de estos procesos.

El segundo eje está relacionado con la integración regional.

El nuevo presidente considera que el Caribe debe actuar de manera articulada frente a proyectos estratégicos que puedan mejorar su competitividad y capacidad logística.

Entre las apuestas mencionadas se encuentran la consolidación del Caribe como un hub energético, la recuperación de la navegabilidad del río Magdalena y el fortalecimiento de las conexiones logísticas de la región.

El tercer frente es la atracción de inversión y la internacionalización.

Cepeda Tarud planteó la necesidad de aprovechar las oportunidades comerciales de la región, fortalecer las relaciones económicas con Estados Unidos y atraer nuevos capitales que contribuyan a la creación de empresas y empleo.

El tamaño del reto empresarial

La Cámara de Comercio de Barranquilla llega a este cambio de liderazgo con un amplio universo empresarial bajo su jurisdicción.

Según cifras citadas por La República, la entidad registraba 74.338 empresas formalmente inscritas al cierre de 2025. Este tejido empresarial representa una parte importante de la actividad económica de Barranquilla y del Atlántico.

El desafío para la nueva administración no será únicamente atraer grandes inversiones.

También deberá trabajar con pequeñas y medianas empresas que enfrentan problemas de productividad, acceso a financiación, adopción tecnológica, formalización y apertura de mercados.

La internacionalización, por ejemplo, no depende solamente de que lleguen compañías extranjeras al territorio. También requiere que las empresas locales tengan capacidad para vender bienes y servicios fuera de Colombia y puedan integrarse a cadenas regionales y globales.

El Caribe como plataforma de inversión

La apuesta por convertir al Caribe en un punto de conexión para nuevas inversiones se relaciona con varias ventajas de la región: su ubicación geográfica, infraestructura portuaria, disponibilidad de recursos energéticos y conexión con mercados internacionales.

Pero también existen desafíos.

La competitividad regional depende de factores como los costos de energía, la infraestructura vial y portuaria, la conectividad, la formación del talento humano y la capacidad institucional para facilitar la inversión.

La recuperación de la navegabilidad del río Magdalena mencionada por Cepeda Tarud forma parte de esa agenda. Una mayor utilización del río podría mejorar las alternativas logísticas para el transporte de mercancías entre el interior del país y el Caribe, aunque su impacto dependerá de las inversiones y de la ejecución efectiva de los proyectos asociados.

Más que un cambio de nombre

El nombramiento de Cepeda Tarud ocurre en un momento en que Barranquilla y el Atlántico buscan consolidar su posición como uno de los principales polos empresariales del país.

La nueva administración deberá convertir las prioridades anunciadas en resultados concretos: más empresas, mayor productividad, nuevos mercados, inversión y empleo.

Para ello será necesario coordinar esfuerzos con empresarios, autoridades, universidades y otras organizaciones regionales. El propio Cepeda Tarud planteó esa articulación como parte de la nueva etapa de la Cámara.

El verdadero balance de su gestión, por tanto, no estará solamente en los proyectos anunciados, sino en la capacidad de la institución para traducirlos en oportunidades económicas medibles para el Atlántico y el Caribe.