De la Espriella advierte al CRIC por las marchas de octubre
El mandatario garantizó la protesta pacífica, pero anunció acciones frente a bloqueos, violencia o vandalismo y una revisión de $1,13 billones destinados al movimiento indígena.

El presidente Abelardo De La Espriella lanzó una advertencia al Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC) ante las movilizaciones que esta organización anunció para los próximos días en el departamento del Cauca.
El pronunciamiento se produjo después de un Consejo de Ministros que se extendió por más de siete horas en la Casa de Nariño, en el que el Gobierno abordó diferentes asuntos de seguridad, reconstrucción, salud, energía y orden público.
Las movilizaciones del CRIC están previstas entre el 11 y el 14 de octubre, en el marco de la denominada "Cumbre Indígena y Movilización Social por la Vida", una jornada en la que se espera la participación de diferentes comunidades y organizaciones sociales.
Ante este escenario, el mandatario aseguró que el Gobierno respetará el derecho constitucional a la protesta pacífica, pero estableció una diferencia entre la manifestación social y las acciones que puedan afectar la movilidad, generar violencia o provocar daños a terceros.
"No vamos a negociar bajo presión"
Durante su intervención, De La Espriella sostuvo que su Gobierno mantiene disposición para dialogar con las comunidades indígenas y sus autoridades, pero rechazó que las decisiones del Estado sean condicionadas mediante vías de hecho.
"Una cosa son los pueblos indígenas de Colombia y otra cosa muy distinta es el CRIC", afirmó el presidente.
El mandatario agregó que el Gobierno respeta a las comunidades indígenas y está dispuesto a conversar directamente con sus autoridades legítimas. Sin embargo, señaló que no aceptará negociaciones bajo presión, bloqueos o amenazas.
La declaración se produce en un momento de creciente tensión entre el Ejecutivo y diferentes organizaciones sociales que han anunciado jornadas de movilización contra algunas de las políticas de la nueva administración.
El Gobierno garantiza la protesta pacífica
De La Espriella insistió en que la protesta social pacífica estará garantizada y que las personas podrán movilizarse dentro del marco establecido por la Constitución y la ley.
No obstante, advirtió que las autoridades actuarán cuando durante las manifestaciones se presenten bloqueos de vías, hechos violentos o actos de vandalismo.
Según el mandatario, quienes incurran en este tipo de conductas tendrán que responder ante las autoridades y la justicia.
El mensaje del presidente coincide con la posición que su Gobierno ha venido planteando frente a las manifestaciones sociales: garantizar el derecho a protestar, pero establecer una actuación estatal frente a hechos que afecten la seguridad, la movilidad o los derechos de otras personas.
El Gobierno revisará $1,13 billones destinados al movimiento indígena
Además de referirse a las movilizaciones, el presidente anunció una revisión de los recursos públicos que, según las cifras presentadas por el Gobierno, han sido entregados al movimiento indígena a través de diferentes planes concertados.
De La Espriella aseguró que se revisará el destino de aproximadamente $1,13 billones, con el propósito de establecer cómo fueron utilizados estos recursos.
El mandatario planteó una revisión detallada de contratos y convenios relacionados con estos recursos y señaló que se verificará su ejecución.
"Peso por peso, vamos a revisar contrato por contrato", afirmó el presidente, según lo reportado tras el Consejo de Ministros.
La medida abre un nuevo frente de discusión entre el Gobierno y las organizaciones indígenas, especialmente en relación con la ejecución de recursos públicos destinados a comunidades y territorios indígenas.
Un contexto de tensión por las protestas
Las movilizaciones del CRIC se producen mientras diferentes sectores sindicales y sociales también han anunciado nuevas jornadas de protesta contra el Gobierno.
Fecode, la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) y otras organizaciones anunciaron previamente una jornada nacional de movilización para el 14 de octubre. Además, plantearon la posibilidad de realizar un paro nacional durante noviembre, aunque la fecha definitiva todavía no ha sido establecida.
Estas convocatorias forman parte de una agenda de movilización que incluye asuntos relacionados con los derechos laborales, la educación y la salud pública, la democracia, la soberanía y diferentes reformas sociales.
En este escenario, las movilizaciones indígenas del Cauca se suman a un calendario de protestas que podría aumentar la presión política y social sobre el Ejecutivo durante las próximas semanas.
La protesta y la nueva política del Gobierno
El enfrentamiento entre el Gobierno y algunas organizaciones sociales también ocurre después de que la administración De La Espriella impulsara cambios en las reglas para el manejo de las manifestaciones.
A finales de septiembre, el Gobierno presentó un borrador de decreto para modificar algunos procedimientos relacionados con la protesta social. La propuesta contempla, entre otros aspectos, mecanismos para identificar a personas que participen en hechos violentos o vandálicos y modificaciones a los protocolos de intervención de la Fuerza Pública.
La iniciativa ha generado debate entre organizaciones sociales y sectores que consideran que cualquier modificación a las reglas de protesta debe preservar las garantías constitucionales y los derechos humanos.
El CRIC se prepara para las movilizaciones
El Consejo Regional Indígena del Cauca ha convocado las jornadas entre el 11 y el 14 de octubre bajo el nombre de "Cumbre Indígena y Movilización Social por la Vida".
El desarrollo de estas movilizaciones será seguido de cerca por las autoridades debido a la posibilidad de que se presenten concentraciones en diferentes puntos del departamento y afectaciones a la movilidad.
Hasta el momento, el Gobierno ha insistido en que su posición será garantizar la manifestación pacífica, pero actuar frente a situaciones que impliquen violencia, vandalismo o bloqueos.
De esta manera, el desarrollo de las jornadas será una de las primeras pruebas para medir la relación entre el nuevo Gobierno y las organizaciones indígenas y sociales que han decidido movilizarse durante los primeros meses de la administración.
La atención estará puesta especialmente en el Cauca entre el 11 y el 14 de octubre, fechas en las que se espera el desarrollo de las actividades convocadas por el CRIC y en las que el Gobierno deberá garantizar simultáneamente el derecho a la protesta y el funcionamiento normal de las vías y servicios públicos.

