La Superintendencia Nacional de Salud (Supersalud)
La Superintendencia Nacional de Salud (Supersalud) Supersalud

La Superintendencia Nacional de Salud designó este viernes a nuevos agentes interventores para dos de las EPS más grandes del país, Famisanar y Coosalud, con instrucciones claras de fortalecer su gestión administrativa, garantizar que los servicios de salud sigan funcionando sin interrupciones y diagnosticar a fondo los problemas financieros y operativos que atraviesan ambas entidades.

En el caso de Famisanar, quien asumirá las riendas de la intervención será Carlos Ignacio Cuervo, mientras que en Coosalud el nuevo agente interventor será Edgar Felipe Molina Correa. Ambos reemplazan a los anteriores interventores, Mauricio Molina Álvarez y Aarol Lee Medina Ovalle respectivamente, tras un proceso de análisis y recomendación adelantado previamente por el Comité de Medidas Especiales de la entidad.

Esta decisión resulta especialmente relevante si se tiene en cuenta el tamaño de ambas EPS y el tiempo que llevan bajo intervención administrativa. Entre las dos entidades suman actualmente 5,8 millones de afiliados, una cifra considerable de colombianos que ahora quedan bajo el mando de estas nuevas administraciones, mientras se define el rumbo definitivo que tomarán ambas aseguradoras.

Durante la ceremonia de posesión de los nuevos interventores, la superintendente de Salud, María Andrea Godoy, fue enfática al señalar que ambos funcionarios cuentan con un plazo de apenas un mes para presentar un plan de trabajo detallado, el cual deberá ser revisado y aprobado posteriormente por la propia Superintendencia Nacional de Salud antes de ponerse en marcha.

El encargo que reciben los nuevos interventores parte de la necesidad de realizar un diagnóstico que, según las instrucciones oficiales entregadas por la Supersalud, debe ser riguroso y expedito. El objetivo de este diagnóstico es establecer con precisión cuáles son las acciones prioritarias que se deben tomar, atender las necesidades más urgentes de los afiliados y fortalecer, en el mediano plazo, la sostenibilidad financiera de ambas entidades.

Adicionalmente, los nuevos responsables de estas intervenciones tienen la tarea de promover acciones de responsabilidad frente a cualquier irregularidad o inconsistencia que llegasen a encontrar durante su gestión, y deberán adoptar decisiones concretas que eviten que estas intervenciones administrativas terminen prolongándose de manera indefinida en el tiempo, tal como lo establece el documento oficial expedido por la Supersalud.

Un nuevo interventor llega a Famisanar

Carlos Ignacio Cuervo llega a la dirección de Famisanar con una trayectoria de más de 30 años dentro de distintos componentes del sistema de salud colombiano, que van desde la prestación directa de servicios médicos hasta la dirección de instituciones hospitalarias y la gestión territorial en salud, acumulando así una amplia experiencia en cargos directivos.

El nuevo interventor cuenta con una formación multidisciplinaria: es médico de profesión, abogado y también administrador de empresas. A lo largo de su carrera se desempeñó como viceministro de Salud y Bienestar, además de haber ocupado la gerencia de Metrosalud y otros cargos directivos importantes en distintas instituciones prestadoras de servicios de salud del país, de acuerdo con la información oficial divulgada por la Supersalud.

Su trayectoria profesional incluye también experiencia significativa en la formulación de política pública en salud y en la orientación estratégica de instituciones del sector a nivel nacional, un perfil que la Superintendencia consideró fundamental para asumir la dirección de una entidad tan compleja como Famisanar, gracias al profundo conocimiento que Cuervo tiene sobre el funcionamiento del sistema de salud colombiano.

Es importante recordar que Famisanar se encuentra bajo intervención administrativa desde el 15 de septiembre de 2023, y en ese período ha contado ya con cinco agentes interventores distintos. La entidad tiene presencia en 17 departamentos del país, con una participación particularmente importante en Bogotá y en el departamento de Cundinamarca durante el desarrollo de la actual intervención.

Actualmente, la EPS cuenta con 2,5 millones de afiliados en total, de los cuales 1,6 millones pertenecen al régimen contributivo y 851.385 al régimen subsidiado, cifras que dejan en evidencia el enorme alcance que tendrán las decisiones que tome esta nueva administración durante la etapa de intervención que se avecina.

Este cambio en la dirección de Famisanar se produce justamente en un momento en que la entidad continúa buscando respuestas efectivas a los problemas financieros y operativos que la aquejan desde hace varios años, ahora bajo una nueva dirección encargada de definir cuáles serán las acciones prioritarias para atender a sus afiliados y avanzar hacia un modelo de gestión más sostenible en el tiempo.

Coosalud también estrena nueva dirección

En el caso de Coosalud, será Edgar Felipe Molina Correa quien asuma como nuevo agente interventor de la entidad. Molina Correa es médico cirujano de profesión y cuenta con una amplia experiencia tanto en el sector asegurador como en la prestación directa de servicios dentro del sistema de salud colombiano, habiendo ocupado distintos cargos directivos a lo largo de su carrera profesional.

El nuevo interventor se desempeñó anteriormente en la gerencia de Servicios de Salud dentro de distintas EPS, experiencia que le ha permitido desarrollar conocimientos especializados en gestión del riesgo en salud, articulación de redes de prestadores y optimización de los recursos disponibles dentro del sistema de aseguramiento.

Coosalud, por su parte, permanece bajo la figura de intervención forzosa administrativa desde el 22 de noviembre de 2024, y durante ese período ha contado con nada menos que nueve agentes interventores distintos, una cifra que refleja lo compleja que ha sido la situación de esta entidad en los últimos meses. La EPS tiene presencia actualmente en 28 departamentos del territorio nacional, entre los que se incluyen el Valle del Cauca y Bolívar.

En cuanto a su número de afiliados, Coosalud registra actualmente 3,3 millones de usuarios en total, de los cuales 3,02 millones pertenecen al régimen subsidiado y 333.171 al régimen contributivo. Entre los departamentos donde la entidad tiene mayor presencia se encuentran, además de los ya mencionados, Antioquia y Norte de Santander, según los datos oficiales entregados por la Superintendencia.

Como parte de la nueva estructura definida para acompañar esta intervención, la Supersalud también designó a la firma SAC Consulting SAS en calidad de contralor de la medida especial, con el fin de reforzar el seguimiento de todo el proceso de intervención administrativa que atraviesa actualmente Coosalud.

El objetivo: convertir el diagnóstico en decisiones concretas

El propósito inmediato que persigue la Superintendencia Nacional de Salud con estos cambios es que las nuevas administraciones logren convertir rápidamente el diagnóstico inicial en decisiones concretas y verificables. La entidad busca que ambas direcciones logren atender de manera efectiva las barreras que enfrentan actualmente los usuarios para acceder a los servicios de salud, enfrentar las dificultades financieras y operativas que arrastran las dos EPS, y avanzar decididamente hacia un modelo de recuperación transparente y sostenible en el tiempo.

La superintendente María Andrea Godoy insistió en que los nuevos interventores deberán presentar su respectivo plan de trabajo dentro del plazo de un mes establecido oficialmente, mientras que la Superintendencia se encargará de evaluar minuciosamente cada una de las propuestas presentadas. La intención de fondo, según explicó la funcionaria, es que las medidas que finalmente se adopten conduzcan a resultados verificables y oportunos para el beneficio directo de ambas entidades intervenidas.

En medio de las múltiples dificultades que enfrenta actualmente el país tras el terremoto ocurrido el pasado 10 de agosto, la Superintendencia Nacional de Salud reiteró que su prioridad continúa siendo garantizar que los habitantes del territorio nacional puedan superar efectivamente las barreras de acceso que hoy en día persisten dentro del sistema de salud colombiano, un reto que se vuelve aún más urgente considerando el número de personas que dependen directamente de estas dos entidades intervenidas para recibir atención médica oportuna.