Pagos de Renta Ciudadana se aplazan hasta septiembre mientras Prosperidad
Pagos de Renta Ciudadana se aplazan hasta septiembre mientras Prosperidad Social revisa el RUI JOAQUIN SARMIENTO/AFP via Getty Images

Prosperidad Social confirmó que el cuarto ciclo de pagos de Renta Ciudadana y Compensación del IVA no se realizará en agosto como estaba previsto, sino que quedará aplazado hasta septiembre de 2026. El anuncio lo hizo la directora de la entidad, Sandra Suárez, quien explicó que la decisión obedece a la necesidad de evaluar con más detalle el impacto que tendrá el nuevo Registro Universal de Ingresos (RUI) sobre los hogares que hoy reciben estos beneficios.

La jornada de pagos originalmente estaba programada para arrancar el 21 de agosto, pero esa fecha llegó y los desembolsos no se activaron. Este aplazamiento cobra especial relevancia porque los primeros análisis realizados por la entidad sugieren que cerca de la mitad de las familias beneficiarias, un 49% aproximadamente, podrían enfrentar cambios en la continuidad de las transferencias que reciben actualmente.

El retraso golpea a ambos programas sociales al mismo tiempo, ya que sus recursos se desembolsan de manera conjunta. Renta Ciudadana beneficia hoy a cerca de 700.000 hogares priorizados en todo el país, quienes reciben pagos de $500.000 cada dos meses bajo el esquema que continúa vigente.

Aunque ya se sabe que el cuarto ciclo se llevará a cabo en septiembre, todavía no existe una fecha específica de inicio. Prosperidad Social tampoco ha revelado cuánto durará esta nueva jornada de pagos, qué entidad operará los giros ni cuáles serán los canales o modalidades disponibles para que las familias reclamen su dinero.

¿Cuándo pagarán Renta Ciudadana y la devolución del IVA?

Por ahora, el único dato confirmado oficialmente por la entidad es que los pagos se realizarán durante septiembre de 2026. Prosperidad Social ha indicado que más adelante dará a conocer la fecha exacta de inicio, el periodo total de entrega, los mecanismos de cobro disponibles y las instrucciones específicas tanto para los beneficiarios que tienen cuenta bancaria como para quienes no la tienen.

Sandra Suárez fue clara al explicar las razones detrás de esta modificación al cronograma inicial. Según sus declaraciones, la entidad no está en condiciones de anunciar todavía una fecha precisa de pago, ni puede garantizar que la totalidad de los hogares que hoy hacen parte del programa vayan a poder continuar recibiendo los beneficios bajo las mismas condiciones.

La funcionaria explicó que Prosperidad Social prefiere no comunicar fechas que después no pueda cumplir. Por esta razón, recomendó a las familias beneficiarias esperar a que se publique el nuevo calendario oficial antes de acercarse a bancos, corresponsales bancarios o puntos de giro en busca de los recursos correspondientes a este cuarto ciclo.

Toda la información relacionada con fechas, lugares habilitados y modalidades de pago será divulgada exclusivamente a través de los canales institucionales de la entidad. Mientras eso ocurre, los beneficiarios no cuentan todavía con una jornada asignada y se les pide no dirigirse anticipadamente a los mismos puntos que utilizaron durante los ciclos de pago anteriores.

Es importante aclarar que este aplazamiento en ningún momento significa que las transferencias hayan sido canceladas. El ciclo simplemente fue reprogramado y deberá cumplirse dentro del mes de septiembre, aunque su ejecución definitiva dependerá de las conclusiones que arroje la revisión técnica que la entidad adelanta junto con el Departamento Nacional de Planeación.

La revisión del RUI afecta a casi la mitad de los hogares beneficiarios

El cambio en el cronograma está directamente relacionado con el proceso de transición hacia el RUI, una herramienta que combina la información contenida en el Registro Social de Hogares con distintas bases de datos administrativas, con el fin de estimar de manera más precisa los ingresos y las condiciones socioeconómicas de las personas registradas en el sistema.

Este nuevo registro tiene como función clasificar a la población según su nivel de ingresos y entregar esa información a las entidades responsables de operar los distintos programas sociales del país. Sin embargo, es importante precisar que el RUI, por sí solo, no asigna subsidios ni determina automáticamente quién recibe o deja de recibir las transferencias monetarias.

Prosperidad Social mantiene la potestad de definir los requisitos de ingreso, permanencia y salida tanto de Renta Ciudadana como de la Compensación del IVA. En ese sentido, la entidad debe decidir de qué manera incorporará la información generada por el nuevo registro a sus procesos internos de focalización y selección de beneficiarios.

Los primeros análisis realizados por la entidad encendieron las alarmas: cerca del 49% de las familias que actualmente reciben el beneficio podrían tener dificultades para mantenerse dentro del programa si el RUI llegara a aplicarse bajo las condiciones que se habían contemplado inicialmente. Esta cifra fue precisamente lo que motivó a la entidad a realizar una revisión adicional antes de dar luz verde al nuevo ciclo de pagos.

La directora de Prosperidad Social también señaló que la administración anterior había recibido advertencias claras sobre la importancia de completar a tiempo los trámites relacionados con esta transición. Según indicó, si esos procedimientos no se adelantaban antes del 10 de agosto, los pagos correrían el riesgo de retrasarse, tal como finalmente ocurrió.

Por su parte, el Departamento Nacional de Planeación decidió extender hasta el 31 de octubre de 2026 el periodo de transición entre el Sisbén IV y el RUI. Durante ese tiempo adicional, las entidades encargadas de los programas sociales deberán evaluar con calma los efectos reales de este cambio y ajustar, si es necesario, sus criterios de focalización.

Esta ampliación del plazo le da a las autoridades más margen para analizar cómo se aplicará la nueva clasificación dentro de cada programa social. También abre una ventana de tiempo para determinar con mayor precisión qué hogares cumplen los requisitos para permanecer en el sistema, sin que hasta el momento exista un listado definitivo de familias que hayan sido retiradas de las transferencias.

Qué deben hacer los beneficiarios mientras se define el nuevo calendario

Es fundamental que las familias beneficiarias tengan claro que esta reprogramación no las obliga a inscribirse nuevamente en Renta Ciudadana ni en el programa de Compensación del IVA. Tampoco deben actualizar su información a través de terceros, realizar pagos por ningún trámite ni entregar datos personales a personas o intermediarios que ofrezcan garantizar su continuidad dentro de los programas.

La directora de la entidad fue enfática en este punto, recalcando que las familias no tienen que volver a inscribirse, pagar por ningún trámite ni acudir a intermediarios para asegurar su permanencia. Esta advertencia busca prevenir posibles fraudes, cobros indebidos y engaños mientras se termina de definir la fecha exacta del cuarto ciclo de pagos.

Los hogares interesados pueden consultar el estado de su información a través de la Ventanilla Social y revisar de manera periódica los comunicados oficiales publicados por Prosperidad Social. El Departamento Nacional de Planeación advirtió, eso sí, que la plataforma podría presentar lentitud debido a la gran cantidad de personas que están ingresando simultáneamente para verificar sus datos.

Esa lentitud en la plataforma no afecta ni modifica la clasificación que ya tiene registrada cada hogar, y tampoco es necesario ingresar de forma repetida al sistema. Los beneficiarios deben tener presente que el aplazamiento del pago no debe interpretarse automáticamente como una exclusión del programa, ya que la revisión técnica sigue en curso y todavía no se han determinado con exactitud todos los efectos que tendrá el RUI sobre cada caso particular.

Prosperidad Social se comprometió a comunicar durante septiembre el cronograma definitivo, el operador encargado de los giros y las condiciones específicas para la entrega del cuarto ciclo. Mientras llega esa información oficial, la recomendación de la entidad sigue siendo evitar cualquier tipo de intermediario y consultar exclusivamente los canales institucionales habilitados para este fin.

La definición que está pendiente resultará clave para establecer no solo cuándo comenzarán finalmente los desembolsos, sino también qué hogares podrán seguir haciendo parte de estos programas sociales en el futuro. Hasta que eso se resuelva, las cerca de 700.000 familias que dependen de Renta Ciudadana tendrán que esperar el resultado de esta revisión y la publicación del nuevo calendario oficial de pagos.