Liberan a Carmen Becerra tras seis meses de secuestro en el Catatumbo
La líder social de La Gabarra había sido retenida junto con el odontólogo Jhonatan Santa Estrada, cuyo cuerpo fue encontrado días antes en zona rural de Cúcuta.

Después de aproximadamente seis meses de cautiverio, Carmen Areliz Becerra, reconocida líder social y comunitaria del Catatumbo, recuperó su libertad. La noticia se conoció el viernes 30 de octubre, luego de que su liberación permaneciera bajo reserva por razones de seguridad. Su caso había generado preocupación en Norte de Santander, especialmente después de que se confirmara el asesinato de su yerno, el odontólogo Jhonatan Pavel Santa Estrada, quien también había sido secuestrado en abril.
Becerra fue retenida el 19 de abril de 2026 junto con Santa Estrada en el corregimiento de La Gabarra, zona rural del municipio de Tibú. Ambos se desplazaban hacia la vereda La Paz cuando fueron interceptados. Desde entonces, sus familiares y habitantes de la región permanecieron a la espera de información sobre su paradero.
La liberación de la mujer representa un desenlace favorable después de meses de incertidumbre. Sin embargo, todavía no se conocen públicamente las condiciones en las que recuperó su libertad ni los detalles de las gestiones que permitieron su regreso.
Un secuestro que terminó en dos desenlaces distintos
El caso tomó un rumbo trágico cuando el cuerpo de Jhonatan Pavel Santa Estrada fue encontrado el domingo 25 de octubre en el corregimiento de Palmarito, en la zona rural de Cúcuta.
El odontólogo había trabajado durante cerca de diez años en La Gabarra, donde prestaba sus servicios profesionales a los habitantes de la comunidad. Su desaparición había generado preocupación entre pacientes, vecinos y personas cercanas, que reconocían su labor en una región con dificultades de acceso a servicios de salud.
Tras el hallazgo, el cuerpo fue trasladado a Medicina Legal. Debido a que no portaba documentos de identificación, fueron necesarios procedimientos forenses para establecer su identidad, confirmada posteriormente por las autoridades.
Las circunstancias exactas de su muerte continúan bajo investigación. Hasta los reportes conocidos no se había identificado públicamente a los responsables del secuestro ni del homicidio.
Carmen Becerra, una líder comunitaria de La Gabarra
Carmen Areliz Becerra es reconocida por su trabajo social y comunitario en la vereda San José, en jurisdicción de Tibú. Su desaparición generó preocupación entre los habitantes de la zona, que durante meses no contaron con información concluyente sobre su situación.
La reserva con la que se manejó su liberación estuvo relacionada con razones de seguridad. Por ello, los primeros reportes no incluyeron detalles sobre el lugar donde permaneció retenida, las circunstancias de su regreso ni las condiciones en las que se encuentra.
La falta de información pública sobre estos aspectos obliga a mantener cautela frente a versiones que puedan circular sin confirmación. Lo que se conoce hasta ahora es que la mujer recuperó su libertad después de permanecer secuestrada desde abril.
El secuestro continúa siendo una preocupación en Norte de Santander
El caso vuelve a poner la atención sobre la situación humanitaria y de seguridad que atraviesa el Catatumbo, una región afectada por la presencia y confrontación de organizaciones armadas ilegales.
Los secuestros, las amenazas, los desplazamientos y los homicidios han generado temor entre las comunidades, especialmente en zonas rurales donde la población enfrenta dificultades para denunciar y acceder a mecanismos de protección.
Organizaciones sociales y representantes de víctimas han advertido sobre la existencia de numerosas personas que continúan privadas de la libertad en Norte de Santander. Sin embargo, las cifras divulgadas por estas organizaciones pueden variar y deben distinguirse de los registros oficiales de las autoridades.
El secuestro de Becerra y Santa Estrada también evidencia los riesgos que enfrentan quienes desarrollan actividades comunitarias y prestan servicios esenciales en territorios afectados por la violencia.
La necesidad de esclarecer lo ocurrido
Aunque la liberación de Carmen Becerra representa una noticia favorable para su familia y la comunidad, todavía quedan preguntas sobre los hechos que rodearon su cautiverio y el asesinato del odontólogo.
Las autoridades deberán avanzar en las investigaciones para establecer quiénes fueron responsables de ambos secuestros, qué ocurrió durante los meses de cautiverio y bajo qué circunstancias murió Santa Estrada.
La recuperación de la libertad de Becerra pone fin a meses de incertidumbre sobre su paradero, pero no cierra el caso. La investigación judicial y las garantías de seguridad para la mujer y su familia siguen siendo asuntos fundamentales.
El desenlace también recuerda que detrás de cada secuestro hay familias y comunidades que enfrentan largos periodos de angustia. En el Catatumbo, la protección de la población civil y la búsqueda de quienes continúan desaparecidos siguen siendo necesidades urgentes para recuperar la tranquilidad en la región.

