Bogotá abre licitación de la PTAR Canoas: cuatro grupos compiten por la megaobra ambiental
La planta trataría cerca del 70 % de las aguas residuales de Bogotá y el 100 % de las del área urbana de Soacha, con un contrato previsto hasta 2050.

El proyecto, que compromete recursos por $22 billones y contempla pagos anuales cercanos a los $600.000 millones, busca reducir la contaminación del río Bogotá y tratar las aguas residuales de la capital y Soacha.
Bogotá avanza hacia una de las contrataciones de infraestructura ambiental más importantes de su historia. La Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá (EAAB) impulsa el proceso de licitación para seleccionar al responsable de construir y operar la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR) Canoas, una obra estratégica para reducir la carga contaminante que llega al río Bogotá.
El proyecto representa una inversión de largo plazo y ha requerido superar diferentes etapas técnicas, jurídicas, ambientales y financieras. En septiembre de 2026, el alcalde Carlos Fernando Galán y la gerente de la EAAB, Natasha Avendaño, anunciaron la aprobación de vigencias futuras por $22 billones corrientes por parte del CONFIS Distrital, un respaldo presupuestal que permitirá garantizar los recursos previstos para la construcción y operación de la planta.
La contratación despierta el interés de compañías y consorcios con experiencia internacional en infraestructura hídrica. La selección del contratista será determinante para establecer las condiciones definitivas de ejecución, financiación, puesta en marcha y mantenimiento de una instalación concebida para transformar el tratamiento de las aguas residuales en Bogotá y Soacha.

Cuatro grupos empresariales participan en la competencia
El proceso ha contemplado la participación de cuatro proponentes precalificados, entre empresas y asociaciones empresariales con experiencia en proyectos de saneamiento y tratamiento de aguas residuales.
Entre los grupos identificados por la EAAB se encuentran:
- Unión PTAR de la Sabana: integrada por Acciona y Sacyr.
- Promotora del Desarrollo de América Latina: compañía que participa de manera individual.
- APCA PTAR Canoas: integrada por Veolia y Mitsui & Co. Infrastructure Solutions.
- APCA Aguas Canoas: conformada por Beijing Enterprises Water Group, Shanghai Chengtou Sewage Treatment y China Harbour Engineering.
Estas firmas fueron identificadas durante las etapas previas de precalificación y estructuración de la contratación. La EAAB adelantó espacios de relacionamiento con los participantes para revisar documentos, recibir observaciones y precisar las condiciones técnicas, contractuales y financieras del proyecto.
La competencia no se limita al valor económico de las propuestas. La capacidad técnica y financiera, la experiencia en proyectos de gran escala, las condiciones de ejecución y las garantías para operar una infraestructura de esta magnitud serán aspectos relevantes en el proceso de selección.
La adjudicación permitirá definir qué proponente asumirá las obligaciones previstas en el contrato. Por ello, la apertura del proceso no debe confundirse con la selección definitiva de un ganador: esa decisión dependerá de las etapas y evaluaciones establecidas por la entidad contratante.
Una inversión de $22 billones y compromisos hasta 2050
Uno de los elementos centrales del proyecto es su esquema de financiación. La aprobación de vigencias futuras por $22 billones corrientes busca asegurar la disponibilidad de recursos durante la vigencia del contrato, prevista hasta 2050.
De acuerdo con la información divulgada por las autoridades distritales, la construcción y operación de la PTAR Canoas se financiará mediante un esquema de cofinanciación en el que participan la Alcaldía Mayor de Bogotá, la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR), la Gobernación de Cundinamarca y la EAAB.
La magnitud de los recursos comprometidos exige una planeación de largo plazo, debido a que la iniciativa incluye no solo la construcción de las instalaciones, sino también actividades de diseño, gestión social y ambiental, puesta en marcha, estabilización, operación y mantenimiento.
Las cifras asociadas a los pagos anuales y al valor total del contrato deben analizarse teniendo en cuenta su duración y las obligaciones que asumirá el concesionario. El valor de $22 billones corresponde a vigencias futuras expresadas en pesos corrientes y no debe interpretarse automáticamente como el costo exclusivo de la obra civil, separado de los compromisos de operación durante el periodo contractual.
¿Qué es la PTAR Canoas y por qué es tan importante?
La Planta de Tratamiento de Aguas Residuales Canoas se proyecta cerca del embalse del Muña, en jurisdicción de Soacha, Cundinamarca. Su propósito es tratar una proporción considerable de las aguas residuales generadas por Bogotá y la totalidad de las procedentes del casco urbano de Soacha.
Según la EAAB, la instalación tendrá un caudal medio de tratamiento de 16 metros cúbicos por segundo, equivalente a cerca de 498 millones de metros cúbicos de agua residual al año. Con esta capacidad, se espera tratar aproximadamente el 70 % de las aguas residuales generadas por Bogotá y el 100 % de las de la zona urbana de Soacha.
La infraestructura está concebida para beneficiar directamente a más de 7,3 millones de personas de ambas ciudades, al contribuir a mejorar las condiciones físicas, químicas y biológicas del río Bogotá.
El proyecto es especialmente relevante porque la contaminación del río constituye un problema ambiental que trasciende los límites de la capital. Su cuenca atraviesa numerosos municipios y está vinculada con actividades agrícolas, productivas y ecosistemas que dependen de la calidad del agua.
La operación de Canoas podría representar un avance sustancial en el saneamiento de la cuenca, aunque sus resultados dependerán también del funcionamiento adecuado de los sistemas de conducción, de la infraestructura complementaria y del cumplimiento de las obligaciones ambientales.
Tecnología y aprovechamiento de residuos
La propuesta de la PTAR Canoas contempla componentes tecnológicos destinados a mejorar la eficiencia del tratamiento y reducir el impacto ambiental de la operación.
Entre los elementos previstos se encuentran la cogeneración de energía a partir de biogás, el reúso del agua residual tratada, el secado térmico de biosólidos y la utilización de herramientas de modelación digital e instrumentación para apoyar la gestión de las instalaciones.
El aprovechamiento del biogás puede contribuir a generar energía a partir de los procesos asociados al tratamiento de aguas residuales. Por su parte, el reúso del agua tratada abre posibilidades para destinarla a usos compatibles con su calidad, mientras que el manejo de los biosólidos resulta fundamental para controlar los residuos derivados del proceso.
La integración de estas tecnologías deberá traducirse en resultados verificables durante la operación: eficiencia del tratamiento, cumplimiento de los parámetros ambientales, manejo adecuado de los residuos y sostenibilidad de los costos operativos.
Un proyecto que lleva décadas en preparación
La PTAR Canoas no es una iniciativa reciente. Su desarrollo ha atravesado distintas etapas de planeación, estructuración contractual, trámites ambientales y búsqueda de financiación.
En diciembre de 2025, la EAAB informó que las cuatro firmas precalificadas habían recibido borradores de los documentos de solicitud de ofertas, del contrato de concesión y de los anexos técnicos para su revisión y presentación de observaciones. La entidad señaló entonces que el proceso buscaba contratar las actividades necesarias para financiar, diseñar, construir, poner en funcionamiento y operar la planta.
Posteriormente, la aprobación de las vigencias futuras por parte del CONFIS Distrital, en septiembre de 2026, constituyó un nuevo paso para respaldar financieramente la contratación.
El proyecto también ha contado con el acompañamiento del Banco Mundial en la estructuración del proceso de concesión y su interventoría, según la información divulgada por las autoridades.
La trayectoria de la iniciativa evidencia la complejidad de desarrollar una obra de esta magnitud, en la que deben coordinarse recursos públicos, decisiones administrativas, requisitos ambientales y compromisos contractuales de largo plazo.
Los retos que vienen después de la licitación
La selección del contratista será apenas uno de los hitos del proyecto. Una vez se definan las condiciones contractuales y se avance en la ejecución, será necesario garantizar que las obras cumplan los cronogramas, las especificaciones técnicas y los compromisos ambientales establecidos.
También será importante mantener la transparencia en el manejo de los recursos, la supervisión del contrato y la publicación de los avances. Por tratarse de una inversión de largo plazo, la ciudadanía tendrá interés en conocer cómo evolucionan los costos, qué obligaciones asume cada entidad financiadora y cuáles son los resultados efectivos del tratamiento de las aguas residuales.
La puesta en marcha de la PTAR Canoas podría convertirse en un punto de inflexión para el saneamiento del río Bogotá. Sin embargo, el impacto real dependerá de que la infraestructura se construya, opere y mantenga de manera eficiente, y de que las demás acciones de recuperación de la cuenca avancen de forma coordinada.
La licitación de Canoas marca así una etapa decisiva para Bogotá y Soacha. La competencia entre los proponentes, el respaldo financiero y la capacidad de convertir los compromisos contractuales en resultados ambientales serán determinantes para que el proyecto avance desde la planeación hacia una solución efectiva para la contaminación del río.

