Duque lanza una advertencia sobre la salud mental: ”Nunca había tenido tanto protagonismo”
Durante el foro HumanaMENTE, realizado en Bogotá, el expresidente pidió fortalecer la prevención, la atención temprana y las políticas públicas de bienestar emocional.

Desde el foro internacional HumanaMENTE, realizado en Bogotá, el expresidente advirtió sobre el aumento de la soledad, los desafíos que enfrentan niños y adolescentes y el impacto de los problemas de salud mental en el desarrollo de las sociedades.
La salud mental se ha convertido en uno de los grandes desafíos sociales de la actualidad. Así lo planteó el expresidente colombiano Iván Duque durante la apertura de HumanaMENTE, un foro internacional que reunió en Bogotá a expertos, investigadores, líderes empresariales y representantes de organismos internacionales para debatir sobre el bienestar emocional y su relación con el desarrollo humano.
El encuentro, celebrado el 22 de octubre en el auditorio de la Universidad EAN, fue organizado por la Fundación Innovación para el Desarrollo, iniciativa cofundada por Duque y su esposa, María Juliana Ruiz. La jornada buscó ampliar la conversación sobre la salud mental más allá del ámbito clínico y examinar sus efectos en la educación, el trabajo, la productividad, la tecnología y las relaciones sociales.
Durante su intervención, el exmandatario sostuvo que la salud mental está adquiriendo una relevancia sin precedentes en la vida pública. A su juicio, las rápidas transformaciones tecnológicas y sociales están modificando la manera en que las personas se relacionan, aprenden y enfrentan las dificultades cotidianas.
"El reto más sensible, así como el mundo avanza en múltiples frentes, la salud mental está adquiriendo un protagonismo que quizás nunca antes había estado tan presente en nuestra realidad social", afirmó Duque al inaugurar el foro.
La soledad y el uso de dispositivos digitales, entre las principales preocupaciones
Uno de los puntos centrales del discurso de Duque fue el cambio en las formas de interacción social, especialmente durante la infancia y la adolescencia. El expresidente señaló que, durante las últimas décadas, las actividades colectivas han cedido terreno frente a dinámicas de interacción más solitarias, mediadas por teléfonos, tabletas y otros dispositivos electrónicos.
"Estamos pasando de los juegos colectivos a la interacción en soledad con dispositivos digitales", manifestó.

Duque advirtió que la soledad aparece cada vez más temprano en la vida de las personas y que este fenómeno merece atención por sus posibles consecuencias emocionales y sociales. También destacó la importancia de reconocer oportunamente problemas como la ansiedad y la depresión, en particular entre niños y adolescentes.
El exmandatario insistió en que estos trastornos no deben ser ignorados ni tratados como dificultades pasajeras sin importancia. Cuando no se identifican y atienden a tiempo, pueden agravarse y aumentar el riesgo de consecuencias severas. Por ello, planteó la necesidad de fortalecer la prevención, mejorar el acceso a los servicios de atención y promover entornos familiares, educativos y comunitarios que favorezcan el bienestar emocional.
El impacto económico también preocupa a los expertos
Durante su intervención, Duque defendió que la salud mental no debe abordarse exclusivamente como un asunto individual, sino también como una condición relacionada con el desarrollo económico y la calidad de vida de la población.
Para ilustrar la dimensión del problema, el expresidente presentó cifras sobre la prevalencia de los trastornos mentales y sus consecuencias laborales y económicas. Según los datos que citó durante el evento, cerca del 15 % de la población latinoamericana tendría algún tipo de trastorno mental. También mencionó pérdidas globales equivalentes a miles de millones de jornadas laborales y costos económicos que, de acuerdo con las cifras expuestas, superarían los 600.000 millones de dólares anuales en Europa.
Estas cifras fueron utilizadas para subrayar que los problemas de salud mental pueden repercutir en la productividad, el desempeño laboral y las oportunidades de desarrollo. Sin embargo, los indicadores citados durante el discurso corresponden a estimaciones que deben interpretarse según su metodología, periodo de medición y población de referencia.
"Si alguien tiene duda de que la salud mental no es un tema de desarrollo, ahí está la respuesta", sostuvo Duque, quien pidió una respuesta más propositiva, creativa y empática ante esta realidad.
Su planteamiento apunta a que las políticas públicas y las estrategias institucionales no se limiten a atender los casos cuando ya existe una crisis, sino que incorporen acciones preventivas y mecanismos que faciliten la identificación temprana de las dificultades emocionales.
Un foro con expertos internacionales de Harvard y Oxford
HumanaMENTE convocó a especialistas de distintas disciplinas para analizar la salud mental desde perspectivas científicas, educativas, empresariales y sociales. Entre los participantes figuraron el psiquiatra Nassir Ghaemi, vinculado a Harvard Medical School, y Zoltán Molnár, profesor de neurociencia del desarrollo de la Universidad de Oxford.
La agenda también incluyó intervenciones de representantes de Gallup, el Banco Interamericano de Desarrollo, organismos internacionales, empresas y centros de investigación. El objetivo fue conectar el conocimiento científico sobre el cerebro y las emociones con los desafíos que enfrentan las personas en sus entornos cotidianos.
La participación de especialistas en neurociencia permitió ampliar la discusión hacia el desarrollo cerebral, los procesos de aprendizaje y la influencia del entorno durante las primeras etapas de la vida. Estos asuntos son relevantes para comprender por qué la prevención, el acompañamiento familiar y las condiciones educativas pueden desempeñar un papel importante en el bienestar a largo plazo.
La convocatoria también buscó involucrar a jóvenes en la conversación mediante espacios colaborativos orientados a identificar desafíos y explorar posibles respuestas frente a los problemas de salud mental.
La salud mental, una tarea que involucra a toda la sociedad
El mensaje de Duque en HumanaMENTE puso el foco en una problemática que atraviesa distintas dimensiones de la vida: desde la manera en que los niños construyen vínculos hasta las condiciones en las que los adultos trabajan, estudian y participan en sus comunidades.
La discusión planteada en el foro invita a examinar cómo las familias, las instituciones educativas, las empresas y los gobiernos pueden contribuir a entornos que favorezcan el bienestar emocional. También destaca la importancia de reducir el estigma asociado a los trastornos mentales y de facilitar que las personas busquen ayuda cuando la necesitan.
Más allá de las cifras y de las intervenciones de los invitados, el encuentro dejó sobre la mesa una pregunta de fondo: cómo lograr que la salud mental ocupe un lugar permanente en las decisiones públicas y privadas, en lugar de recibir atención únicamente cuando sus consecuencias se hacen evidentes.
Para Duque, reconocer la dimensión social y económica de este desafío es un paso necesario para impulsar respuestas más oportunas, humanas y sostenibles.

