Afiliaciones a cajas de compensación crecen apenas 1,1 % en 2026
La desaceleración pone el foco en el empleo formal, la cobertura social y las presiones financieras del sistema, incluida una deuda del sector salud estimada en $3,5 billones.

Las afiliaciones al sistema de compensación familiar colombiano registran un crecimiento de 1,1 % en lo corrido de 2026, una desaceleración frente al promedio anual histórico de 6,2 %, según afirmó Adriana Guillén, presidenta ejecutiva de Asocajas, en una entrevista publicada por La República el 20 de octubre.
La cifra pone el foco sobre la evolución del empleo formal y la capacidad del sistema para ampliar su cobertura. Las cajas de compensación familiar ofrecen servicios de recreación, educación, vivienda, crédito social y otros beneficios para los trabajadores afiliados y sus familias. Su financiación depende principalmente de los aportes parafiscales que realizan los empleadores, por lo que la dinámica del empleo formal influye en el comportamiento del sistema.
La advertencia de Asocajas no significa que las afiliaciones hayan disminuido en términos absolutos. El dato divulgado indica que el crecimiento se ha moderado, aunque para determinar su magnitud exacta es necesario conocer el corte estadístico utilizado y la comparación aplicada.
Un sistema ligado al empleo formal
Las cajas de compensación familiar forman parte del sistema colombiano de protección social. A través de ellas, los trabajadores afiliados y sus beneficiarios pueden acceder a programas de recreación, formación, subsidios de vivienda, servicios de crédito y otras prestaciones, de acuerdo con las condiciones de cada programa.
El sistema también cumple una función redistributiva, especialmente para los trabajadores de menores ingresos. Los subsidios monetarios y en especie, junto con los servicios sociales, buscan aliviar parte de los gastos de los hogares y facilitar el acceso a oportunidades que podrían resultar más costosas por otras vías.
Por eso, la evolución de las afiliaciones no es únicamente un indicador administrativo. También ofrece una referencia sobre la capacidad del sistema para incorporar nuevos trabajadores y ampliar la población que puede beneficiarse de sus servicios.
La desaceleración frente al promedio histórico
Según Guillén, el crecimiento de las nuevas afiliaciones se ha desacelerado en los últimos años. El promedio histórico citado por la dirigente es de 6,2 % anual, mientras que el aumento registrado en 2026 se sitúa en 1,1 %.
La comparación sugiere un ritmo de expansión menor, pero no permite concluir por sí sola cuáles son sus causas. Para establecer si el comportamiento está relacionado con la creación de empleo, la formalización laboral, los cambios sectoriales o las condiciones económicas, se requiere examinar las series estadísticas oficiales y el periodo exacto de medición.
También es importante distinguir entre el número de trabajadores afiliados y la cantidad total de personas cubiertas. Un trabajador puede tener personas a cargo que acceden a distintos servicios, por lo que ambas cifras describen dimensiones diferentes del alcance del sistema.
Los retos financieros de las cajas
En la entrevista, la presidenta de Asocajas también advirtió sobre las presiones financieras que enfrenta el sistema, entre ellas una deuda del sector salud estimada en $3,5 billones. La cifra fue mencionada por la dirigente y requiere diferenciarse de las obligaciones específicas de cada caja y de las cuentas pendientes entre los distintos actores del sistema de salud.
La situación financiera es relevante porque las cajas administran programas sociales que deben mantener continuidad y cobertura. Sin embargo, la deuda señalada no debe atribuirse automáticamente a todas las cajas por igual ni interpretarse como una pérdida equivalente de recursos de los programas de compensación familiar.
La evaluación de estos retos exige conocer quiénes son los deudores, cuál es la naturaleza de las obligaciones y qué medidas se han adoptado para resolverlas. También requiere examinar la evolución de los ingresos, los gastos y las responsabilidades de cada entidad.
Qué significa para los trabajadores
Para los afiliados, la evolución del sistema puede influir en la capacidad de las cajas para sostener y ampliar sus programas. No obstante, el crecimiento de las afiliaciones no determina automáticamente la disponibilidad de cada beneficio, que depende de requisitos, presupuestos, reglas específicas y capacidad operativa.
El dato también invita a observar el comportamiento del empleo formal. Si el ritmo de incorporación de nuevos trabajadores se mantiene por debajo de sus referencias históricas, será importante identificar qué sectores están creando puestos de trabajo, cuáles enfrentan dificultades de formalización y cómo evoluciona la participación laboral.
La desaceleración reportada por Asocajas constituye una señal para seguir de cerca la relación entre empleo formal, financiación parafiscal y cobertura social. Para establecer sus causas y sus efectos, será necesario contrastar las declaraciones del sector con las estadísticas oficiales de afiliación y mercado laboral.
El desafío consiste en mantener la capacidad del sistema para ofrecer servicios y apoyos a los hogares mientras se identifican los factores que están limitando su crecimiento. Más allá del porcentaje anual, la información que permitirá dimensionar el problema será la evolución del número de afiliados, las personas cubiertas, los recursos disponibles y los beneficios efectivamente utilizados.

