Pese al repunte del sector, las ventas de calzado y
Pese al repunte del sector, las ventas de calzado y artículos de cuero disminuyeron 9%, mientras que las prendas de vestir y textiles cayeron 5,9% Gráfico La Republica

El comercio minorista colombiano mantuvo su tendencia de crecimiento durante agosto de 2026, aunque con diferencias importantes entre las categorías de productos. Las ventas reales aumentaron 7,3 % frente al mismo mes de 2025, impulsadas principalmente por la comercialización de vehículos y motocicletas, de acuerdo con la Encuesta Mensual de Comercio (EMC) publicada por el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) el 16 de octubre.

El resultado superó el crecimiento anual de 5,3 % registrado en julio y confirma que el comercio continúa mostrando mayor dinamismo que otras actividades productivas, como la industria manufacturera, que en agosto reportó una caída de 3,7 % en su producción real.

Sin embargo, el crecimiento no fue uniforme. Mientras las ventas de vehículos, electrodomésticos y algunos productos de cuidado personal aumentaron, las de ropa, calzado y equipos informáticos disminuyeron. Esta diferencia permite observar que el repunte comercial está concentrado en determinadas líneas de mercancías y no representa necesariamente una expansión equivalente en todos los segmentos del consumo.

Los vehículos lideran el crecimiento

La principal contribución al resultado de agosto provino de las ventas de vehículos automotores y motocicletas destinados principalmente al uso de los hogares, que aumentaron 35,8 % frente al mismo mes del año anterior. Esta categoría aportó 3,6 puntos porcentuales al crecimiento total del comercio minorista.

Las ventas de otros vehículos automotores y motocicletas también registraron un comportamiento positivo, con un incremento anual de 26,2 % y una contribución de 2,2 puntos porcentuales.

A estas actividades se sumaron los electrodomésticos y muebles para el hogar, cuyas ventas crecieron 11,3 %. Las bebidas no alcohólicas aumentaron 18,1 %, mientras que los productos de aseo personal, cosméticos y perfumería avanzaron 10,2 %.

El desempeño de estos grupos muestra que el crecimiento comercial se apoyó tanto en bienes de mayor valor, como los vehículos, como en productos relacionados con el equipamiento del hogar y el consumo cotidiano.

No obstante, las estadísticas de ventas no permiten determinar por sí solas si los compradores financiaron sus adquisiciones mediante crédito, utilizaron ahorros o respondieron a promociones comerciales. Para establecer esas causas sería necesario contrastar los resultados con información adicional sobre financiación, ingresos de los hogares y confianza del consumidor.

Vestuario, calzado y tecnología pierden terreno

En contraste con el crecimiento de los vehículos y los electrodomésticos, varias categorías registraron caídas. Las ventas de calzado y artículos de cuero disminuyeron 9 % en agosto, mientras que las de prendas de vestir y productos textiles retrocedieron 5,9 %. Los equipos de informática y telecomunicaciones destinados al uso personal o doméstico cayeron 4,7 %.

Estas cifras reflejan un comportamiento desigual entre los distintos mercados de consumo. Aunque el total de las ventas minoristas aumentó, algunos segmentos enfrentaron una menor demanda en comparación con agosto del año anterior.

La diferencia es relevante para las empresas porque el crecimiento agregado puede ocultar dificultades particulares. Un establecimiento dedicado a la venta de vehículos puede experimentar una coyuntura favorable, mientras que un negocio de ropa o calzado puede enfrentar menores ingresos durante el mismo periodo.

Por esa razón, el resultado general debe leerse junto con el desempeño de cada actividad y no como una señal de recuperación uniforme para todos los comerciantes.

El comercio acumula un crecimiento de 10,9 %

Entre enero y agosto de 2026, las ventas reales del comercio minorista y de vehículos aumentaron 10,9 % frente al mismo periodo de 2025. El acumulado confirma que el sector mantiene una trayectoria positiva en lo corrido del año.

Sin embargo, el peso de los vehículos es significativo. Al excluir las ventas de automóviles y motocicletas, el crecimiento acumulado se reduce a 6,1 %. La diferencia evidencia la influencia de este segmento en el resultado general.

En el balance de los primeros ocho meses del año también sobresalieron los equipos de sonido y video, con un aumento de 44,3 %, y los libros, la papelería y los útiles escolares, cuyas ventas crecieron 35,4 %.

En sentido contrario, los combustibles para vehículos automotores fueron la única categoría con variación negativa en el acumulado, con una disminución de 0,7 %.

Estas cifras ayudan a entender que el comercio no depende de una sola tendencia: las decisiones de compra, la renovación de bienes duraderos y el comportamiento de los distintos mercados generan resultados diferentes entre sectores.

Las ventas avanzan más que el empleo

El crecimiento comercial tampoco se trasladó en la misma proporción a la ocupación laboral. En agosto, el personal ocupado en el comercio minorista aumentó 1,4 % anual, frente al crecimiento de 7,3 % registrado por las ventas reales.

Dentro del empleo, el personal permanente aumentó 3,3 % y el número de aprendices creció 6,3 %. En contraste, el personal temporal contratado a través de empresas disminuyó 8,6 %, mientras que el temporal directo cayó 2,3 %.

La diferencia entre el crecimiento de las ventas y el del empleo no demuestra por sí sola que el comercio esté sustituyendo trabajadores por tecnología o que se esté produciendo una reducción generalizada de puestos de trabajo. Sí muestra que el dinamismo comercial no se tradujo en un aumento equivalente de la ocupación durante el mes.

Para evaluar la calidad de la recuperación será importante observar si el crecimiento de las ventas se mantiene y si, en los próximos periodos, se refleja en nuevas contrataciones y una mayor estabilidad laboral.

Una señal positiva, pero no suficiente para medir toda la economía

El comportamiento del comercio ofrece una señal favorable para la actividad económica, porque las ventas minoristas permiten observar parte de la demanda interna. Sin embargo, no bastan para determinar por sí solas el estado general de la economía colombiana.

La industria manufacturera, por ejemplo, registró una contracción en agosto, a pesar del crecimiento comercial. Esta divergencia muestra que la demanda y la producción pueden evolucionar de manera distinta durante un mismo periodo.

Además, las ventas reales descuentan el efecto de los precios, por lo que el crecimiento reportado no debe confundirse con un aumento equivalente en el valor nominal de las transacciones. Para interpretar el resultado también es necesario considerar el ingreso disponible de los hogares, el costo del crédito, el empleo y la evolución de los precios.

El próximo reto será determinar si el dinamismo del comercio se mantiene durante los últimos meses del año y si logra extenderse a categorías que todavía muestran retrocesos. Por ahora, las cifras del DANE confirman un crecimiento importante de las ventas minoristas, impulsado principalmente por vehículos y motocicletas, pero con diferencias marcadas entre productos y un avance más moderado del empleo.