Iván Cepeda desafía a De La Espriella tras las marchas: ”Que se prepare”
El senador criticó la actuación de las autoridades y advirtió sobre posibles restricciones a la movilización pacífica, mientras el presidente defendió el balance oficial de la jornada.

El senador cuestionó el decreto del Gobierno sobre la protesta social y aseguró que las movilizaciones del 14 de octubre son el comienzo de una oposición más amplia contra el Ejecutivo. El presidente, por su parte, defendió la actuación de las autoridades y reiteró su posición frente a los actos de violencia.
El senador Iván Cepeda se pronunció este jueves 15 de octubre de 2026 sobre las manifestaciones realizadas el día anterior en distintas ciudades de Colombia contra el Gobierno del presidente Abelardo De La Espriella. El congresista, una de las principales figuras de la oposición, cuestionó la respuesta de las autoridades durante la jornada y volvió a criticar el decreto expedido por el Ejecutivo para regular la protesta social.
A través de su cuenta en la red social X, Cepeda puso en duda que el Gobierno estuviera garantizando plenamente el derecho a la movilización pacífica. Según su interpretación, las actuaciones registradas durante las marchas contradicen las garantías anunciadas por el Ejecutivo y podrían abrir la puerta a intervenciones arbitrarias contra quienes participan en manifestaciones.
El senador también sostuvo que las movilizaciones del miércoles representan el inicio de un proceso de oposición más amplio frente a las políticas del Gobierno. En ese contexto, dirigió un mensaje al jefe de Estado con el que dejó clara su intención de mantener la confrontación política: le advirtió que debía prepararse para las próximas jornadas de movilización.
Cepeda volvió a cuestionar el decreto sobre la protesta social
Uno de los principales puntos de la declaración del senador fue el decreto expedido por el Gobierno para establecer las condiciones de actuación de las autoridades durante las manifestaciones, especialmente cuando se presenten alteraciones del orden público, violencia o daños a bienes públicos y privados.
Cepeda considera que la normativa podría utilizarse como un instrumento para restringir el ejercicio de la protesta. Desde su perspectiva, las disposiciones del Gobierno generan preocupación sobre el alcance de la intervención de la Fuerza Pública y las garantías para quienes se movilizan pacíficamente.
El congresista afirmó que lo ocurrido durante la jornada del 14 de octubre contradice los compromisos del Ejecutivo de permitir las manifestaciones pacíficas y limitar la intervención de las autoridades a situaciones en las que se presenten hechos de violencia.
Estas afirmaciones corresponden a la posición política expresada por Cepeda y se producen en medio de un debate sobre los límites de la actuación policial, la protección de los derechos ciudadanos y las medidas que puede adoptar el Estado para preservar el orden público.
El decreto se convirtió así en uno de los principales focos de discusión entre el Gobierno y los sectores de oposición, que han anunciado su intención de continuar ejerciendo presión política mediante movilizaciones y otros mecanismos institucionales.
Las marchas del 14 de octubre marcaron un nuevo pulso político
Las manifestaciones se desarrollaron el miércoles en Bogotá y otras ciudades del país. Diferentes sectores sociales y políticos participaron en las jornadas para expresar su rechazo a las decisiones del Gobierno y plantear sus cuestionamientos frente a la agenda del presidente De La Espriella.
En la capital, el expresidente Gustavo Petro también estuvo presente durante las movilizaciones, en una jornada que concentró la atención sobre la capacidad de convocatoria de los sectores vinculados al petrismo y otras organizaciones opositoras.
Aunque la participación varió entre ciudades y no se conoció de inmediato un balance oficial consolidado sobre el número total de asistentes, las marchas tuvieron relevancia política por tratarse de una de las primeras movilizaciones nacionales contra la actual administración.
Para Cepeda, las manifestaciones no deben entenderse como un hecho aislado. El senador aseguró que representan el comienzo de una movilización más amplia contra el Gobierno y sus políticas, con la que la oposición buscaría mantener su presencia en el debate público.
La jornada también evidenció la disputa entre el Ejecutivo y sus contradictores sobre la forma de interpretar y garantizar el derecho a la protesta. Mientras los sectores opositores expresan preocupación por las restricciones que podría implicar el nuevo decreto, el Gobierno insiste en la necesidad de proteger a los ciudadanos y evitar que las manifestaciones deriven en hechos violentos.
De La Espriella defendió el balance de las movilizaciones
Por su parte, el presidente Abelardo De La Espriella presentó un balance de la jornada durante la noche del miércoles. Según el mandatario, el 98 % de las manifestaciones transcurrieron de manera pacífica.
El Gobierno ha sostenido que respalda el derecho constitucional a la protesta, pero advierte que ese derecho no ampara agresiones, destrucción de bienes ni acciones violentas que afecten a otros ciudadanos.
La posición del Ejecutivo se centra en mantener el equilibrio entre la garantía de las libertades ciudadanas y la obligación de las autoridades de preservar la seguridad y el orden público. En ese marco, el decreto busca establecer criterios para la intervención de la Fuerza Pública cuando se presenten situaciones que requieran su actuación.
Las diferencias con Cepeda se concentran, precisamente, en la interpretación de esas disposiciones y en la confianza que ofrece el Gobierno sobre su aplicación. Mientras el senador advierte sobre posibles riesgos para las libertades civiles, el Ejecutivo defiende las medidas como parte de su estrategia para prevenir la violencia durante las movilizaciones.
Una confrontación que podría continuar en las calles
Las declaraciones de Cepeda anticipan que la oposición seguirá cuestionando las decisiones del Gobierno y podría recurrir nuevamente a las movilizaciones para expresar su rechazo a las políticas oficiales.
El desafío para el Ejecutivo será garantizar el derecho a la protesta, facilitar la participación ciudadana y demostrar que las disposiciones del decreto se aplican conforme a la ley, con criterios de necesidad y proporcionalidad en la actuación de las autoridades.
Para los sectores opositores, el reto será mantener la capacidad de convocatoria y canalizar sus demandas mediante mecanismos pacíficos y democráticos. La evolución de esta relación también dependerá de las decisiones que adopte el Gobierno frente a las críticas y de las respuestas institucionales que surjan alrededor de la regulación de las manifestaciones.
Por ahora, el mensaje de Cepeda deja en evidencia que las marchas del 14 de octubre no cerraron el debate sobre la protesta social. Por el contrario, abrieron un nuevo capítulo de confrontación política entre el senador y el presidente Abelardo De La Espriella, en un escenario donde las garantías ciudadanas, el orden público y el papel de la oposición seguirán en el centro de la discusión nacional.

