Inundaciones en Acandí dejan 2.500 familias afectadas y el 70 % del casco urbano bajo el agua
El desbordamiento simultáneo de cinco corrientes obligó a evacuar a habitantes y llevó a la Alcaldía a declarar la emergencia para gestionar ayuda humanitaria.

Una grave emergencia por inundaciones mantiene en alerta a los habitantes de Acandí, municipio ubicado en el norte del departamento del Chocó. Las intensas lluvias registradas desde el viernes 30 de octubre provocaron el desbordamiento simultáneo de varios ríos, dejando cerca de 2.500 familias afectadas y aproximadamente el 70 % del casco urbano bajo el agua, según los primeros balances divulgados por las autoridades locales.
El alcalde de Acandí, Luis Fernando Martínez, calificó el episodio como una de las inundaciones más graves en la historia del municipio. De acuerdo con sus declaraciones, cinco corrientes aumentaron sus caudales de manera simultánea, ocasionando que el agua ingresara a viviendas, establecimientos comerciales y sectores que anteriormente no habían experimentado afectaciones de esta magnitud.
Entre los barrios más golpeados se encuentran Villa Estadio, 14 de Abril, Gabriel Olivares y Villanueva. En algunas viviendas, el nivel del agua alcanzó aproximadamente 1,80 metros, mientras numerosas calles quedaron completamente cubiertas, dificultando la movilidad de los habitantes.
Evacuaciones y familias que perdieron sus pertenencias
Ante el rápido aumento de los niveles de los ríos, el Cuerpo de Bomberos, la Policía Nacional y la Oficina Municipal de Gestión del Riesgo activaron operaciones de evacuación utilizando balsas inflables.
Los organismos de socorro trasladaron a niños, adultos mayores y otras personas que permanecían en viviendas rodeadas por el agua. También se adelantaron labores para rescatar animales de compañía y acompañar a las familias que necesitaban abandonar sus hogares.
El alcalde señaló que numerosas personas perdieron colchones, electrodomésticos, ropa y otros elementos esenciales. En algunos sectores, las dificultades de acceso han complicado el levantamiento del censo de damnificados y la identificación de las necesidades más urgentes.
Hasta los primeros reportes conocidos no se habían confirmado víctimas mortales ni personas lesionadas como consecuencia directa de las inundaciones. Sin embargo, las autoridades mantienen las verificaciones en los sectores afectados.
Los daños también alcanzan los cultivos y la actividad ganadera
La emergencia no se limita a las viviendas y los establecimientos comerciales. Las crecientes también afectaron terrenos agrícolas y predios ganaderos, generando pérdidas para las familias que dependen de estas actividades.
El mandatario municipal advirtió que la destrucción de cultivos podría comprometer la seguridad alimentaria de la población. Asimismo, habitantes y organismos de socorro reportaron que algunos animales fueron arrastrados por las corrientes hacia el golfo de Urabá.
Por ahora, no existe un consolidado definitivo sobre las pérdidas agrícolas y pecuarias. La dimensión de los daños deberá establecerse mediante las evaluaciones que adelantan las autoridades municipales y los organismos de atención de emergencias.
La afectación de las actividades productivas representa una preocupación adicional, debido a que muchas familias dependen de la agricultura y la ganadería para su sustento diario.
La Alcaldía declara la emergencia y solicita apoyo nacional
Ante la magnitud de las afectaciones, la administración municipal declaró formalmente la situación de emergencia para facilitar la coordinación con las autoridades departamentales y nacionales, así como la gestión de recursos destinados a la atención humanitaria.
Entre las principales necesidades identificadas se encuentran alimentos, agua potable, elementos de aseo, colchones y otros artículos de primera necesidad para las familias que perdieron sus pertenencias.
La gobernadora del Chocó, Nubia Carolina Córdoba-Curi, anunció que se desplazaría este domingo 1 de noviembre a Acandí, junto con el equipo departamental de Gestión del Riesgo, para acompañar a la administración municipal y coordinar la entrega de ayuda humanitaria.
También se inició la articulación con la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), con el propósito de evaluar las necesidades y fortalecer la capacidad de respuesta institucional.
Una emergencia que evidencia la vulnerabilidad del territorio
La situación de Acandí vuelve a poner de manifiesto la vulnerabilidad de varias comunidades del Chocó frente a los fenómenos climáticos y las crecientes súbitas de los ríos.
Según las autoridades municipales, el territorio ya había enfrentado diferentes emergencias relacionadas con lluvias, vendavales y afectaciones a la infraestructura durante 2026. Esta recurrencia aumenta la preocupación por la capacidad de recuperación de las familias y la necesidad de fortalecer los mecanismos de prevención y respuesta.
El desafío inmediato consiste en garantizar la asistencia a los hogares damnificados, recuperar la movilidad en los sectores afectados y evaluar los daños en viviendas, cultivos y vías rurales.
Más allá de la atención de emergencia, lo ocurrido plantea la necesidad de desarrollar estrategias de prevención, infraestructura de protección y acompañamiento permanente a las comunidades expuestas a inundaciones.
Mientras continúan las evaluaciones, cientos de familias esperan que la declaratoria de emergencia se traduzca en ayuda efectiva y en soluciones que les permitan recuperar sus hogares y medios de subsistencia.

