Ecopetrol pide a la Fiscalía investigar contrato de US$172 millones para la Regasificadora del Pacífico
La indagación busca establecer si hubo irregularidades, tráfico de influencias, conflictos de intereses o cambios contractuales en un proyecto que registra retrasos.

La Unidad Investigativa de El Tiempo estableció que, a la par con las obras de la Regasificadora del Pacífico, avanza una indagación radicada por la propia Ecopetrol el 2 de septiembre ante la Fiscalía, en la que se pide investigar la manera como, en tiempos de Gustavo Petro y de Ricardo Roa, se adjudicó el proyecto —tasado en US$172 millones— a Puertos, Inversiones y Obras (PIO SAS).
Qué busca establecer la indagación
Este es uno de los capítulos de los macrocasos que adelanta la auditoría interna de la petrolera estatal. Lo que se busca establecer o descartar es si hubo irregularidad en la adjudicación del negocio, que debió entrar a funcionar el 1 de agosto de 2026. Además, se investiga si existió un presunto tráfico de influencias, conflicto de intereses, algún tipo de modificación precontractual o contractual, e incluso la omisión de multas por los retrasos registrados en el proyecto.
Es central subrayar que se trata, hasta el momento, de una denuncia y de una indagación en curso; ninguno de los mencionados ha sido condenado por estos hechos, y varios de ellos han rechazado expresamente los señalamientos.
Qué es la Regasificadora del Pacífico
El proyecto busca facilitar la importación de gas natural licuado (GNL) por Buenaventura y su posterior transporte hacia Buga, Valle del Cauca, donde se realizaría el proceso de regasificación. El contrato suscrito con Ecopetrol contempla una capacidad contratada de 60 millones de pies cúbicos diarios y una operación inicial de cinco años, en un proyecto considerado clave para reforzar el abastecimiento de gas natural del país, ante la menor producción nacional y el aumento de la demanda.
Un origen que se remonta seis meses atrás
Según reconstruyó El Tiempo, el caso se empezó a mover hace seis meses, cuando ese mismo diario reveló un enjambre de firmas ligadas a Bayron Triana, entonces vicepresidente de Energías para la Transición de Ecopetrol, cercano a Ricardo Roa. Triana quedó a cargo de la Gerencia de Proyectos de Transición, encargada del trámite, mientras la adjudicación final correspondió a la Vicepresidencia de Logística de la compañía.
Los antecedentes de Einstein Mauricio Gómez
Entre las personas mencionadas en la indagación aparece Einstein Mauricio Gómez Machado, ingeniero que figura como consejero delegado de la Regasificadora del Pacífico desde 2025. Según reconstruyó El Tiempo, Gómez fue comisionado de la Comisión de Regulación de Energía y Gas (Creg) en 2012, posteriormente asesor de PIO en 2018, y habría aspirado a la Vicepresidencia Comercial de Ecopetrol en 2024, además de haber sido contratista de la Creg ese mismo año. El informe también señala que Gómez fue jefe de Bayron Triana durante su paso por la Creg.
Una supuesta exigencia de pago que se investiga
La versión bajo revisión menciona una supuesta exigencia de cuatro centavos de dólar por cada millón de pies cúbicos negociados, aunque esta información corresponde a una versión sujeta a verificación dentro de la propia indagación, y no a un hecho establecido judicialmente.
Las negativas de los señalados
Frente a estos señalamientos, Bayron Triana ha negado haber cometido cualquier conducta irregular de su parte, y ha atribuido los anónimos y denuncias en su contra a una campaña de desprestigio. El dueño de PIO SAS también negó que funcionarios de Ecopetrol le hubieran solicitado pagos indebidos durante el proceso de adjudicación: "Nunca me han exigido nada. Tengo una trayectoria impecable. Que entren y esculquen. No hay sombra de duda sobre el proyecto", declaró.
Por su parte, el actual consejero delegado de la Regasificadora del Pacífico afirmó que se vinculó al proyecto después de la adjudicación, y negó haber intervenido en las decisiones relacionadas con el contrato.
Los retrasos en la puesta en marcha
Ecopetrol había proyectado inicialmente que la Regasificadora del Pacífico entrara en funcionamiento durante 2026, y posteriormente se estableció el 1 de agosto como fecha prevista para comenzar las entregas de GNL. Ese plazo no se cumplió. A finales de septiembre, el proyecto continuaba en fase de preparación, y sus responsables estimaban que podría comenzar operaciones hacia mediados de noviembre. Según la información conocida, el contrato contemplaría multas cercanas a los US$200.000 por cada día de retraso, que podrían descontarse de las facturas correspondientes. Los responsables del proyecto han atribuido parte de los retrasos a dificultades logísticas y han planteado la existencia de circunstancias de fuerza mayor.
Con la denuncia ya radicada ante la Fiscalía General de la Nación, y mientras la investigación avanza en paralelo a la puesta en marcha del proyecto, corresponderá a las autoridades judiciales determinar si existieron irregularidades en el proceso de adjudicación del contrato de la Regasificadora del Pacífico, en un caso que se suma a otros macrocasos que la auditoría interna de Ecopetrol continúa revisando sobre decisiones tomadas durante la administración anterior de la petrolera estatal.





















