Gobierno anuncia plan de 185.000 hectáreas y créditos para llevar la palma de aceite a zonas de coca
La estrategia contempla renovar 185.000 hectáreas envejecidas, promover 50.000 hectáreas de sustitución y fortalecer la sostenibilidad de la cadena palmera.

El Gobierno nacional anunció una nueva estrategia para el sector palmero que busca intervenir dos frentes que hoy representan retos para esta actividad: recuperar la productividad de cultivos envejecidos y ampliar la palma de aceite como alternativa económica en zonas donde persisten los cultivos de coca. La propuesta fue presentada por el ministro de Agricultura y Desarrollo Rural, Indalecio Dangond, durante la primera Conferencia Nacional de Palma de Aceite en Colombia, realizada en el Parque Las Malocas de Villavicencio, ante cerca de 1.000 asistentes.
Un encuentro previo con el sector
El anuncio se produjo en el marco de la visita del programa Campo Milagro a Villavicencio, donde Dangond sostuvo inicialmente un encuentro con 42 representantes de Fedepalma, Cenipalma y del Comité de los Fondos Parafiscales Palmeros, antes de presentar públicamente las seis medidas ante el sector reunido en la conferencia.
Las seis medidas anunciadas
La primera medida corresponde a formalización rural, orientada a fortalecer la seguridad jurídica de la propiedad de los productores palmeros. La segunda es de financiación: el Ministerio trabajará con Finagro, el sistema financiero y otros instrumentos de fomento agropecuario para facilitar créditos con tasas competitivas, el Incentivo a la Capitalización Rural (ICR), seguro agropecuario y respaldo del Fondo Agropecuario de Garantías, con el objetivo de facilitar la renovación de 185.000 hectáreas de cultivos envejecidos. Según Dangond, estas líneas de financiación contemplarían periodos de gracia y plazos de hasta 15 años.
La tercera medida es la sustitución de coca: el Gobierno fijó una meta de 50.000 hectáreas para acompañar la transición de cultivos de coca hacia palma de aceite en regiones productoras, con especial énfasis en territorios como el Catatumbo y Tumaco. Para ello, el Ministerio trabajará en el diseño de incentivos y en la gestión de recursos que permitan acompañar ese cambio de cultivos.
La cuarta medida busca atender el mercado: el Ministerio anunció acompañamiento jurídico para enfrentar lo que calificó como una distorsión tributaria que afecta al mercado colombiano de aceites y grasas comestibles, otro de los asuntos planteados por el sector durante la jornada. La quinta medida corresponde a tecnología, con una mayor articulación intersectorial para acelerar la transferencia de investigación, innovación y conocimiento hacia los territorios palmeros. Y la sexta medida es de sostenibilidad, con la que el Gobierno busca incorporar en el Plan Nacional de Desarrollo 2026-2030 la adopción de estándares de sostenibilidad ambiental, social y productiva para toda la cadena de valor de la palma de aceite.
Los detalles pendientes por definir
Es importante precisar que los detalles específicos sobre cómo funcionarán los créditos, qué productores podrán acceder a ellos, y cómo se implementará concretamente la meta de las 50.000 hectáreas de sustitución todavía deberán ser definidos por el Ministerio en las próximas semanas.
Qué contempla la política de sostenibilidad
La propuesta de sostenibilidad apunta a incorporar aspectos como la protección de los recursos naturales, el cuidado de la biodiversidad, el uso eficiente del agua, la trazabilidad y las condiciones sociales de las comunidades rurales dentro de los estándares de la cadena productiva. Según explicó el propio ministro, la meta de fondo es consolidar a Colombia como productor de aceite de palma y biocombustibles bajo estándares de sostenibilidad, una política que ya cuenta con antecedentes: un informe oficial del Ministerio reportó que el protocolo de Aceite de Palma Sostenible ya había vinculado a 1.642 productores y 148.152 hectáreas certificadas bajo ese esquema.
El mensaje de Dangond sobre la capacidad de resistencia del sector
Durante su intervención, Dangond destacó la capacidad de resistencia y adaptabilidad de los palmicultores frente a desafíos como sequías, plagas y fenómenos climáticos adversos, y subrayó la necesidad de alcanzar mayores niveles de productividad por hectárea, mejorar la eficiencia hídrica, promover prácticas ambientales responsables y potenciar la competitividad integral del sector.
La reacción del sector palmero
La presencia directa del ministro y el conjunto de anuncios generó una respuesta positiva entre los representantes del gremio. "Que el ministro llegue a hablar con nosotros, sin importar el número de hectáreas que tengamos en un gremio tan grande como Fedepalma, y que escuche nuestras necesidades y se comprometa a prestarnos ayudas, da emoción, respaldo y credibilidad", expresó uno de los productores presentes en el encuentro.
Una apuesta por 8.000 productores y territorios de conflicto
Con estas seis medidas, el Gobierno busca articular dos objetivos que, hasta ahora, habían sido tratados por separado: la modernización de un sector agroindustrial que reúne a más de 8.000 productores en el país, y el fortalecimiento de una alternativa productiva legal en zonas históricamente marcadas por la presencia de cultivos de coca y economías ilícitas, en un esfuerzo que busca combinar productividad económica con estabilización territorial en regiones como el Catatumbo y Tumaco.
Lo que sigue
Con el anuncio ya hecho público en Villavicencio, corresponderá ahora al Ministerio de Agricultura definir en detalle los mecanismos operativos de cada una de las seis medidas, particularmente las condiciones específicas de acceso al crédito y el diseño concreto de los incentivos para la sustitución de cultivos de coca, en un proceso que se espera avance en paralelo con la discusión del Plan Nacional de Desarrollo 2026-2030, donde el Gobierno busca consolidar la sostenibilidad como una política de Estado para toda la cadena de valor de la palma de aceite en Colombia.





















