Restrepo plantea importar gas desde Venezuela por el gasoducto Antonio Ricaurte, tema que ya está en agenda con EE. UU.
El vicepresidente José Manuel Restrepo afirmó que la posibilidad se ha discutido con Estados Unidos, mientras el Gobierno revisa obstáculos para nuevos proyectos energéticos.

Vicepresidente José Manuel Restrepo dijo que en agenda con EE. UU. se ha hablado de la posibilidad de importar gas desde Venezuela
En medio del congreso de la Asociación Colombiana de Generadores de Energía (Acolgen), el vicepresidente José Manuel Restrepo aseguró que Colombia viene trabajando con Estados Unidos en distintos frentes de las relaciones bilaterales relacionados con el sector, en un momento en que el país enfrenta serias tensiones en su matriz energética y crecientes advertencias sobre el abastecimiento de gas para los próximos años.
El gasoducto Antonio Ricaurte, la vía de conexión
Uno de los temas que se está abordando tiene que ver con la conexión energética que se podría dar con Venezuela. Específicamente se refirió al gasoducto Antonio Ricaurte, ubicado en el norte de Colombia, a través del cual se podría importar gas desde ese país. Se trata de una infraestructura que ya existe y que, según el planteamiento del vicepresidente, podría convertirse en una vía concreta para aliviar las presiones sobre el suministro nacional en el corto plazo.
Restrepo puso sobre la mesa la discusión sobre los requisitos que se deben abordar en esta materia, como por ejemplo las demoras que están teniendo algunas licencias para operar en el país, por lo que dijo que algunos de esos requisitos se deberían revisar. Esa revisión, señaló, es parte de una agenda bilateral más amplia que Colombia mantiene con Washington en temas energéticos, en el marco del relanzamiento de la relación entre ambos gobiernos.
Asimismo, alertó de los bajos resultados del anterior gobierno en el sector, que habrían llevado a que se contemple esta posibilidad por el rezago que se generó. Según su lectura, la magnitud del atraso acumulado en los últimos años obliga a considerar alternativas que antes no estaban sobre la mesa, incluida la importación desde el vecino país.
Un déficit heredado: solo el 1,9% de la energía esperada
Por ejemplo, dijo que en el 2025 entró en operación el 1,9% de la energía que se esperaba y que esa tendencia se vivió en los últimos años. Esa cifra, según explicó el vicepresidente, ilustra la magnitud de la brecha entre lo planeado y lo efectivamente construido en materia de infraestructura energética durante el periodo anterior.
"No tiene ningún sentido no firmar nuevos contratos de exploración de gas y petróleo", alertó Restrepo, en un mensaje dirigido tanto al sector privado como a las propias autoridades encargadas de definir la política energética del país.
Las demoras que frenan los proyectos energéticos
El vicepresidente se refirió a estos procesos y por qué en ocasiones pueden demorar más de lo esperado. Mencionó que por ley los licenciamientos deben tardar 90 días, sin embargo, en la práctica pasan hasta 800 días y en una consulta previa se pueden demorar hasta cuatro años, por lo que se registran 42 proyectos de transmisión retrasados. Esta brecha entre los tiempos legales y los tiempos reales de tramitación ha sido señalada en repetidas ocasiones por gremios del sector como uno de los principales cuellos de botella para atraer nueva inversión energética al país.
El llamado a explorar hidrocarburos no convencionales
Según explicó, el país no debería perder la oportunidad de explorar hidrocarburos con métodos no convencionales y por eso se va a trabajar en ese frente. Esta mención se suma a un debate que ha cobrado fuerza en las últimas semanas dentro del Gobierno, en medio de la discusión más amplia sobre cómo revertir la caída en las reservas de gas y petróleo que enfrenta actualmente Colombia.
El potencial en cobre, litio y minerales
"Colombia tiene la oportunidad de multiplicar por diez el acceso a cobre. Puede hacer de litio, minerales y tierras raras", explicó Restrepo, ampliando el foco de la discusión más allá de los hidrocarburos hacia otros recursos estratégicos que, según su planteamiento, podrían convertirse en nuevos motores de inversión y desarrollo para el país en los próximos años.
Energía e inteligencia artificial: una correlación directa
Según Restrepo, esto tiene relación con el PIB, por lo que en la medida en que haya más energía en el país, ese medidor incrementará porque la correlación es directa entre los dos. Y que para eso se debe tener en cuenta la evolución de la inteligencia artificial, para lo cual la energía cada vez más será indispensable. Esta conexión entre disponibilidad energética y desarrollo tecnológico se ha vuelto un argumento recurrente entre analistas y funcionarios, en momentos en que el crecimiento de la infraestructura digital —incluidos los centros de datos— demanda cantidades crecientes de electricidad en todo el mundo.
La advertencia sobre un posible apagón
Todo eso en medio de la alerta de un posible apagón. La presidenta de Acolgen, Natalia Gutiérrez, habló de ese escenario. Dijo que si eso llega a suceder en el país será responsabilidad del gobierno de Gustavo Petro por las decisiones que tomó en el sector. Esta advertencia se produce en un contexto de creciente preocupación por el fenómeno de El Niño y su eventual impacto sobre la generación hidroeléctrica, que sigue representando la mayor parte de la matriz energética colombiana, en momentos en que el país busca diversificar sus fuentes de abastecimiento y reducir su vulnerabilidad frente a este tipo de eventos climáticos.





















