Trump mantiene la descertificación antidrogas para Colombia, pero expresa confianza en De la Espriella
Estados Unidos conservará la asistencia al país y condicionó una eventual recertificación a avances verificables en la erradicación de cultivos de coca y el desmantelamiento de redes criminales.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este miércoles que mantendrá a Colombia en la lista de países que, a su juicio, han incumplido sus obligaciones en la lucha contra el narcotráfico, aunque expresó confianza en que la situación mejore con el Gobierno del nuevo presidente, Abelardo De la Espriella.
Trump indicó en un comunicado que, si bien Colombia permanece descertificada por segundo año consecutivo, la asistencia estadounidense al país se mantendrá, al considerarla "vital para los intereses nacionales de Estados Unidos". La medida, formalizada en la determinación presidencial sobre los principales países de tránsito o productores de drogas ilícitas para el año fiscal 2027, fue presentada ante el Congreso de Estados Unidos.
Cuatro países en la categoría más severa
De conformidad con la sección 706(2)(A) de la Ley de Ayuda Exterior (FRAA), el Gobierno de Trump designó a Afganistán, Bolivia, Birmania y Colombia como los países que "han fallado demostrablemente durante los 12 meses anteriores en realizar esfuerzos sustanciales para cumplir con sus obligaciones bajo los acuerdos internacionales de lucha contra los narcóticos y para adoptar las medidas de control de drogas". En total, el documento identifica a 23 naciones como principales países de tránsito de drogas o grandes productores de estupefacientes ilícitos, entre ellos Bahamas, Belice, China, Costa Rica, República Dominicana, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Haití, Honduras, India, Jamaica, Laos, México, Nicaragua, Pakistán, Panamá, Perú y Venezuela, aunque este último país fue retirado de la categoría más severa en esta misma determinación.
Un mensaje de confianza hacia el nuevo Gobierno
El mandatario estadounidense descertificó a Colombia en septiembre del año pasado, en medio de la tensión con el entonces presidente Gustavo Petro, a quien acusó de tener vínculos con el narcotráfico, una afirmación que el dirigente izquierdista siempre rechazó.
En la comunicación difundida este miércoles, Trump señaló que "el pueblo colombiano tomó la valiente decisión" de elegir a De la Espriella como presidente, y destacó que este se ha comprometido a encabezar una "campaña enérgica" contra el cultivo de coca y la producción de cocaína, que —según el comunicado— alcanzaron niveles récord bajo lo que describió como las "fallidas políticas socialistas" de su predecesor.
"Si, como se espera, Colombia logra avances en la erradicación enérgica de la coca y el desmantelamiento de sus redes narcoterroristas durante el próximo año, consideraré levantar la calificación de 'fracaso demostrado' del país", afirmó Trump en el documento oficial.
Una cláusula que distingue al Gobierno actual del anterior
El informe del Departamento de Estado incluyó, además, una frase que varios legisladores estadounidenses destacaron públicamente: "La inclusión de un país en la lista mencionada no refleja necesariamente los esfuerzos actuales de su gobierno en materia de lucha contra las drogas ni su coordinación con Estados Unidos". El senador estadounidense Bernie Moreno citó esa misma frase al reaccionar a la decisión, y afirmó que el nuevo Gobierno colombiano "trabaja para revertir las decisiones vergonzosas de Petro".
Es importante precisar que la determinación evalúa específicamente el periodo comprendido entre septiembre de 2025 y septiembre de 2026, es decir, los últimos meses de la administración de Gustavo Petro, que concluyó su mandato constitucional el 7 de agosto de 2026. La decisión estadounidense atribuyó el resultado a lo que calificó como "incompetencia" y "caos" del gobierno saliente.
La respuesta del Gobierno colombiano
María Consuelo Araújo, embajadora de Colombia en Washington, respondió a la decisión a través de un comunicado en video, en el que señaló que la determinación presidencial "evalúa el marcado deterioro de la seguridad y de la lucha contra el narcotráfico en los últimos doce meses", y que "el resultado de dicha determinación es un claro reflejo del desgobierno de los últimos cuatro años".
Araújo añadió que el Gobierno de Abelardo De la Espriella "asumió el mandato popular de corregir ese deterioro y, desde el primer día, ha adoptado acciones concretas y decisivas para restablecer la seguridad, fortalecer la autoridad del Estado y enfrentar el narcotráfico y el crimen transnacional organizado". La embajada destacó, en ese sentido, "menos cultivos ilícitos, más incautaciones, destrucción de infraestructura criminal, desarticulación de organizaciones narcoterroristas y la recuperación del control efectivo del Estado en los territorios" durante el primer mes de gestión del nuevo Gobierno.
Un giro reciente en la relación bilateral
La cancillería colombiana también señaló que los acuerdos alcanzados recientemente entre De la Espriella y el secretario de Estado, Marco Rubio, durante un encuentro en Barranquilla, "trazan una hoja de ruta clara" para el país. Ese encuentro había marcado un giro reciente en la relación bilateral, en el que la administración colombiana busca alinear su agenda de seguridad con Washington, con el objetivo declarado de reducir los cultivos ilícitos, aumentar las incautaciones y desarticular a las organizaciones dedicadas al narcotráfico.
Precisamente durante esa visita a Colombia, el secretario de Estado, Marco Rubio, había dicho que Washington busca retomar la "época dorada" de las relaciones con Bogotá, con la seguridad como eje clave del vínculo entre ambos países.
Un antecedente que se repite anualmente
La evaluación no representa una novedad institucional: Estados Unidos realiza esta certificación de manera anual desde hace décadas, como parte de su política exterior en materia antidrogas. La descertificación puede conllevar restricciones o recortes en la asistencia exterior estadounidense, aunque el presidente cuenta con la facultad de autorizar excepciones por razones de interés nacional, como ocurrió precisamente en el caso colombiano en esta ocasión.
Un mensaje que combina crítica al pasado y expectativa hacia el futuro
Con esta decisión, el Gobierno de Trump deja un mensaje que combina la crítica hacia la gestión antidrogas del gobierno anterior con una señal de apertura hacia la nueva administración colombiana, condicionada a que se registren avances verificables durante 2027 en materia de erradicación de cultivos y desarticulación de estructuras criminales. La determinación mantiene, por ahora, a Colombia dentro del grupo de países considerados de mayor preocupación en la política antidrogas de Estados Unidos, aunque con una puerta explícitamente abierta hacia una eventual recertificación si el país cumple con las expectativas planteadas por Washington en el próximo año.





















