El Eje Cafetero suma 14.888 hectáreas de aguacate Hass registradas
El Eje Cafetero suma 14.888 hectáreas de aguacate Hass registradas ante el Instituto Colombiano Agropecuario. iStock

Caldas, Quindío y Risaralda fortalecen su apuesta por esta agroindustria, que genera miles de empleos y abre oportunidades para las exportaciones colombianas. El desafío será aprovechar las tierras disponibles sin descuidar la productividad y la sostenibilidad ambiental.

El Eje Cafetero busca consolidar su posición como una de las regiones estratégicas para la producción de aguacate Hass en Colombia. Caldas, Quindío y Risaralda cuentan con condiciones agroclimáticas favorables para el desarrollo de este cultivo y con una cadena productiva que conecta las labores agrícolas con el transporte, el procesamiento, el empaque y la comercialización internacional.

De acuerdo con estimaciones atribuidas a la Unidad de Planificación Rural Agropecuaria (UPRA), la región tendría entre 35.000 y 45.000 hectáreas adicionales con potencial para el cultivo. Esta disponibilidad abre posibilidades de expansión para el sector, aunque la aptitud de los terrenos no significa que toda esa superficie pueda sembrarse de manera inmediata: se requiere evaluar las condiciones del suelo, la disponibilidad de agua, las restricciones ambientales y la viabilidad económica de cada proyecto.

La apuesta se produce en un momento en el que el aguacate Hass colombiano ha ganado espacio en los mercados internacionales. La demanda externa ha impulsado las inversiones agrícolas y ha convertido este producto en una alternativa para diversificar las exportaciones del país.

La cadena genera entre 68.000 y 75.000 empleos directos.
La cadena genera entre 68.000 y 75.000 empleos directos e indirectos en el Eje Cafetero. iStock

Caldas lidera el área registrada en la región

Las cifras del Instituto Colombiano Agropecuario (ICA) muestran el peso de los tres departamentos en esta actividad. Según información divulgada en octubre de 2026, el Eje Cafetero suma 14.888 hectáreas de aguacate Hass registradas ante la entidad.

Caldas concentra la mayor superficie, con 9.495 hectáreas, seguido por Quindío, con 3.221, y Risaralda, con 2.172 hectáreas. Estas cifras reflejan la importancia de la región en el desarrollo de la agroindustria, tanto por su producción agrícola como por la infraestructura vinculada con la comercialización de la fruta.

En el entorno de Pereira y su área metropolitana también se encuentra una parte importante de la capacidad de procesamiento y empaque del país. Esta infraestructura permite preparar el producto para los mercados nacionales e internacionales y desarrollar otras alternativas comerciales, como aceite de aguacate, guacamole y pulpas congeladas.

La presencia de estas instalaciones representa una ventaja para los productores, pues una cadena agroindustrial más desarrollada puede facilitar la logística y ampliar las posibilidades de comercialización.

Una agroindustria que impulsa el empleo

El crecimiento del aguacate Hass tiene efectos que van más allá de las fincas. La actividad requiere trabajadores para la siembra, el mantenimiento de los cultivos, la recolección y la clasificación de la fruta, además de personal para el transporte, la asistencia técnica, el empaque y la comercialización.

Según estimaciones de Corpohass, la cadena del aguacate Hass genera entre 68.000 y 75.000 empleos directos e indirectos en el Eje Cafetero. Esta actividad se ha convertido en una fuente de ingresos para distintas comunidades rurales y en una alternativa económica para productores y empresas vinculadas con el sector agrícola.

Sin embargo, el crecimiento de las hectáreas cultivadas no garantiza por sí solo una mayor rentabilidad. Para fortalecer el negocio, los productores necesitan mejorar los rendimientos por hectárea, mantener la calidad de la fruta y cumplir los requisitos sanitarios y comerciales exigidos por los compradores internacionales.

Las exportaciones mantienen el interés por el aguacate colombiano

El mercado externo es uno de los principales motores de esta expansión. Colombia ha fortalecido su presencia internacional con el aguacate Hass y busca mantener el crecimiento de sus ventas en destinos como Europa y Estados Unidos.

Según cifras del Sistema de Información de Comercio Exterior (Sicex), las exportaciones colombianas de aguacate Hass superaron las 201.000 toneladas durante 2025, frente a unas 166.000 toneladas en 2024, lo que representó un crecimiento del 21,4 %.

Europa concentró cerca del 60 % de las toneladas exportadas durante 2025, mientras Estados Unidos representó aproximadamente el 30 %. El resto de los envíos se distribuyó entre otros mercados de América, Canadá y Asia.

Este desempeño evidencia las oportunidades para los productores de la región, aunque también implica mantener estándares de calidad, trazabilidad y sostenibilidad. La competencia internacional, las fluctuaciones de la tasa de cambio y las condiciones climáticas pueden influir en los costos y en los ingresos que reciben los exportadores.

El reto es crecer de manera sostenible

La posibilidad de incorporar nuevas áreas al cultivo plantea desafíos ambientales y productivos. Antes de ampliar las plantaciones, es necesario verificar que los terrenos sean adecuados y que los proyectos no comprometan ecosistemas estratégicos, fuentes hídricas ni áreas protegidas.

También resulta importante promover prácticas agrícolas que mejoren el uso del agua, protejan el suelo y reduzcan los riesgos asociados con las lluvias intensas y las variaciones climáticas. Estos aspectos pueden incidir directamente en la productividad de los cultivos y en la capacidad de los productores para responder a los requisitos de los mercados internacionales.

Otro desafío consiste en aprovechar mejor las hectáreas que ya están sembradas. Elevar los rendimientos, reducir pérdidas y mejorar la calidad puede generar beneficios económicos sin que toda la expansión dependa de aumentar la superficie cultivada.

Para los pequeños y medianos productores, el acceso a financiación, asistencia técnica e infraestructura logística será determinante para participar de manera competitiva en esta cadena.

Una oportunidad para fortalecer el agro regional

El potencial de nuevas tierras, la infraestructura de procesamiento y el crecimiento de las exportaciones sitúan al Eje Cafetero ante una oportunidad para fortalecer su participación en la agroindustria del aguacate Hass.

No obstante, el aprovechamiento de las hasta 45.000 hectáreas potenciales dependerá de estudios técnicos, inversiones y decisiones que equilibren la rentabilidad con la protección ambiental. La meta no consiste únicamente en sembrar más, sino en consolidar una actividad capaz de generar empleo, mejorar los ingresos rurales y sostener su competitividad en los mercados internacionales.

El desarrollo del aguacate Hass podría seguir ganando importancia para Caldas, Quindío y Risaralda. Su evolución dependerá de que el crecimiento productivo esté acompañado de una mejor gestión de los recursos, mayor eficiencia y una estrategia comercial que permita responder a las exigencias de los compradores.