Asesinan a trabajador petrolero frente a sus compañeros en Barrancabermeja
Daison Jhoani Rodríguez Villalba, empleado de Braserv, fue baleado en el corregimiento El Centro; las autoridades indagan posibles amenazas previas.

Un trabajador de una empresa contratista de Ecopetrol fue asesinado durante la madrugada del lunes 2 de noviembre en el corregimiento El Centro, zona rural de Barrancabermeja, Santander. El ataque ocurrió en inmediaciones del pozo petrolero 2086, donde la víctima se encontraba cumpliendo su jornada laboral cuando fue abordada por hombres armados.
El hombre fue identificado como Daison Jhoani Rodríguez Villalba, de 41 años, empleado de la compañía Braserv. Según los primeros reportes, los atacantes llegaron al lugar de trabajo, preguntaron por él y posteriormente le dispararon en repetidas ocasiones frente a sus compañeros.
Tras el ataque, Rodríguez Villalba fue auxiliado y trasladado a un centro asistencial. Sin embargo, falleció debido a la gravedad de las heridas.
Investigan posibles amenazas anteriores
Uno de los elementos que examinan las autoridades es la existencia de antecedentes de intimidación contra la víctima. De acuerdo con información conocida durante las primeras indagaciones, Rodríguez Villalba habría sido mencionado en panfletos amenazantes que circularon en 2024, en los que presuntamente fue señalado como objetivo militar.
Por ahora, las autoridades no han confirmado que esas amenazas estén directamente relacionadas con el homicidio. La investigación busca establecer si el crimen obedeció a esos antecedentes o si existieron otros motivos.
Unidades de la Policía adelantan labores de recolección de información, entrevistas y verificación de los hechos para identificar a los responsables y reconstruir las circunstancias del ataque.
Preocupación por la seguridad en el sector petrolero
El asesinato vuelve a poner sobre la mesa las preocupaciones por la seguridad de los trabajadores y contratistas que desarrollan actividades en el Magdalena Medio. En esta región se ha reportado presencia de diferentes estructuras armadas ilegales y organizaciones delincuenciales, aunque las autoridades aún no han atribuido este homicidio a un grupo específico.
La investigación deberá determinar quiénes participaron en el ataque y cuáles fueron sus motivaciones. Mientras tanto, el caso representa un nuevo llamado de atención sobre la necesidad de garantizar condiciones de seguridad para quienes desarrollan labores esenciales en las zonas de producción energética del país.

