Jared Kushner
Según las acusaciones, los líderes del Golfo proporcionaron a Kushner al menos 2.000 millones de dólares a través de cuentas destinadas a operaciones diplomáticas y, en un caso, para su propio beneficio personal.

Agentes de inteligencia neerlandeses que vigilaban el iPhone hackeado de Jared Kushner habrían descubierto el acceso a una cuenta bancaria en los Emiratos Árabes Unidos con cientos de millones de dólares, según un fragmento de un nuevo libro.

El fragmento de Princes and Thieves: Jared Kushner and Mohamed bin Zayed's Secret Plot to Remake the Middle East, escrito por Matthew Cole, sostiene que líderes del Golfo entregaron al menos 2.000 millones de dólares a través de cuentas destinadas a operaciones diplomáticas y, en un caso, al beneficio personal de Kushner.

Los abogados de Kushner negaron que las cuentas mencionadas existieran y rechazaron cualquier señalamiento de irregularidades. Las afirmaciones siguen siendo acusaciones y no conclusiones establecidas por un tribunal ni por una investigación identificada públicamente.

El pasaje del libro, publicado por Vanity Fair, sostiene que la vigilancia comenzó con una operación de inteligencia no relacionada. A finales de 2017, el servicio de inteligencia militar de Países Bajos, conocido como MIVD, habría reclutado a un agente ruso después de amenazarlo con arrestarlo por espionaje en Reino Unido.

Posteriormente, el agente facilitó el acceso a un servidor de la inteligencia militar rusa en Rostov. Al revisar su contenido, los agentes neerlandeses habrían encontrado capturas de pantalla del iPhone de Kushner.

A comienzos de 2018, los neerlandeses supuestamente habían desarrollado su propio acceso al dispositivo. La vigilancia les habría permitido capturar lo que aparecía en la pantalla mientras Kushner lo usaba, en lugar de activar de forma remota la cámara o el micrófono.

Ese acceso habría revelado que Kushner ingresaba a una cuenta bancaria emiratí financiada a través de un banco en Azerbaiyán. Cole la denomina cuenta "Alpha". Según el reporte, tenía alrededor de 750 millones de dólares aportados desde 2017 por líderes saudíes y emiratíes. La revista sostiene que el dinero respaldaba objetivos informales de política exterior relacionados con Kushner y el líder de Emiratos Árabes Unidos, Mohamed bin Zayed.

La cuenta supuestamente estaba en First Abu Dhabi Bank, a nombre de la fundación emiratí Watani Al Emarat. Kushner habría tenido autorización para firmar, aunque no era el propietario de la cuenta. Una fuente confidencial citada por Cole afirmó que la fundación también servía para encubrir gastos militares y de inteligencia emiratíes en el extranjero.

El abogado de Kushner negó que este tuviera conocimiento o relación alguna con la fundación, con su entonces director, Dherar Belhoul Al Falasi, o con una cuenta bancaria en Emiratos Árabes Unidos. Su equipo también sostuvo que Kushner cumplió con los requisitos legales en sus tratos con gobiernos extranjeros.

La investigación describe por separado una supuesta cuenta "Beta" en Israel. Según el informe, Mohamed bin Zayed transfirió aproximadamente 1.000 millones de dólares a través de Azerbaiyán hacia Israel para la primavera de 2018, con fondos que supuestamente estaban destinados a beneficiar a Kushner.

Cole escribe que el dinero fue depositado en el banco central de Israel y que el entonces embajador de Estados Unidos, David Friedman, habría transmitido mensajes relacionados con las transacciones al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu.

Friedman negó categóricamente haber participado. "No sé absolutamente nada sobre ninguna de estas acusaciones", le dijo a la revista, y calificó de "100 % falsas" las afirmaciones específicas sobre su participación.

El abogado de Kushner también rechazó el supuesto acuerdo en Israel y afirmó que "no existen cuentas y nunca existieron". El informe describe además un pago emiratí separado a Israel destinado a financiar la defensa de emergencia ante un ataque iraní de gran magnitud. El texto presenta ese acuerdo como distinto de las dos cuentas supuestamente relacionadas con Kushner.

Cole informa que cuatro exfuncionarios de alto rango del gobierno de Trump desconocían que hubiera una autorización presidencial para que Kushner accediera a una cuenta de un gobierno extranjero. El abogado de Kushner afirmó que Trump aprobó sus gestiones en el exterior y que estas respondían a los intereses de Estados Unidos.

Un exfiscal de la investigación de Mueller le dijo a Cole que un intercambio de acciones oficiales prometidas por dinero extranjero podría eventualmente involucrar las leyes sobre soborno y agentes extranjeros. Esa evaluación condicional no demuestra que se haya cometido una infracción. El abogado de Kushner negó que este hubiera violado alguna ley durante su servicio en la Casa Blanca, por lo que los representantes del exfuncionario cuestionan directamente las principales acusaciones de la revista.