Investigadores surcoreanos

SEÚL — Dos grupos universitarios surcoreanos hacen parte de la colaboración internacional IceCube, cuyo líder, Francis Halzen, ganó este año el Premio Nobel de Física. Entre sus aportes está el desarrollo de equipos de cámaras instalados recientemente en las profundidades del hielo antártico.

La Real Academia Sueca de Ciencias anunció el 6 de octubre que otorgaría el premio de Física de 2026 a Halzen, profesor de la Universidad de Wisconsin-Madison, por sus contribuciones decisivas al Observatorio de Neutrinos IceCube y al descubrimiento de neutrinos de alta energía de origen astrofísico. Halzen, de 82 años, es el único ganador, el primero en recibir individualmente el premio de Física desde 1992, según The New York Times, citado por medios surcoreanos.

Investigadores de la Universidad Chung-Ang y de la Universidad Sungkyunkwan participan en la colaboración, que actualmente reúne a más de 450 miembros de 58 instituciones en 14 países.

Ha Chang-hyun, profesor de Física de la Universidad Chung-Ang, dijo al periódico Kyosu Shinmun que los investigadores surcoreanos están vinculados al proyecto desde que comenzó la construcción de IceCube, en 2004, principalmente mientras trabajaban en el extranjero. Según explicó, han contribuido activamente a la construcción y el monitoreo del detector, así como al análisis de los datos de neutrinos. El primer grupo nacional se creó en la Universidad Sungkyunkwan en 2013, lo que permitió que Corea del Sur aportara directamente hardware; posteriormente se sumó la Universidad Chung-Ang.

Uno de los principales aportes de los equipos surcoreanos ha sido el desarrollo de módulos de cámaras instalados dentro de los sensores de luz del detector. Ha señaló que el trabajo, liderado por investigadores surcoreanos, busca ofrecer a los científicos una imagen más precisa del hielo del Polo Sur. Los equipos fueron instalados como parte de la actualización IceCube Upgrade durante la temporada antártica de 2025-2026.

Noh Chang-dong, profesor de Física de la Universidad Sungkyunkwan, explicó que el sistema de cámaras permite observar cómo la luz se propaga y es absorbida dentro del hielo. Esta información sirve para calibrar el detector y mejorar los cálculos sobre la dirección y la energía de los neutrinos que registra IceCube. Noh dijo que espera que la calibración mejorada permita volver a analizar datos que el observatorio ya ha recopilado.

Los investigadores de Sungkyunkwan también estudian el ruido electrónico del detector. Noh explicó que su equipo está modelando los llamados "afterpulses" o pulsos posteriores, señales adicionales y débiles que un sensor de luz puede emitir después de detectar un destello, con el fin de hacer más confiables las mediciones del instrumento. Además, su grupo combina las observaciones de neutrinos de IceCube con datos de HAWC, un observatorio de rayos gamma de alta energía ubicado en México, para intentar identificar qué objetos de la Vía Láctea aceleran partículas de rayos cósmicos hasta energías extremas.

Kang Woo-sik, investigador posdoctoral de astrofísica de partículas en la Universidad Drexel, en Estados Unidos, afirmó que los científicos surcoreanos participan cada vez más en la interpretación de las señales de IceCube, además de trabajar en el mejoramiento del hardware. Mencionó investigaciones recientes que emplean técnicas de aprendizaje automático para perfeccionar los algoritmos que reconstruyen las características de los neutrinos de alta energía. Según Kang, el nuevo sistema de calibración y los métodos de reconstrucción podrían ayudar a que la astronomía de neutrinos pase de una etapa de descubrimiento a otra de mediciones de precisión.

La ciencia de IceCube se basa en una partícula extremadamente difícil de detectar. Los neutrinos no tienen carga eléctrica y poseen una masa casi nula, por lo que atraviesan la materia ordinaria prácticamente sin alteraciones. Esto dificulta su detección, pero también significa que viajan en línea recta desde acontecimientos cósmicos distantes, sin que los desvíen los campos magnéticos ni los bloqueen las nubes de polvo. Mark Pearce, presidente del Comité Nobel de Física, calificó a IceCube como un "instrumento fantástico" construido por el equipo internacional que dirigió Halzen.

El observatorio ocupa un kilómetro cúbico de hielo en el Polo Sur y cuenta con 5.160 sensores de luz distribuidos a lo largo de 86 cables, entre profundidades de aproximadamente 1.450 y 2.450 metros. El Comité Nobel señaló que la construcción terminó en 2011. Cuando un neutrino choca con un átomo en el hielo, produce un tenue destello azul que los sensores registran. En 2013, IceCube informó las primeras pruebas sólidas de neutrinos de alta energía provenientes de fuera del sistema solar, tras analizar 28 eventos. Posteriormente, en 2017, rastreó un neutrino hasta un blázar llamado TXS 0506+056 y, en 2022, observó 79 neutrinos procedentes de la galaxia activa NGC 1068, aunque la Academia señaló que las pruebas aún no son suficientes para confirmar que esa galaxia sea una fuente.

Los científicos surcoreanos sostienen que el premio apunta a la próxima etapa. Ha dijo que el reconocimiento Nobel ayuda a abrir una era de "astronomía multimensajero", en la que los científicos estudian los mismos acontecimientos mediante la luz, las ondas gravitacionales y los neutrinos. Los planificadores esperan construir IceCube-Gen2, una instalación sucesora que cubriría unos ocho kilómetros cúbicos de hielo y que podría detectar cerca de diez veces más neutrinos. Noh afirmó que, si el proyecto se concreta, los equipos surcoreanos podrían ampliar su participación en el desarrollo de equipos y en los análisis centrales.

Ambos profesores señalaron que ese objetivo requerirá apoyo sostenido. Noh pidió financiación estable para la investigación, recursos informáticos y cooperación internacional, además de un entorno que permita a estudiantes de posgrado e investigadores posdoctorales desarrollar experiencia. Dijo que espera que la atención generada por el premio se traduzca en respaldo a largo plazo para ayudar a los jóvenes investigadores a ingresar al campo. Ha reclamó mayores inversiones en la formación de quienes liderarán los nuevos experimentos surcoreanos de neutrinos durante las próximas tres décadas, incluidos proyectos propuestos como el Observatorio de Neutrinos de Corea y nuEYE.

Halzen ha atribuido el logro al conjunto de la colaboración. Tras el anuncio, dijo que esperaba que el premio reconociera también el trabajo de la amplia colaboración y de las personas que hicieron contribuciones decisivas a lo largo del tiempo.