Operativos de registro y control en La Picota.
Operativos de registro y control en La Picota. Pantallazos video publicado por Abelardo De La Espriella

Un megaoperativo ordenado por el presidente Abelardo De La Espriella en la cárcel La Picota, en Bogotá, dejó al descubierto una gran cantidad de dispositivos tecnológicos, armas cortopunzantes y otros elementos prohibidos. El hallazgo de seis antenas de internet satelital Starlink desató cuestionamientos sobre los controles penitenciarios y la posible participación de funcionarios en el ingreso de estos elementos.

Un importante operativo de seguridad realizado durante la madrugada de este martes 3 de noviembre en la cárcel La Picota, uno de los principales centros penitenciarios de Colombia, generó controversia luego de que las autoridades encontraran cientos de teléfonos celulares, miles de tarjetas SIM y equipos tecnológicos que habrían permitido a algunos internos mantener comunicaciones desde el interior del establecimiento.

La intervención fue ordenada por el presidente de la República, Abelardo De La Espriella, y se desarrolló en 19 pabellones del complejo penitenciario ubicado en Bogotá, como parte de la estrategia del Gobierno para recuperar el control de las cárceles e impedir que las organizaciones delincuenciales continúen coordinando actividades ilícitas desde los centros de reclusión.

El balance divulgado por el mandatario sorprendió por la cantidad y el tipo de elementos encontrados. Entre los objetos incautados se destacan 582 teléfonos celulares, 3.754 tarjetas SIM, 38 módems de internet y seis antenas Starlink, además de armas cortopunzantes, sustancias estupefacientes, dinero en efectivo y diferentes accesorios electrónicos.

Sin embargo, uno de los hallazgos que más llamó la atención fue precisamente el de las antenas de internet satelital, debido a las capacidades de conectividad que ofrecen estos dispositivos y a los interrogantes que surgen sobre cómo pudieron ingresar y permanecer dentro de un establecimiento penitenciario.

Seis antenas Starlink desatan cuestionamientos contra el INPEC

El hallazgo de seis antenas Starlink dentro de La Picota se convirtió en uno de los puntos más comentados del operativo.

Estos dispositivos permiten acceder a internet mediante una conexión satelital y pueden proporcionar conectividad en lugares donde no existe una infraestructura convencional de telecomunicaciones.

Su presencia dentro de una cárcel de máxima seguridad generó preguntas sobre los mecanismos de vigilancia, los controles de ingreso de elementos y la supervisión de los espacios penitenciarios.

En redes sociales, diferentes ciudadanos y periodistas cuestionaron cómo equipos de estas características pudieron llegar hasta los pabellones sin que fueran detectados oportunamente.

Uno de los comentarios que tomó fuerza fue el del usuario Germán Ricaurte, quien cuestionó directamente los controles del INPEC y planteó la posibilidad de que existan funcionarios involucrados en el mercado ilegal de estos elementos o que permitan su permanencia dentro de las prisiones.

El periodista Luis Carlos Vélez también reaccionó al hallazgo y señaló la necesidad de que las cárceles funcionen como establecimientos de reclusión, sin privilegios tecnológicos para quienes cumplen condenas.

Las críticas pusieron nuevamente sobre la mesa el debate acerca de la capacidad institucional para evitar que las personas privadas de la libertad mantengan comunicaciones no autorizadas.

No obstante, hasta el momento, el hallazgo de los dispositivos no demuestra por sí mismo la participación de funcionarios penitenciarios en su ingreso. Esa eventual responsabilidad tendría que ser establecida mediante las investigaciones correspondientes.

El balance: más de 4.000 elementos incautados

De acuerdo con el reporte entregado por el presidente Abelardo De La Espriella, el operativo permitió retirar de circulación una importante cantidad de elementos que no deberían estar en poder de los internos.

Entre los principales resultados se encuentran:

  • 582 teléfonos celulares: dispositivos que podrían facilitar comunicaciones no autorizadas.
  • 3.754 tarjetas SIM: utilizadas para acceder a redes de telefonía móvil.
  • 38 módems: equipos destinados a proporcionar conexión a internet.
  • 6 antenas Starlink: dispositivos de conectividad satelital.
  • 356 armas cortopunzantes: elementos que representan riesgos para la seguridad dentro del establecimiento.
  • Sustancias estupefacientes.
  • Dinero en efectivo.
  • Numerosos accesorios electrónicos.

La cantidad de equipos de comunicación incautados resulta especialmente relevante por el riesgo de que sean utilizados para coordinar extorsiones, amenazas y otras actividades delictivas desde los centros penitenciarios.

De La Espriella envió un mensaje contundente a los internos

Tras conocerse los resultados de la intervención, el presidente Abelardo De La Espriella publicó un mensaje en sus redes sociales en el que aseguró que su Gobierno no permitirá que las cárceles continúen funcionando como centros de operaciones criminales.

El mandatario fue enfático al señalar:

"¡A LOS BANDIDOS QUE PRETENDEN SEGUIR DELINQUIENDO DESDE LAS CÁRCELES LES DEJAMOS CLARO QUE EN LA ERA DEL TIGRE LA AUTORIDAD SE RESPETA Y LA LEY SE HACE CUMPLIR!".

En su pronunciamiento también destacó los resultados del procedimiento y reiteró que su administración busca impedir que los delincuentes continúen ordenando delitos, intimidando a los ciudadanos y burlándose de la justicia desde sus lugares de reclusión.

"¡SE ACABÓ LA GUACHAFITA! Las cárceles no pueden seguir siendo centros de operaciones criminales", expresó el jefe de Estado.

El mensaje forma parte de la estrategia gubernamental para fortalecer los controles penitenciarios y combatir las redes de extorsión que operan desde las prisiones.

¿Cómo pueden continuar las extorsiones desde las cárceles?

Uno de los principales problemas de seguridad que enfrenta Colombia es la utilización de teléfonos celulares y otros dispositivos de comunicación por parte de personas privadas de la libertad para contactar a ciudadanos y exigirles dinero mediante amenazas.

De acuerdo con las investigaciones sobre esta modalidad delictiva, algunos internos utilizan identidades falsas, se hacen pasar por integrantes de organizaciones armadas o amenazan con atentar contra familiares y establecimientos comerciales si las víctimas no realizan determinados pagos.

En algunos casos, las comunicaciones permiten coordinar acciones con personas que se encuentran fuera de los establecimientos penitenciarios.

Por esta razón, las autoridades consideran que retirar teléfonos, tarjetas SIM y equipos de conexión constituye una medida importante para dificultar las operaciones de estas estructuras.

Sin embargo, el desafío no termina con la incautación. También resulta necesario fortalecer los controles de ingreso, realizar inspecciones permanentes y establecer mecanismos que impidan que los dispositivos vuelvan a circular dentro de los pabellones.

La Picota, bajo una nueva estrategia de control penitenciario

El operativo hace parte de una serie de decisiones adoptadas por el Gobierno de Abelardo De La Espriella para recuperar el control de los establecimientos penitenciarios.

Desde el inicio de su administración, el mandatario ha anunciado traslados de internos considerados de alta peligrosidad, intervenciones de seguridad y cambios en las estrategias de vigilancia.

La intención del Ejecutivo es impedir que los centros de reclusión sean utilizados para mantener el control de organizaciones criminales que operan en las calles.

El Gobierno también ha insistido en la necesidad de revisar las condiciones de seguridad de los establecimientos y fortalecer la autoridad del Estado dentro de las prisiones.

El procedimiento en La Picota representa una de las intervenciones más llamativas por la cantidad de dispositivos tecnológicos encontrados y por las preguntas que deja sobre el funcionamiento de los controles internos.

¿Habrá nuevos operativos en otras cárceles del país?

Aunque el presidente no detalló oficialmente un calendario de futuras intervenciones, el operativo vuelve a poner en evidencia la intención del Gobierno de extender las acciones de control a otros establecimientos penitenciarios.

La preocupación de las autoridades se centra en evitar que las organizaciones criminales mantengan sus actividades desde las cárceles, especialmente aquellas relacionadas con extorsiones y amenazas contra la población.

El reto será establecer quiénes facilitaron el ingreso de estos elementos, cómo lograron permanecer dentro de los pabellones y qué actividades se habrían coordinado mediante los dispositivos encontrados.

El operativo en La Picota deja una pregunta de fondo para las autoridades: ¿cómo llegaron seis antenas Starlink, 582 celulares y miles de tarjetas SIM a una cárcel de máxima seguridad sin ser detectados oportunamente? La respuesta será fundamental para determinar las fallas en los controles penitenciarios y establecer si existen responsabilidades adicionales dentro del sistema carcelario colombiano.