Gilinski va por más: Nutresa adquiere Presto y sacude el negocio de las hamburguesas en Colombia
La operación contempla la marca, los puntos de venta, la planta y otros activos de la unidad productiva, en medio del proceso de liquidación judicial de su operador.

La compañía firmó un contrato para adquirir la marca Presto y su operación, en una transacción que abre una nueva etapa para una de las cadenas de hamburguesas más tradicionales del país. Con la incorporación de esta marca a su portafolio, Grupo Nutresa reunirá bajo un mismo conglomerado a Presto y El Corral, mientras busca preservar los empleos, mantener los restaurantes en funcionamiento y recuperar la rentabilidad del negocio.
Grupo Nutresa, bajo el liderazgo empresarial de Jaime Gilinski, anunció un acuerdo para adquirir la marca de hamburguesas Presto y su unidad económica productiva, en una operación que fortalece su presencia en el mercado colombiano de restaurantes de comida rápida. El negocio representa un nuevo movimiento de expansión para el conglomerado y llega en un momento decisivo para Presto, cuya empresa operadora había entrado en liquidación judicial después de incumplir compromisos relacionados con su proceso de reorganización empresarial.
El acuerdo fue suscrito por medio de Industria de Restaurantes Casuales (IRCC S. A. S.), filial de Nutresa que administra el negocio de Alimentos al Consumidor. La adquisición contempla la marca y sus activos operativos, incluidos los puntos de venta, la planta y los centros de producción. Según la información divulgada por la compañía, el propósito es mantener la continuidad del negocio, conservar su identidad comercial y trabajar en un plan para fortalecer su presencia en el mercado.
La operación también tiene implicaciones para el sector laboral. La continuidad de los restaurantes y la sustitución patronal de los trabajadores forman parte de las condiciones anunciadas por Nutresa. Aunque el presidente Abelardo de la Espriella afirmó que se preservarían 700 empleos, las cifras reportadas durante el proceso de liquidación no coinciden plenamente con ese número, por lo que será importante conocer cómo se concreta la transición laboral.
El movimiento amplía el portafolio de marcas de Nutresa en el segmento de restaurantes y pone bajo un mismo grupo empresarial a dos nombres ampliamente reconocidos por los consumidores colombianos: Presto y El Corral. No obstante, la compañía señaló que Presto conservará su identidad y propuesta de valor propias, en lugar de convertirse simplemente en una extensión de la otra cadena.

Una compra que transforma el negocio de las hamburguesas
La incorporación de Presto le permitiría a Nutresa ampliar su presencia en una categoría en la que ya participa con El Corral. Según cifras de ingresos y establecimientos reportadas para 2025 por La República, El Corral registró ingresos de $791.204 millones y contaba con 292 locales, mientras que Presto reportó $108.629 millones y una red de 156 establecimientos. En conjunto, las cifras representarían ingresos cercanos a los $900.000 millones y una red de hasta 448 establecimientos, tomando como referencia los datos publicados por ese medio.
Estas cifras permiten dimensionar la relevancia comercial de la adquisición, aunque no deben interpretarse como resultados futuros garantizados. La integración de las operaciones, el desempeño de cada restaurante y el proceso de recuperación de Presto serán determinantes para establecer el efecto real de la compra sobre los resultados del conglomerado.
El mercado colombiano de hamburguesas cuenta con competidores de alcance internacional y marcas locales que han ganado reconocimiento por sus productos, precios y formatos de atención. En ese escenario, la incorporación de Presto podría ampliar la cobertura de Nutresa, fortalecer su capacidad de producción y diversificar las opciones disponibles dentro de su negocio de restaurantes.
Sin embargo, el desafío no consiste únicamente en sumar establecimientos. La rentabilidad de cada punto de venta, los costos de los insumos, los gastos de personal, los arriendos y la capacidad de atraer consumidores serán factores centrales para determinar si la operación logra consolidarse.
Presto: una marca histórica que busca superar su crisis
Presto comenzó su historia en 1981, con su primer restaurante en Chapinero, Bogotá. Durante más de cuatro décadas construyó una identidad asociada al mercado de hamburguesas en Colombia, con productos tradicionales y elementos distintivos como su salsa característica. La cadena llegó a convertirse en una marca reconocida por varias generaciones de consumidores.
No obstante, su trayectoria estuvo marcada por diferentes cambios de propiedad y dificultades financieras. Después de pertenecer a estructuras empresariales vinculadas al Grupo Santo Domingo, el negocio pasó en 2002 a Franquicias y Concesiones S. A. S. (Frayco), una sociedad conformada por antiguos franquiciados. En 2012, el fondo costarricense Mesoamérica Investment adquirió la compañía operadora.
La crisis financiera de los últimos años terminó por comprometer la continuidad de la operación. En julio de 2023, Frayco inició un proceso de reorganización empresarial al amparo de la legislación colombiana de insolvencia. En abril de 2026 se confirmó un acuerdo con acreedores que buscaba facilitar el pago de las obligaciones pendientes. Sin embargo, el plan no logró asegurar la continuidad financiera de la empresa.
El 30 de septiembre de 2026, la compañía solicitó su liquidación después de reconocer dificultades de caja y el incumplimiento de obligaciones posteriores al acuerdo. El 13 de octubre, la Superintendencia de Sociedades ordenó la liquidación judicial, abriendo un nuevo capítulo para el futuro de la marca.
La decisión puso en riesgo la continuidad del negocio y obligó a buscar alternativas para conservar los activos productivos. Posteriormente, la autorización para mantener abiertos los restaurantes y la planta mientras se adelantaban gestiones para vender la operación como unidad productiva permitió abrir la puerta a una eventual recuperación bajo otro propietario.
La propuesta de Nutresa se presenta, en ese contexto, como una alternativa para conservar la actividad comercial de Presto sin adquirir necesariamente la sociedad liquidada con todos sus pasivos y controversias. El objeto anunciado es la unidad productiva, es decir, los activos y elementos necesarios para continuar la operación.

¿Por qué la operación es estratégica para Nutresa?
La compra representa una oportunidad para ampliar la presencia de Nutresa en el segmento de alimentos preparados y restaurantes. El grupo ya administra marcas como El Corral, El Corral Gourmet, Papa John's, Beer Station, Leños & Carbón y Mimo's. La incorporación de Presto permitiría ampliar esa oferta con una cadena que cuenta con trayectoria, reconocimiento y una red de puntos de venta en diferentes ciudades.
Para Nutresa, la operación podría abrir oportunidades en materia de abastecimiento, producción, logística y desarrollo comercial. La experiencia del conglomerado en el sector de alimentos podría contribuir a revisar procesos, fortalecer la cadena de suministro y mejorar la eficiencia de la operación.
No obstante, el alcance de esas posibles sinergias dependerá de las decisiones que adopte la compañía una vez se complete la transacción. Por ahora, Nutresa ha indicado que definirá un plan de fortalecimiento para la marca durante las próximas semanas, con prioridad en la continuidad de la operación y en el trabajo con colaboradores y proveedores.
La empresa también ha señalado que buscará preservar los atributos que han caracterizado a Presto y adaptarlos a las nuevas tendencias de consumo. Esto supone mantener el reconocimiento de la marca mientras se revisan aspectos como la experiencia en los restaurantes, la oferta de productos y la competitividad frente a otras cadenas.
Los empleos, uno de los puntos centrales de la adquisición
La continuidad laboral constituye uno de los asuntos más sensibles de la operación. Cuando una empresa entra en liquidación judicial, sus trabajadores pueden enfrentar incertidumbre sobre la estabilidad de sus puestos, especialmente si la actividad comercial depende de la venta de los activos.
En este caso, Nutresa anunció que la operación contempla la sustitución patronal de los empleados, una figura que permite dar continuidad a las relaciones laborales bajo las condiciones que correspondan al proceso. La compañía ha presentado la preservación de la operación y el trabajo con los colaboradores como prioridades de la transición.
El presidente Abelardo de la Espriella celebró públicamente el acuerdo y afirmó que permitiría salvar 700 empleos. Sin embargo, la información relacionada con el expediente de liquidación señaló que la nómina era de 599 trabajadores cuando se adelantaban gestiones para mantener la actividad productiva. Por esa diferencia, la cifra definitiva de empleos preservados deberá establecerse a partir de la implementación de la operación y de los datos laborales confirmados.
Más allá de la cantidad exacta de puestos, mantener la operación puede representar una oportunidad para que los trabajadores continúen vinculados a una actividad comercial que cuenta con restaurantes, centros de producción y una red logística. También puede ayudar a conservar relaciones con proveedores y otros actores que participan en la cadena de abastecimiento.
¿Qué pasará con los restaurantes y la marca Presto?
Nutresa informó que Presto se integrará a su negocio de Alimentos al Consumidor, pero continuará operando como una marca independiente. Esto significa que conservará su identidad y propuesta comercial propias, aun cuando forme parte del mismo grupo que administra El Corral y otras cadenas de restaurantes.
La compañía señaló que los restaurantes continuarían funcionando mientras se prepara el plan de fortalecimiento. La intención es evitar una interrupción generalizada de la actividad y establecer una ruta de recuperación que permita mantener el vínculo con los clientes.
Entre los elementos que podrían orientar esa nueva etapa están la conservación de productos reconocidos, la revisión de los procesos operativos y la adaptación de la oferta a las tendencias de consumo. La salsa característica de Presto, sus hamburguesas clásicas y otros productos tradicionales forman parte de la identidad que la compañía ha dicho que busca preservar.
Por el momento, no se ha divulgado el valor de la transacción ni se han detallado todos los cambios que podrían producirse en los restaurantes. Tampoco se ha presentado un calendario completo para el relanzamiento de la marca. La compañía anunció que las próximas semanas serán clave para definir las medidas concretas.
Una operación cuyo cierre aún debe completarse
Aunque Nutresa ya firmó el contrato de compraventa, el anuncio no significa que todas las etapas de la adquisición hayan concluido. La empresa indicó que el cierre está sujeto al cumplimiento de las condiciones habituales para este tipo de transacciones.
La operación se desarrolla dentro del proceso de liquidación judicial de Frayco y contempla la compra de activos en estado de unidad productiva. Esta modalidad busca facilitar que los establecimientos y demás recursos operativos puedan continuar funcionando, sin que ello implique necesariamente asumir la sociedad liquidada en su totalidad.
El valor del negocio no fue revelado públicamente en los reportes consultados. Esa información será relevante para evaluar la dimensión financiera de la compra, aunque el precio de adquisición no será el único factor que determine su éxito. También será necesario considerar los costos de recuperación, las inversiones que puedan requerirse y el comportamiento futuro de las ventas.
La transición deberá aclarar igualmente cómo se realizará la sustitución patronal y qué ajustes operativos se implementarán para mantener la continuidad del servicio.
Nutresa amplía su portafolio y fortalece su presencia en Colombia
La adquisición de Presto se suma a los movimientos de expansión que Grupo Nutresa ha realizado en diferentes segmentos del negocio de alimentos. La compañía ha buscado consolidar su presencia en restaurantes, heladerías y otras categorías de consumo, combinando marcas tradicionales con una estructura empresarial de mayor escala.
En el caso de Presto, el reto será convertir una marca con amplia trayectoria en una operación financieramente sostenible. Su reconocimiento entre los consumidores constituye un activo comercial, pero la recuperación dependerá de la capacidad de controlar los costos, mantener la calidad, adaptar la oferta y recuperar el desempeño de los puntos de venta.
La compañía deberá encontrar un equilibrio entre conservar los elementos que distinguen a Presto y realizar los ajustes necesarios para competir en un mercado donde las preferencias de los consumidores, los costos de operación y las estrategias comerciales cambian constantemente.
La compra abre así una nueva etapa para una cadena que atravesó una crisis financiera y que ahora podría continuar su actividad bajo el respaldo de un grupo empresarial de mayor tamaño. Para Nutresa, representa una oportunidad de ampliar su presencia en el negocio de hamburguesas; para Presto, el desafío será recuperar estabilidad y fortalecer su relación con los consumidores.
La clave estará en lo que ocurra después de la firma: completar las condiciones de la transacción, mantener la operación, dar claridad a los trabajadores y proveedores y convertir el potencial comercial de la marca en resultados sostenibles. La adquisición abre una puerta para la recuperación de Presto, pero el resultado dependerá de la ejecución del plan que Nutresa defina para los próximos meses.

