Embalse de Salvajina.
Embalse de Salvajina. Suministrada

La operación contempla entregar el 18,06 % de las acciones que Emcali posee en Celsia Colombia a cambio de la central ubicada en el Cauca. La iniciativa busca fortalecer la generación de energía de la empresa pública de Cali y podría concretarse en el primer semestre de 2027, si supera los trámites legales y corporativos.

Las Empresas Municipales de Cali (Emcali) y Celsia avanzan en una operación que podría cambiar la estructura de sus activos energéticos: el intercambio de la participación accionaria del 18,06 % que la empresa pública caleña posee en Celsia Colombia por la Central Hidroeléctrica Salvajina, ubicada en el municipio de Suárez, Cauca.

La iniciativa fue anunciada por el alcalde de Cali, Alejandro Eder, y el gerente general de Emcali, Roger Mina. Para avanzar en el proceso, la Alcaldía y la empresa de servicios públicos presentaron ante el Concejo Distrital un proyecto de acuerdo que busca obtener la autorización para enajenar las acciones y utilizarlas como contraprestación por la hidroeléctrica.

De acuerdo con la administración distrital, la propuesta permitiría incorporar un activo de generación eléctrica al patrimonio de Emcali sin recurrir a recursos adicionales del Distrito para financiar la adquisición. Sin embargo, la transacción todavía debe superar varias etapas de evaluación, negociación y aprobación antes de quedar formalizada.

¿Cómo funcionaría el intercambio entre Celsia y Emcali?

La operación se basa en intercambiar activos en lugar de realizar una compra convencional con un pago en efectivo. Emcali entregaría su participación del 18,06 % en Celsia Colombia y recibiría a cambio la propiedad de la central hidroeléctrica Salvajina, de acuerdo con los términos que se definan en la negociación.

El gerente de Emcali explicó que las acciones que posee la compañía están valoradas en cerca de $2 billones, cifra que sirve como referencia para dimensionar la operación. No obstante, el valor definitivo de los activos deberá establecerse mediante valoraciones independientes y las condiciones finales que acuerden las partes.

La propuesta busca transformar una inversión accionaria en un activo dedicado directamente a la generación de electricidad. De concretarse, Emcali ampliaría su participación en la cadena energética, más allá de sus actividades actuales en los servicios públicos.

Salvajina en Cauca.
Salvajina en Cauca. Suministrada

Para Celsia, la operación se enmarca en una estrategia de reorganización de activos. La compañía recibiría acciones propias como parte del intercambio, lo que modificaría la composición accionaria y la exposición financiera relacionada con Salvajina. Según la información divulgada sobre la iniciativa, la operación también podría contribuir a reducir el endeudamiento de Celsia Colombia.

¿Por qué Emcali quiere adquirir Salvajina?

Uno de los principales objetivos de Emcali es fortalecer su capacidad de generación de energía y reducir su exposición a las fluctuaciones de los precios en la bolsa eléctrica. Actualmente, las empresas comercializadoras que deben comprar energía en el mercado mayorista pueden verse afectadas por cambios en los precios y en las condiciones de oferta y demanda.

Contar con una central propia permitiría a Emcali participar directamente en la generación y obtener ingresos asociados a la producción de electricidad. También podría darle mayor capacidad para gestionar parte de sus necesidades energéticas, aunque los resultados dependerán de la operación de la central, sus costos, las condiciones del mercado y las obligaciones financieras y ambientales del activo.

La administración distrital sostiene que la adquisición podría fortalecer la posición financiera de la empresa y contribuir a una mayor estabilidad tarifaria para los usuarios. No obstante, este posible beneficio no significa que las tarifas vayan a disminuir automáticamente: su evolución dependerá de múltiples factores regulatorios, operativos y comerciales.

El proyecto se relaciona con los objetivos del Plan de Desarrollo Distrital de Cali 2024-2027, que contempla ampliar la participación de Emcali en el negocio de generación eléctrica. La administración considera que incorporar un activo de esta magnitud podría darle nuevas oportunidades de crecimiento y diversificar sus fuentes de ingresos.

Salvajina: una central estratégica para el suroccidente colombiano

La Central Hidroeléctrica Salvajina está ubicada en el municipio de Suárez, en el departamento del Cauca. Entró en operación en 1985 y cuenta con una capacidad instalada de 315 megavatios (MW), además de una generación media anual cercana a 1.110 gigavatios hora (GWh), según los datos publicados sobre el proyecto.

La infraestructura es relevante no solo por su producción de electricidad, sino también por las funciones que cumple el embalse en la cuenca del río Cauca. Entre ellas están la regulación de caudales, el apoyo al control de inundaciones y su relación con el abastecimiento de agua en la región.

Estas funciones implican responsabilidades ambientales, técnicas y regulatorias que deben mantenerse independientemente de quién sea el propietario de la central. Por ello, una eventual transferencia deberá considerar los compromisos socioambientales vigentes y garantizar la continuidad de la operación.

Para Emcali, adquirir Salvajina representaría la posibilidad de incorporar una infraestructura en funcionamiento y con capacidad de generación relevante, en lugar de iniciar desde cero un proyecto energético de gran escala.

¿Qué falta para cerrar la operación?

Aunque las compañías avanzan en el proceso, el intercambio todavía no está cerrado. El proyecto presentado ante el Concejo de Cali busca conseguir la autorización necesaria para disponer de la participación accionaria que Emcali mantiene en Celsia Colombia.

La transacción requiere valoraciones independientes de las acciones y de la central hidroeléctrica, así como la negociación de los términos definitivos. También debe cumplir con los procedimientos legales aplicables a la enajenación de participaciones accionarias estatales, incluida la Ley 226 de 1995.

Este marco contempla etapas específicas para la venta de participaciones del Estado y mecanismos de oferta preferente para determinados destinatarios, entre ellos trabajadores, pensionados y organizaciones solidarias, cuando corresponda.

Además, las partes deberán completar las autorizaciones corporativas y regulatorias que sean necesarias. El cronograma divulgado sitúa el posible cierre en el primer semestre de 2027, siempre que se cumplan las condiciones previstas.

También se contemplan acuerdos para la operación y venta de energía

El intercambio podría estar acompañado de contratos adicionales para garantizar la continuidad de la gestión de la hidroeléctrica. Entre las posibilidades divulgadas figuran un contrato de operación y mantenimiento y un acuerdo de compraventa de energía, con una duración prevista de hasta cinco años.

Estos instrumentos permitirían definir cómo se desarrollaría la transición y bajo qué condiciones se mantendrían determinadas funciones técnicas y comerciales. La continuidad operativa será un aspecto central, dado que una central hidroeléctrica requiere gestión especializada, mantenimiento permanente y cumplimiento de las normas de seguridad y ambientales.

La transferencia de la propiedad, por tanto, no se limita a un cambio de titularidad. También exige definir responsabilidades, costos, obligaciones y mecanismos de supervisión para asegurar que el activo siga funcionando de manera adecuada.

Una operación que podría modificar el papel de Emcali en el sector energético

El eventual intercambio entre Celsia y Emcali representa una apuesta de la administración caleña por ampliar la presencia de la empresa pública en la generación de energía. La incorporación de Salvajina podría diversificar sus activos y abrir nuevas posibilidades de ingresos, mientras que Celsia reorganizaría su portafolio y recibiría acciones propias como contraprestación.

Sin embargo, el alcance económico de la operación dependerá de las valoraciones independientes, las condiciones pactadas y la capacidad de Emcali para administrar eficientemente la central. También será necesario evaluar los costos de mantenimiento, las obligaciones ambientales y los riesgos asociados al mercado eléctrico.

Por ahora, la iniciativa continúa en etapa de trámite y negociación. El próximo paso será obtener las autorizaciones correspondientes y completar las evaluaciones necesarias para determinar si el intercambio puede concretarse en los términos planteados.

Si la operación llega a formalizarse, Salvajina pasaría a convertirse en un activo clave dentro de la estrategia energética de Emcali, con el propósito de fortalecer su capacidad de generación y su posición financiera en el sector de los servicios públicos.